Los ‘piratas’ del Señor X

El día de ayer, Claudio X González publica un mensaje en Twitter, bastante significativo. Se trata de una imagen.

Una taza para café, en la que se encuentra escrito su mensaje político: “o lo dejamos sin la cámara, o nos deja sin país”. Ese es todo lo que contiene el mensaje.
No sé quien lleve la campaña que realiza en redes sociales la cuenta registrada a nombre de Claudio, pero quién lo haga, está realizando un trabajo rudimentario.
La justificación para estos publicistas es que en realidad no tienen mucho de donde agarrarse para imprimirle fuerza a la campaña del #TUMOR.

Los restos de los partidos políticos PRI, PAN y PRD, navegan en estos momentos en mar abierto. Sin ideología ni bandera propia. Hace poco tiempo, era posible distinguen el rumbo y filiación de cualquier político, por el hecho de pertenecer a una u otra fuerza política.

Hoy es distinto. Claudio X González otorga patente de corso, a todo el que no haya renunciado al apetito político y a la ambición de poder y riqueza.

Dentro de las filas del #TUMOR, podemos apreciar a viejos y nuevos priistas. A panistas y calderonistas marchando en armonía y al poco desperdicio del PRD que aún se mantiene en pie.
Estos nuevos filibusteros, no tienen país ni bandera que defender. La ambición y la necesidad de riqueza los lleva a afrontar cualquier aventura que les prometa beneficio en metálico.
Pueden jurar lealtad a cualquiera que pague por sus servicios, o adorar al ídolo que responda a sus plegarias, siempre y cuando la respuesta tenga número de tarjeta bancaria.
El cinismo de estos filibusteros es tan obvio, que se da el caso de que un personaje pequeño, afiliado al PRD por años, que hoy es propuesto como candidato a diputado, por el Partido Acción Nacional.

Fernando Belaunzarán, un perdedor nato en cuestiones políticas, es arropado por quienes representan a la derecha más radical en el país.

Belaunzarán nada ha ganado a lo largo de su carrera. Un personaje pequeño en todos sentidos, que lo único que puede presumir como enorme, es su desmedida ambición.
Se anuncia y vende como elemento de izquierda, pero no tiene reparo en nombrarse independiente, o “demócrata de derecha”, si la oportunidad se abre por cualquiera de esas vías.
En las elecciones del 2018, Gerardo Fernández Noroña le dio la arrastrada de su vida en Iztapalapa.

Hoy cambia banderas y pasa a formar parte de la gente del #TUMOR. Lo de político de izquierda era una mentira conocida, pero se le ubicaba más como oportunista ligado al PRI, o a los independientes que aparecen como hongos en tiempos electorales.

Los actuales integrantes del #TUMOR, están renunciando a la ideología política que defendieron por décadas. Renuncian a su identidad, para convertirse en corsarios que van en busca de un botín, que será repartido en partes no tan iguales, después de robarlo.

Quieren restablecer el reinado del saqueo nacional.

Por eso desechan todo lo que les estorba en este momento. No tienen proyecto nacional, porque la nación les interesa poco, o nada. No hay un programa que puedan ofrecer conjuntamente, porque el conjunto tiene como meta única, reinstaurar a la corrupción como forma de gobierno.

Por eso la taza que presenta Claudio X González en su mensaje, es bastante significativa.

Las promesas de campaña, el proyecto nacional, la identidad de los políticos del #TUMOR, la oferta que ponen ante los ojos del futuro votante, caben bien en una taza cafetera. Exceptuando su desmedida ambición, están vacíos por dentro.

Quien maneje la cuenta de Claudio, no tiene más que expresar en favor de sus clientes. Le paga un conjunto de traficantes de influencias y políticos corruptos, que muestran una voracidad lamentable, en lo que respecta al dinero público. Pero carecen de ideas y no existe un proyecto que pueda ser utilizado como punto de apoyo. A menos que el publicista encuentre la forma de hacer atractiva la corrupción, no habrá discurso social en la campaña reaccionaria. Todo será guerra sucia y descalificación sin bases.

Los piratas del capitán Claudio, se preparan para atacar a la poderosa armada de la Cuarta Transformación. Piensan que pueden lograr un botín respetable, si consiguen engañar a los ciudadanos indecisos que nunca faltan.

Hoy consiguen que dos jueces de honorabilidad cuestionable, otorguen amparos para frenar la reforma eléctrica aprobada por el Congreso. Piensan que ese “cañonazo” agrietará los muros del proyecto de Cuarta Transformación.

Pero en realidad se trata de un petardo inofensivo, que lo único que causa es risa. El presidente López Obrador señaló el día de hoy, que respetará el falló que otorgue el Poder Judicial sobre la constitucionalidad de esta reforma.

Pero que, si esta resolución resulta negativa, enviará una iniciativa al Congreso, para modificar la Constitución y hacer viable las modificaciones que propone la reforma eléctrica.
El intento conservador por lograr el control en la Cámara de Diputados, se estrella ante los resultados de todas las encuestas realizadas hasta el momento, sobre intención de voto.
En todas ellas, Morena arrasa a la oposición por amplio margen.

Es obvio que la estrategia de amparos, no le ha funcionado a Claudio en el pasado reciente y no le va a funcionar en el momento actual. Es esperable también que el control de la cámara de diputados, no esté en manos reaccionarias en la siguiente legislatura. Ninguna encuesta los coloca como posibles ganadores.

Claudio y sus filibusteros tienen los días contados. No irán a la horca, como en tiempos pasados. Pero muchos de ellos, sí pisarán cárceles nacionales y foráneas, por los delitos que cometieron durante el neoliberalismo.

La patente de corzo que les expide hoy la clase empresarial comandada por Claudio X González, les servirá de poco, cuando estén sentados en el banquillo de los acusados.

Malthus Gamba