Salinas Pliego: la arrogancia del capitalismo

@AlamBeav

En el “Manifiesto Comunista” Marx y Engels describen la actitud del “patrón de la fábrica”: “Y este despotismo es tanto más mezquino, odioso y exasperante, cuando mayor es la franqueza con que proclama que no tiene otro fin que el lucro”.

Esta definición es muy acertada para señalar la actitud de uno de los magnates más importantes de México: Ricardo Salinas Pliego.

Dueño de Tv Azteca, Banco Azteca, Elektra, Total Play, Tv Azteca, entre otras, han convertido a Salinas Pliego en el segundo hombre más rico de México con una riqueza estimada en 11,700 millones de dólares.

Su figura es muy controversial, pues sobre el magnate de las planchas y licuadoras, pesan señalamientos de una riqueza mal habida y a través de medios poco éticos. Comenzando por la adquisición poco clara de Imevisión, que después se convertiría en Tv Azteca.

En 2003 Raúl Salinas de Gortari, el “hermano incómodo” del ex presidente Carlos, demando a Salinas Pliego, por los 29.8 millones de dólares que éste le debía. Dinero con el que Salinas Pliego pudo adquirir la televisora.

Tampoco se puede olvidar como mediante un préstamo que Salinas Pliego le concedió a Javier Moreno Valle, dueño de Corporación de Noticia e Información (CNI).

Un acuerdo que sólo beneficiaba a Salinas Pliego para poder controlar la televisora del Cerro del Chiquihuite. Al punto que el dueño de Elektra pudo adueñarse de forma ilegal y poco ética de los bienes materiales de CNI.

El empresario regiomontano comenzó a utilizar hace poco la red social Twitter, algo que al parecer le fascino. Por ello es que ha sido una constante del presidente de Grupo Salinas.

El multimillonario suele mostrar su “filantropía” anunciando un millón de pesos en regalos para quienes usen la app de su banco. Pero que se resiste a través de amparos, pagar lo que le debe a Hacienda, que se especula pueden ser más de 32 mil mdp.

También suele mostrar su arrogancia y demostrar “quien manda”, pues ante las burlas del comediante Chumel Torres, Salinas Pliego, hizo que de forma inmediata este bajara la cabeza.

Las críticas en contra del empresario han venido de la izquierda como de la derecha, pues Denise Dresser ha cuestionado la arrogancia y actitudes poco ética para un ferviente promotor del “libre mercado”.

Mientras que del otro lado, las críticas de la dramaturga Sabina Berman que indicó que las empresas de Salinas Pliego, se han convertido en “focos de infección de la Covid-19”, ante su negativa de cerrar sus negocios pese a la pandemia.

Por su parte, éste le dijo a “su esclava”, (como el mismo describió la relación laboral que tuvo con la periodista), que la molestia que tenía era haber tenido poco rating en sus programas.

López Obrador señaló en su libro “La mafia que se adueño de México… y el 2012”, que Salinas Pliego y Slim, son empresarios que actúan por separado y no se integran directamente a un grupo.

Impulsor de “Caminos de Libertad”, organización donde fomenta las ideas del “laissez faire, laissez passer”. Salinas Pliego, es el hombre de los “pagos chiquitos” para los más pobres, que termina endeudándolos más.

Salinas Pliego es el retrato del capitalismo salvaje.

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