Después de que desde 2011, cuando se tenía una capacidad de refinación del 76 por ciento, se inició el desmantelamiento de las refinerías propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex), dentro de la política privatizadora de los gobiernos neoliberales, con lo que se disminuyó esa capacidad hasta llevarla a 34 por ciento, durante el primer trimestre de 2022 se logró elevar la refinación hasta un 50 por ciento, lo que coloca a la paraestatal en excelente posición para cumplir la meta de 80 por ciento dentro de este mismo sexenio.

Este aumento en las posibilidades de refinación de Pemex se debe a la modernización y reconfiguración de las seis refinerías que se encuentran en el país y no incluye lo que proporciona a la producción nacional de derivados del petróleo la recién adquirida planta en Deer Park, Texas.

El deterioro con que fueron recibidas las instalaciones es mayúsculo, pues las anteriores administraciones pretendían desmantelar por completo la capacidad productiva de Pemex, por lo cual se han requerido y se seguirán precisando mayores inversiones que permitan alcanzar la meta de soberanía energética, establecida por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Así, durante el primer trimestre de 2022 se elaboraron839 mil barriles diarios (Mbd) de petrolíferos en las seis refinerías que integran el Sistema Nacional de Refinerías, de los cuales 273 mil barriles diarios fueron de los distintos tipos de gasolinas.