¿Senado o Guardería?

Desde que comenzó este gobierno hace 3 años hemos visto una transformación insospechada en la dinámica de las cámaras del Congreso y en especial últimamente en la Cámara de Senadores, donde el cártel disfrazado de partido Acción Nacional, parece haber designado como plurinominales a una pandilla de niños abandonados, como quien los inscribe en una guardería para que los eduquen.

Así, de haber contado con un puñado de delincuentes patrimoniales en estos escaños durante el sexenio anterior, hoy los ocupan personas infantiloides, resentidas y berrinchudas, quienes no puede acceder a más moches como lo hacían sus predecesores y se dedican a gritar, insultar, lloriquear y portarse como infantes que no pudieron ser educados por tener alguna tara, derivada de la falta de ácido fólico durante su gestación.

Aparece Lord Longaniza en su actual papel de médico cubano con registro de la SEP, tratando de justificar lo injustificable, después de firmar la carta de Madrid apadrinado por el partido Vox de España y su amiguito Santi, dando explicaciones dignas de cualquier ser con problemas de entendimiento.

La niña López, mejor conocida como la Arrabadán, monta un teatrito como si estuviera en su recámara, para proferir insultos todos los días en un espectáculo patético de “contra-mañanera” que nadie ve, más que su amiguitos cercanos, desempeñando el papel de una heroína de cuento negro de Disney, que echa espuma por una boca chueca mientras profiere falacias en lenguaje incoherente.

De repente salta por ahí la chamaquita Téllez al escenario, con su apelativo de Lilly y su apariencia anoréxica, aparentemente estreñida y de muy mal humor, porque sus caprichitos no se cumplen, para hacer gala de facultades histriónicas inconexas con su discurso, para insultar a cuanto funcionario se atreve a llegar a visitarlos, o para amenazar a quienes planean hacerlo y en seguida ir lloriqueando a pedir protección porque algunos otros niños cansados de su actitud histérica, la amenazaron con sacarle la lengua.

Su disminuida capacidad cerebral no le permite darse cuenta de que la van a criticar, por llegar en un vehículo cuyo precio es mayor al de la ambulancia que prometió donar en su pueblo natal en Sonora y que nunca cumplió. Entonces se defiende con argumentos infantiloides y pueriles, aprovechando para insultar a un diputado que le cae gordo, como si él tuviera algo que ver con su torpeza subnormal.

Para cerrar el círculo de los infantiloides a los que los senadores tienen que corregir e intentar educar para que en un berrinche no se orinen el pañal, también sale a escena ocasionalmente la pelangocha. La niña Xóchitl que cree que utilizar lenguaje altisonante y hacer señas burlescas ante invitados respetables, es una característica de inteligencia y no una manifestación de falta de moral y evidente estupidez profunda.

En fin, parece que siendo estos los mejores calificados para ser designados como senadores plurinominales por la banda del PAN, nos obligan a reflexionar sobre la calidad de los demás miembros, que fueron superados por estos a la hora que los seleccionaron como representantes de su partido y de los ciudadanos en el senado.

No sería mala idea que los panistas vayan preparando un kit básico, para que sus senadores plurinominales asistan a lo que ellos consideran una guardería, donde habrá que tolerarlos y educarlos, en el que incluyan por lo menos uno o dos pañales, un tubito de vitacilina por aquello del ardor, dos o tres cápsulas de omeprazol para la gastritis y un jabón para lavarles la boca cuando usen lenguaje altisonante. Por otro lado, deberían considerar mandarlos ya vacunados contra la rabia, para evitarles su diario sufrimiento innecesario.

Como diría el compositor argentino Miguel Mateos: “Mejores cosas se dan sin pensar”.