Sindicato Mexicano De Electricistas

¡Fuera máscaras!

Para el movimiento de izquierda, el ataque del sector reaccionario no es nuevo. Basta mirar la historia de los gobiernos progresistas elegidos en América Latina para entender cuál es el modus operandi de la derecha, que se presenta siempre como la más antidemocrática y golpista, con resultados funestos para los pueblos.

Los ataques contra el proyecto encabezado por el  presidente de la República no son recientes. Si hay una figura atacada sistemáticamente por el más recalcitrante conservadurismo en México es la de Andrés Manuel López Obrador, y esto obedece a muchos factores sin duda, uno de ellos y el que más les molesta es la negativa de continuar el antiguo régimen de privilegios al que estaban acostumbrados, el no estar bajo el amparo del poder los pone en una postura de enojo y ofensiva, los coloca en un escenario totalmente adverso a ellos y eso no se lo perdonan al tabasqueño.

La derecha mexicana es como la serpiente que pretende hipnotizar a sus víctimas con movimientos lentos. Sin embargo, carece de un elemento importante: no tienen quién siga el encanto de la serpiente. Después de tantos años de agravio al pueblo mexicano, éste los tiene identificados como el mal que dañó al país hasta las entrañas y, aunque pretender valerse de todos los medios necesarios no alcanzan a permear en la percepción social, eso no los detiene en su intento de golpear y desestabilizar al gobierno más democrático de los últimos tiempos mostrando con esto el desprecio por la voluntad popular y las ansias descaradas de volver a meterle las manos al dinero del estado para perpetuar el régimen que les favorece a sus intereses mezquinos.

El show que monta la derecha y sus pregoneros es al estilo de tirar la piedra y esconder la mano, es el caso de diversos medios de comunicación que disfrazados de críticos han comenzado una campaña dedicada única y exclusivamente al golpeteo mediático valiéndose para ello de cualquier recurso disponible que va de las verdades a medias hasta las noticias falsas.

Es evidente que tienen una postura asumida, pero la falsedad con la que se presentan intenta crear en la opinión pública la creencia de que cuando son desmentidos y señalados de mentirosos están siendo atacados injustamente y censurados, cuando este gobierno es el único que está en contacto permanente con la información sin intermediarios. Para nadie es sorpresa que entre los medios de información también está la mano de la derecha golpista, que también ahí se perdieron privilegios y que están sumados al proyecto antiobradorista.

La consolidación de la democracia da cabida a los grupos antagónicos y eso no sorprende a nadie, lo que sorprende es el cinismo con el que se manejan quienes, evidentemente, comparten la agenda para minar el proyecto de la cuarta transformación, es conocido que el bloque antiobradorista aglutina periodistas, políticos de diversos partidos, comunicadores, etc, que son reconocidos por la población, incluso por el propio López Obrador, pero cuando son señalados como participes de estas acciones, se escudan en la desfachatez y niegan categóricamente sus reaccionarios deseos de terminar con este proyecto, esta postura tiene un por qué, declararse abiertamente contra el presidente y su proyecto es topar de frente contra los millones de mexicanos y mexicanas que ven en la cuarta transformación, por primera vez, una oportunidad histórica de cambiar las condiciones de este país y, aunque las están trabajando, las condiciones objetivas y subjetivas para sus planes no son las adecuadas.

No cabe duda, la derecha es antidemocrática, golpista, violenta, antipopular, racista, discriminadora, mentirosa, entreguista, traidora, el lobo disfrazado de oveja. No pueden venir con cuentos, ¡fuera máscaras!

Erik Sandoval

Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea