AL ROJO VIVO: Presidente a la medida de una oposición moralmente derrotada

En los últimos días hemos visto una cruenta crítica a la figura del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Si no es por cómo se dirige la prensa, es por cómo hace lo propio en su presentación ante la ONU; Si no es por cómo viste en su homenaje de mediodía a los fallecidos por COVID o por los zapatos que usa, es por como sostiene y defiende su estrategia de gobierno.

 

El punto es que ni los conservadores, ni la oposición, ni los empresarios, ni la prensa, ni los que se creen intelectuales, ni persona alguna que no simpatice con Andrés Manuel es capaz de ver que este hombre está recuperando a un país que le entregaron en ruinas.

El Presidente ideal para una oposición moralmente derrotada

Un Presidente que vista de marca.

Un Presidente que venga de una ciudad con industria, no de un pueblo, tal vez de Querétaro o de la Ciudad de México, pero no de Tepetitán, Macuspana, en el Estado de Tabasco.

Ricardo Naya (PAN) y José Antonio Made (PRI)

Un Presidente que hable inglés y si se puede dos, tres o más idiomas extranjeros, mejor.

Un Presidente que rescate a los empresarios bajo el pretexto de que ellos generan empleos, aunque estos sean mal pagados y sin prestaciones de ley, esto da igual.

Felipe Calderón, Gustavo de Hoyos y Margarita Zavala. Foto: NSS Oaxaca

Un Presidente que sólo hable de lo bonito pero no de lo feo.

Un Presidente que maquille las cifras de la violencia y de la delincuencia en general para que el extranjero no hable mal de nuestro país.

Y ya que hablamos del extranjero…

Un Presidente que diga que sí a todo lo que le manden del exterior y de los capitales privados.

Un Presidente que sólo mida el crecimiento económico, pero no el bienestar que debería generar ese crecimiento.

Un Presidente que pida dinero prestado al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial o a cualquier institución financiera del extranjero, después de todo es muy cool presumir que nuestras inversiones se miden en dólares o hasta en euros.

Un Presidente que no se “ensucie” entre los pobres y que tenga un avión privado (Presidencial).

Un Presidente que cuide los grandes capitales, pero no las pequeñas economías (las familiares, las de los ciudadanos de a pie que mantienen a esos grandes capitales).

Un Presidente que haya estudiado en al menos una universidad privada de alto nivel, de preferencia en el extranjero y, por qué no pensar, que haya dado clases en alguna de ellas.

Un Presidente que gaste grandes cantidades de dinero en los medios de comunicación para que estos fabriquen una máscara que disfrace al México real para que el extranjero y los grandes capitales lo vean con buenos ojos.

Calderón entregando bandera de mando a Peña Nieto la noche del 30 de noviembre de 2012

Un Presidente que se rodee de intelectuales orgánicos aunque éstos no sean sino sólo mercenarios mediáticos que fueron a la universidad o algunos ni eso como Denise Dresser, Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze, Jorge Castañeda y Leo Zuckermann que no tienen ni siquiera el requisito más básico de alguien que presume de haber estudiado en alguna institución de educación superior: la cédula profesional.

Comentócratas que se creen intelectuales; intelectuales orgánicos que se creen periodistas; pseudoperiodistas que se creen todólogos y hasta escritores, que hablan mucho y de todo, pero que no dicen absolutamente nada útil y

Pareciera que han convertido a las Fake News en deporte nacional.

En fin, estimado lector, lo que quieren la oposición, la prensa, los conservadores, los empresarios, los intelectuales orgánicos y todo aquel que no simpatiza con AMLO, es

Un Presidente fabricado, ficticio, qué existe bajo un guion premeditado, pero no en la vida real… así, como Peña Nieto.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador no tiene ninguna de las cualidades anteriores y lo que más detestan es que así lo aceptan en en el extranjero, tanto, que lo consideran un gran estadista.

Imágenes de las reuniones con empresarios y equipos de trabajo de ambos países 🇲🇽🇺🇸

Posted by El Crítico Político on Thursday, July 9, 2020

A los que aquí se alude no les interesan los hechos concretos, sino que México se vea bonito y que el Presidente de una imagen linda, aunque sea un delincuente que esté rodeado de ineptos, incompetentes, ladrones, defraudadores, embusteros, obtusos, corruptos, desalmados y hasta narcos.

Como les digo a mis estudiantes, a veces las cosas no se pueden decir bonito y hay que expresarlas como vienen, sin embargo, debido a que hay sectores opositores que se sienten agraviados cuando les dicen sus verdades con las palabras que ameritan es que no lo diré exactamente así.

Pero sepan que aunque no lo exprese con las palabras que realmente pienso, en los hechos la oposición, los conservadores, los empresarios, la prensa vendida y los que se creen intelectuales, saben todos y cada uno de los calificativos que pienso, mismos que se asignan entre dientes, entre ellos mismos y a sus espaldas, cuan viles hipócritas.

Tal vez no tengamos al Presidente que muchos querrían, pero sí el Presidente que México necesita y eso podrá no agradar, pero si con eso vamos a salir del bache en qué nos dejó el PRIAN, lo cual ya está sucediendo, para mí es suficiente.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, la verdad, es mucha pieza para esos que se creen la “élite” del periodismo y los “notables” de México y tan es así que hoy están descubriendo que son y siempre fueron totalmente irrelevantes para el Poder.

Al tiempo.

@Cr_Politico