La Reforma Eléctrica y los Judas Iscariote

Por: Rafael Redondo
@redondo_rafa

La energía es o debería ser considerada como sector estratégico de la economía de un país y estrictamente regulado o administrado por el Estado pero nunca dejarlo en manos de particulares porque cualquier alteración en su manejo puede ocasionar estragos similares a los que están sucediendo en este momento en Europa.

La Reforma Eléctrica propuesta por el Presidente de la República de inmediato hizo levantar las críticas en el grupo de voceros defensores de los empresarios no del país, debemos decirlo con todas sus letras. A este grupo ya lo conocemos y no brilla ni por la calidad de sus conocimientos en el tema, ni por su honestidad.

Puntos esenciales de la Reforma Eléctrica:

A) La CFE pasa de ser una Empresa Productiva del Estado a un Organismo del Estado Mexicano.
B) La CFE se convierte en agente económico preponderante con la posesión del 54% de la producción.
C) Desaparecen los organismos autónomos (CNH y CRE) y la Secretaría de Energía regulará los mercados de electricidad, petrolíferos y contratos petroleros.
D) Eleva al litio a nivel de área estratégica del Estado para ejercer de manera exclusiva su explotación aunque mantiene las concesiones otorgadas como la de Bacanora.

Quienes se autonombran “liberales” o “neoliberales” lo hacen con tal orgullo que parecen no haberse percatado que el modelo ha demostrado su ineficacia pero eso sí, de inmediato articularon contra esta reforma argumentos falsos como el del monopolio (en un monopolio la oferta de un producto se reduce a un solo vendedor. No es éste el caso).
Si el neoliberalismo, modelo donde se beneficia al empresario para provocar necesariamente una derrama económica en el resto de la población fuera efectivo, México tendría 60 millones de emprendedores y no 60 millones de pobres.

Para abordar al neoliberalismo los estudiosos de lo social tienen un vacío metodológico: han abandonado conceptos como frustración, avaricia, felicidad, paz, amor, euforia, conciencia, etc. despojando a los fenómenos de su materia prima: el ser humano, sus pasiones y emociones. Han despojado a los estudios sociales de Humanismo. Esta herramienta la ha utilizado muy bien la Publicidad pero a quienes estudian lo social les parece inútil, burda e incluso insultante o ridícula. Sin embargo, el neoliberalismo fracasó porque no tomó en cuenta la proclividad del ser humano hacia la avaricia: al ser humano le es difícil determinar cuándo tiene ya suficientes bienes materiales en términos llanos, dinero y cae preso de la gran debilidad de Judas Iscariote: la avaricia.

Al avaro sólo le importa obtener más y más ganancias aunque en el trayecto deba despojarse de toda ética. Los sobornos ya lo constatamos, fue la forma de aprobar la reforma energética de Peña, ¿por qué deberíamos pensar que no está sucediendo que a golpe de “billetazos” la oposición esté tratando de influir en la población a través de sus voceros?

Antier apareció un reportaje en TF1 televisora francesa donde la población al no poder pagar las tarifas eléctricas está regresando a las estufas y calentadores de pellets para sobrevivir a las facturas invernales de electricidad (son artefactos similares al boiler de la tatarabuela que funcionaba con aserrín) y ni hablamos del caos en Inglaterra por la carencia de gasolina o del caso de España, país de origen de la ambiciosa Iberdrola.

En cuanto al litio Alemania por ejemplo, tiene programada la electrificación de su economía para 2030 abandonado las energías emisoras de altos niveles de carbono y para ello necesita litio. Los ojos de países como Alemania o China tienen puesta su atención en el triángulo del litio, frontera de Chile, Argentina y Bolivia y la población está insegura de lo que va a suceder con el daño ambiental (extraer litio requiere mucha agua) y si se van a convertir una vez más en países proveedores de materia prima y posteriormente en países consumidores de productos terminados comprados a las grandes potencias al más puro estilo Colonial. México debe convertirse en transformador de la materia prima y ese es el objetivo del Presidente: dejar de ser una colonia proveedora de materias primas bajo la doctrina Monroe 2.0 que bien podría rezar, “América para las corporaciones”.

El objetivo de las empresas, detrás del discurso persuasivo de “crearemos empleos” está también la amenaza velada de “destruiremos tu medio ambiente y te convertiremos en consumidores de nuestros productos terminados”.

La energía no es un producto como las cremas antiarrugas, tintes para el pelo o un Gansito Marinela. Un manejo inadecuado de la energía de inmediato tendrá repercusiones en nuestro bolsillo y en nuestras vidas. El Estado en tanto su papel de protector de los intereses de una nación tiene la responsabilidad de proteger el bienestar público y debe ser él quien en esta materia se encargue de la administración de recursos naturales de vital importancia para el funcionamiento lo más adecuado posible de cualquier país.

Detrás de los detractores de la Reforma Eléctrica no están ni los eruditos sobre el tema ni los ecologistas genuinos, sino la avaricia de Judas Iscariote a quien sólo le importa, su dinero.

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