¡Ya chole con la grilla, la #4T!

“He llegado a la conclusión de que la política es un asunto demasiado serio para dejarlo [solo] en manos de los políticos”

Charles De Gaulle

@_BarbaraCabrera

Durante 90 años México ha tenido un régimen neoliberal que se consolidó en los sexenios más recientes, resultado de las reformas estructurales que lejos de mejorar la calidad de vida de la ciudadanía –garantizando sus derechos básicos-, derivó en un retroceso en el país en diversos rubros: inseguridad, desapariciones forzadas, pobreza, sistema educativo simulado, robo de combustible conocido como huachicoleo, falta de oportunidades, corrupción, andamiaje institucional obsoleto, son los componentes clave de los equívocos generados por el neoliberalismo, auspiciado y consolidado a través de los sexenios.

Pese a ello, desde hace varios años he tenido la convicción de que el poder ciudadano es crucial para sacar adelante este país. A partir del triunfo de Andrés Manuel López Obrador esta afirmación ha cobrado vigencia.

A pesar de los bots, los trolls, uno que otro aplaudidor, así como pese a las resistencias de los pregoneros del neoliberalismo ramplón, corrupto salvaje, vulgar y en decadencia, los ciudadanos que codo a codo hemos luchado –desde nuestros respectivas trincheras- logramos mostrar nuestro músculo para llegar al punto en que ahora estamos situados: contribuir a la Cuarta Transformación de este aún #MéxicoLindoyHerido.

El uso de las redes sociales en este sexenio será destacado y desde mi perspectiva poseen y seguirán teniendo un papel protagónico, ya que son tal como lo dijera Andrés Manuel López Obrador, la noche del 1 de julio en su mensaje de agradecimiento ante su inminente triunfo en las elecciones presidenciales en México: las benditas redes sociales…

y esto es así debido a que son herramientas poderosas al alcance de todo aquel que tenga acceso a Internet e incluso tienen influencia en quienes no las utilizan, ya que lo que se dice en las redes trasciende a la plaza pública y a los medios de comunicación tradicionales.

Lo sabemos, la tarea no es sencilla. La situación a veces se torna borrosa. Seguimos teniendo entidades federativas cooptadas por los amantes de las políticas neoliberales y la demagogia; así es, me refiero a las que aún son gobernadas por el PRIAN, lo que queda del PRD y el cártel naranja. Los cuales están representados por personajes altamente abucheados cada que se presentan en la plaza pública; ¡no es para menos!, para muestra baste ver el nivel de aceptación de algunos de ellos, mostrado en el más reciente estudio de Arias Consultores: Javier Corral Jurado 11.4% [PAN. Chihuahua]; Carlos Joaquín González 20.7% [PRI. Quintana Roo], Francisco Vega de Lamadrid 20.8% [PAN. Baja California], Jaime Rodríguez Calderón 24.2% [ex priísta, hoy “independiente”. Nuevo León]; Alfredo del Mazo Maza 24.2% [PRI. Estado de México], Silvano Aureoles Conejo 25.6% [PRD. Michoacán], Enrique Alfaro Ramírez 26.4% [MC. Jalisco] y Omar Fayad Meneses 30.7% [PRI. Hidalgo]

Aun así, Andrés Manuel es estadista y conciliador. En un reciente evento en Puerto Vallarta, Jalisco (12 de mayo de 2019) donde el Presidente de México anunció diversos apoyos de mejoramiento urbano y obras de infraestructura para reducir la desigualdad, los presentes mostraron su descontento con el gobernador de aquella entidad, lo abuchearon (como era de esperarse), por lo que López Obrador convocó una vez más a la unión y la reconciliación, a tener altura de miras, en pocas palabras a ejercer ciudadanía de una manera responsable, respetuosa y a disentir con argumentos; cito textual:

“Ya chole con los gritos y con la falta de respeto a las autoridades. ¿Saben que es eso?, con todo respeto es politiquería, es lo que en el pasado régimen se llamaba y no debe de existir, la llamada grilla. Vamos a hacer política que es distinto, tenemos que levantar la mira, pensar en el interés general”

Si bien es cierto que Andrés Manuel estará al frente del gobierno federal 6 años, los pilares de la Cuarta Transformación constituyen los cimientos para el renacer de un país como México que ha estado sumido en la corrupción y la impunidad. Téngase en cuenta que las décadas de neoliberalismo no serán borradas de un plumazo, los cambios serán radicales y paulatinos, para lograrlo se requiere la participación activa de la ciudadanía.

Las expectativas son altas. El cambio de régimen en México, está en marcha. Los problemas con que el nuevo gobierno recibe el país no son menores.

Como alguna vez lo dijo Andrés Manuel, estamos rompiendo el molde con que se hacia la vieja política y hay que hacer una nueva forma de hacer política. Es cambio de régimen. La Cuarta Transformación va, y está en marcha.

Continuemos el intercambio de ideas, entre letras, con mi café y a un tweet de distancia me encuentran como @_BarbaraCabrera

¡Hasta la próxima Nornilandia!

Bárbara Cabrera

Escritora. Investigócrata. Columnista. Divulgadora del conocimiento, quien está entre letras, con su café y a un tweet de distancia.