Por: Rafael Redondo
@redondo_ rafa

Mientras el Presidente de México llevó a cabo su gira “Mirar al Sur” por Centroamérica y el Caribe (Cuba), al tiempo que su esposa la Doctora Beatriz Gutiérrez Müller, era recibida como invitada especial por el Presidente Joe Biden a la fiesta conmemorativa del 5 de mayo, la oposición desde México, y como siempre, se dedicó a su ya tradicional descalificación. Lo único que cambió, fue el tono tan miserable, para referirse a los países centroamericanos, y por supuesto, a Cuba.

Iniciemos con un repaso de la gira “Mirar al Sur”, cuya importancia para nuestro país reside en asumir, por primera vez desde hace mucho tiempo, nuestro papel en la región. Si sólo miramos hacia el norte, como ya se había hecho costumbre en administraciones anteriores, estaríamos rompiendo con la cadena de relaciones desde América Latina hacia la economía más poderosa del continente. La ruptura entre Estados Unidos y Centroamérica, se ha traducido en el abandono de nuestros vecinos del sur y, por ende, en democracias poco estables que, por años, han padecido algunos de estos países; pobreza, y como resultado, migración ilegal hacia el Norte a través de México, entre otras muchas problemáticas.

El único país que puede dar la cara a estos fenómenos, es México, por una simple situación geográfica: Solamente México puede, y debe, asumir el papel de enlace de toda América latina con Estados Unidos (somos el único país latinoamericano integrado a una zona comercial con Estados Unidos y Canadá, y somos, de acuerdo a información de la Secretaría de Economía, el principal socio comercial de Estados Unidos).

México, sin excusas, tiene el deber de colaborar en el fortalecimiento de Centroamérica. De ahí la importancia de la gira del Presidente: asumir la responsabilidad regional de México y gestionar nuestra propia situación geopolítica.

El ejemplo más claro de errores cometidos, por no asumir su situación en el mapa, la estamos presenciando en el caso de la Unión Europea – Rusia, cuyas consecuencias aún son inciertas; pero, por lo pronto, ya detonaron un conflicto armado.

Guatemala: en Guatemala, el Presidente pidió a Estados Unidos, que aporte los recursos necesarios a los que el presidente Biden se había comprometido para frenar el flujo migratorio ilegal.

El Salvador: en este país, el Presidente prometió aumentar el apoyo a programas sociales para trabajadores del campo y jóvenes. Además, la posible venta de combustible al país con precios preferenciales.

En Honduras: en Honduras, se integró a la gira la esposa del Presidente, la Doctora Beatriz Gutiérrez Müller. Se anunció cooperación en materia archivística, y ampliar la participación de México en los programas sociales.

Belice: en Belice, el Presidente propuso la eliminación de aranceles en productos y alimentos básicos. También, certificación sanitaria del ganado bovino e iniciar los programas sociales ya tradicionales que todos conocemos, Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro.

Como dato adicional, según información de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a través de El Título 42, Estados Unidos ha legalizado las deportaciones “en caliente”, cuyo incremento ha sido del 583% durante el primer trimestre del 2022. Saquemos conclusiones, ¿no es importante atender la problemática migratoria, que al final, estos migrantes se quedan en un limbo legal y se convierten en un conflicto para nuestro país?

Cuba: en Cuba, el Presidente se comprometió a hablar con el Presidente Biden, para que Cuba participe en la Cumbre de las Américas. Hizo un acuerdo para fortalecer las relaciones en materia sanitaria (es importante señalar que el turismo y la cooperación médica, son importantes fuentes de ingresos para la isla).

El Presidente López Obrador, habló fuerte durante esta gira. En una declaración, dijo que Estados Unidos se comprometió a destinar 4000 millones de dólares para apoyar a Centroamérica, pero la promesa no se ha cumplido; sin embargo, dijo, Estados Unidos ya donó 30,000 millones de dólares para la guerra en Ucrania.

En Cuba, dijo que el Gobierno de Estados Unidos luce mal con el embargo contra Cuba. Lo calificó como una “estrategia perversa” que, aunque tuviera éxito, de todas formas, sería un gran agravio que tendría un “triunfo pírrico, vil y canallesco”. Prometió insistir en el fin del bloqueo contra Cuba.

Aquí también es importante hacer algunas acotaciones. Las sanciones contra Cuba, se aplicaron argumentando un embargo, para recuperar los bienes norteamericanos que se quedaron en la isla, al triunfo de la Revolución Cubana; sin embargo, la intención real la describe muy bien McGeorge Bundy, asesor de seguridad de Kennedy, en una misiva dirigida el entonces presidente estadounidense, en 1960: “lo mejor para Estados Unidos, es que Cuba caiga en los brazos de la URSS, porque así, será más fácil aislarlo del hemisferio”. Cuba ha padecido un bloqueo de facto, desde 1962.

