El juez Segundo de Distrito en Materia de Amparo Civil, Administrativa y de Trabajo y de Juicios Federales en el estado de Puebla, José Luis Evaristo Villegas, negó la suspensión definitiva solicitada por Fernando Urbano Castillo Pacheco, quien promovió un amparo para evitar la contratación de 500 médicos especialistas cubanos, convenida por el Gobierno de la República con aquel país, para brindar atención en las zonas de mayor marginación en México.

El quejoso reclamó la suscripción del convenio, acuerdo o contrato con el gobierno de Cuba, a través del cual un grupo de médicos de dicho país se trasladará a México para brindar atención a la población, “sin que se haya cerciorado su calidad de médicos” y sus estudios, además de que, asegura, no tienen conocimiento de la incidencia de enfermedades entre la población mexicana ni de las enfermedades endémicas de nuestro país y sus diversas regiones.

El demandante argumenta también que la contratación de los médicos es irregular y favorece “las condiciones de esclavitud moderna e incluso trata de personas, actos a los que nuestro país se encuentra obligado, por diversos tratados internacionales, a combatir frontalmente”, lo anterior porque provienen de un país donde a él le parece que prevalece una dictadura.

Fernando Urbano es un abogado residente de Puebla que en 2011 fue detenido, procesado y encarcelado por los delitos de fraude y violación a la ley de amparo, pero que antes de su privación de la libertad había sido detenido, en 2006, por otro fraude contra Banamex, sin embargo fingió enfermedad, por lo que fue trasladado a un hospital de donde se fugó, condición que mantuvo por varios años, hasta ser reaprehendido y encarcelado.

Ahora, ya recientemente liberado, se dedica a promover recursos legales para entorpecer las acciones de los gobiernos de Puebla y Federal, sin que se conozca el origen de su financiamiento para ejercer esta actividad.

Ya con anterioridad, el Presidente Andrés Manuel López Obrador había advertido sobre la futilidad de estas acusaciones que carecen de fundamento legal, pues se basan en un dogmatismo enfermizo, además de que se ofrecieron más de 14 mil plazas para médicos especialistas mexicanos, de las cuales solamente el 22 por ciento han podido ser llenadas.