La mirada pérdida de la oposición

La mirada pérdida de la oposición

No hay duda que las redes sociales se convirtieron en una potencia que impulsó el cambio introducido en las urnas el año pasado. No hay duda, tampoco, que Twitter se ha convertido en el principal espacio para debatir, criticar o apoyar, más recientemente, las acciones del gobierno. Mucho menos hay duda que un pequeño grupo, muy visible en Twitter, no se ha dado cuenta de que las cosas cambiaron, de que el poder ya no les pertenece, de que los mexicanos no se dejan manipular, ni mucho menos creen ciegamente.

La oposición añora sentada tras sus teléfonos el poder que antes tenía y con la cual vomitaban su opinión investida de verdad, adornada de cifras y derramada por todos sus voceros en los medios tradicionales. La oposición utiliza sus teléfonos para teclear que el poder les pertenece, que ellos son el saber del poder, del cómo hacer las cosas porque ellos siempre han estado en el poder (haciendo las cosas terriblemente mal, pero haciéndolas); buscan demostrar que ellos tienen la razón en cada tweet ponen orgullosamente un hastag #selesdijo pero eso lo hacen para remarcar ¿qué? ¿qué quieren dar a entender con su frase? ¿acaso piensan que están por encima de los millones de personas de a pie? ¿acaso piensan que la gente olvida todo el dinero que recibieron por su silencio? ¿tienen alguna autoridad moral para levantarse como jueces?

La visión dictatorial de los otrora poderosos está presente en cada palabra que estructura su pequeño discurso. Los expresidentes Fox y Calderón invitan al odio contra el gobierno: Twitter calla. Los empresarios Gustavo de Hoyos y Claudio X. González sostienen que ellos saben en cuánto tiempo se puede hacer una refinería, son la expresión del neoliberalismo investido de datos: Los twitteros desnudan sus redes de poder. Los opinólogos Denisse Dresser y López Dóriga propagan Fakenews: Su mirada está pérdida. Esto último resulta muy interesante para pensar como la oposición, a través de dos de sus opinólogos, miran al gobierno.

Recientemente, el presidente AMLO publicó una foto en Twitter donde expresaba el recibimiento al actor y defensor de DDHH, Richard Gere. Una foto que no pasaría a mayores de lo que la mayoría mira, ve, observa; sin embargo, hubo algo que la opinólogos Dresser miró muy particularmente. En aquella imagen ella se “confundió” y pensó que era el exsecretario de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, y escribió “Más que platicar con él, AMLO debería investigarlo”. Asimismo, el opinologo López Dóriga compartió una foto con la imagen de científico del CONICET y escribió “No me la puedo creer @Conacyt_Mx”.

Esos dos momentos, dos imagines, que parecen alejados de la realidad que muchos vimos. En la primera imagen, muchos vimos a un actor con el presidente en la segunda imagen se lee que dice claro CONICET, entonces ¿qué vieron Denisse Dresser y López Dóriga diferente a la gran mayoría? Tomemos como cierto que ellos miran -Denisse y Dóriga- a un funcionario que ha sido señalado por altísimos delitos de corrupción así como el supuesto recorte a un instituto de investigación de otro país -Argentina-. Pensemos que lo anterior es lo que pensaron, no verificaron, pero afirmaron; esto nos lleva a cuestionarnos algunas cosas: ¿realmente miran, piensan o transponen imágenes de exfuncionarios ligados a la corrupción y deficiencia institucional en todo lo que hace o pública el gobierno de AMLO? ¿realmente aquellos que se dedican a dar clases -Dresser- e investigar fuentes -Dóriga- no analizan, ni profundizan lo primero que aparece o se les presenta ante sus ojos? ¿realmente ellos tienen el valor para ostentarse como figuras del saber?

La mirada perdida de la oposición muestra como ante cada acción que el gobierno expone ante el escrutinio piensan algo diferente, como si miraran en cada tweet que realmente “la economía está mal”, que “somos Venezuela”, que “AMLO es un dictador”, etc., pero no miran que la transformación está apoyada y articulada por millones de mexicanos que miran las cosas de otra manera, de mexicanos que hacen “política del polvo” sin que sea un partido político los motive por dinero, comida o dádivas, sino es el sublime retorno a las causas políticas. Si la mirada de la oposición está pérdida es porque jamás vieron a los mexicanos como son, es decir, mexicanos en toda la expresión y complejidad de la palabra. La oposición siempre los miró de una forma despectiva o utilitarista; su mirada está perdida porque si miran la nueva realidad política quedarán petrificados; no miran la nueva realidad política porque les aterra saber que han perdido el poder.

Por Leonardo
Twitter: @l_errante_

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