Según un informe que Cuba hizo para la ONU, estimó que el bloqueo le ha costado 148,000 millones de dólares desde entonces.

El Presidente de México, no sólo asumió la responsabilidad regional de nuestro país, también, lo hizo de forma tajante. Si consideramos la coyuntura internacional actual, hablar de bloqueos, sanciones y financiar una guerra en Ucrania, los tópicos se traducen en temas, digamos, sensibles para los Estados Unidos en este preciso momento. Pese a todo, el Presidente se atrevió y hacer esto, no es cualquier cosa, no lo hace cualquier persona, se necesita liderazgo y actuar de acuerdo a convicciones.

¿Qué sucedía con la presencia de México en el Norte?

La doctora Beatriz Gutiérrez Müller, acudió como invitada especial del Presidente Joe Biden y su esposa, la señora Jill Biden, a la Casa Blanca para conmemorar el 5 de mayo, donde públicamente, el Presidente estadounidense, dijo que México no es el patio trasero de Estados Unidos, sino su patio frontal.

La oposición, se dedicó a criticar un vestido. Su perspectiva los describe. No es necesario hacer más comentarios.

México hizo un papel destacado, tanto con los vecinos del Norte, como con los del Sur.

Pasemos ahora de los asuntos serios, a la reacción de la oposición, quienes ya pasaron del show barato, al terreno de la vulgaridad:

Mariana Gómez del Campo, carente de ilustre trayectoria, dijo, “la condecoración que dieron a AMLO, la recibió Hugo Chávez, Evo Morales y Saddam Hussein”. Habría que recordarle, que Evo Morales, ha sido la administración más exitosa en años recientes en América del Sur.

Marko Cortés, quién lo único que ha logrado como dirigente, es hundir cada vez más a su partido, reuniendo en el PAN, a la plantilla de maromeros de la política como pocas veces se había visto en México, a los que creen que de la noche a la mañana, se puede lograr una transición energética, los que creen que una persona puede cambiar a voluntad el color del mar, a una lectora de noticias, que se cree científica. Marko, se refirió a la gira con el calificativo de, “giras populistas”.

El concepto Populismo, he insistido mucho en ello, se utiliza con tal desparpajo, que se ha convertido en el ataque predilecto de la derecha, no sólo en México, en todo el mundo. Si se quiere descalificar a un personaje, acúsalo de populista y asunto arreglado. Populismo, es ya como el Knorr Suiza, que le da sabor a todos los platillos.

Pero el asunto no para ahí. Recordemos que personajes del PAN y de Movimiento Ciudadano como Álvarez de Icaza, salieron en un falso altruismo y seguramente, después de un previo cabildeo en la Embajada de Ucrania, a pedir al Gobierno de México, donar armas para apoyar a Ucrania. Álvarez de Icaza, el autonombrado pacifista, pidiendo armas, ¿no es un poco contradictorio? Sin embargo, les aterra el apoyo económico hacia Centroamérica. ¿Somos altruistas y pacifistas y ecologistas, o una horda de oportunistas?

Gabriel Quadri: “López sólo se atreve a salir a Cuba y Centroamérica. No tiene estatura ni aptitudes frente al mundo”. ¿Cuba y Centroamérica no forman parte del mundo?, ¿Mundo para este personaje significa, los países ricos? ¿Mundo, para él, es aquél que hoy, está llevando al planeta a otro conflicto armado internacional? ¿Qué nivel de complejo de inferioridad se necesita para ser el trepador que, solo se cree amigo de los ricos, “bonitos” y famosos, y “chance”, por osmosis, se le pegue algo puesto que reconoce que, por sí mismo, vale cincuenta centavos? Cuidado, tanto ver hacia arriba solo puede provocar tortícolis, Quadri-to, chiquito, insignificante.

¿Ucrania vale más que Centroamérica?, ¿somos tan acomplejados, que nos encanta ver hacia arriba, asumiendo que somos inferiores?, ¿los ucranianos son rubios y los centroamericanos no?, ¿es más razonable comprar un pleito ajeno (el de Ucrania), que gestionar nuestros asuntos regionales?

Y el colmo. El troglodita de Francisco Martín Moreno, a quien le fascina quemar personas en el Zócalo, dijo, “indigerible la condecoración de Cuba a AMLO. Hay distinciones que nos ofenden como nación”.
Martín Moreno, el personaje que se ostenta como adalid del Avant-garde y de la democracia, aunque sabemos, que, en realidad, es una reliquia del Santo Oficio.

La mezquindad, la vulgaridad, el complejo de inferioridad, la frivolidad, creer que hacer política significa armar mitote, son sólo algunas de las características de nuestra oposición. Por eso, estoy seguro que no conmemoran el 10 de mayo, pues no tienen progenitora a quien festejar.

Por Columnas

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