¿PIB O Bienestar?

Por: Jorge Estrada @yorchbuster

Hace unos días, para variar, se desató una polémica pública a raíz de unas declaraciones del presidente López Obrador con respecto a la medición de unos de los indicadores esenciales en el análisis macroeconómico hoy en día: el famoso PIB. El presidente, con su muy particular estilo, dio a entender que el crecimiento (o decrecimiento) del PIB no refleja fielmente si los mexicanos tienen más o menos bienestar. Los odiadores al presidente de pronto no podían creer que se cuestionara la utilidad del PIB.

En lo personal, creo, el PIB es una medición que se debe seguir realizando, ya que todas las mediciones históricas lo incluyen. Pero hasta ahí. Es decir, no creo que deba dejarse de medir. Y también le doy la razón al presidente: el PIB, al menos en un país como México, no sirve más que para medir la mala distribución de la riqueza.

Ejemplo: una fábrica produce y vende  al año 1,000 sombreros  a un precio de $300 pesos cada uno. Es decir, su  PIB sería de $300,000. La fábrica le da empleo a 10 obreros y 3 administrativos gerenciales. Si el próximo año esta fábrica consigue un nuevo cliente que le pide 200 sobreros adicionales, esto implicará un crecimiento.

¿Este crecimiento implica un beneficio social?

No, representa más ganancias para sus dueños y nada más. En este ejemplo el crecimiento del PIB sería de 20% pero los 10 obreros seguramente seguirían ganando lo mismo y a cambio les exigirían a cada uno hacer al menos 2 sobreros adicionales. En los mejores casos habría un ajuste salarial que desde luego no estaría ni remotamente cerca del 20%. Y los administrativos gerenciales tampoco se verían beneficiados. Es decir que la fábrica no subiría sus gastos pero ni en sueños en una proporción cercana al crecimiento, cuando por otro lado si estarían aumentando las ganancias a raíz de ese crecimiento en su producción y ventas.

No sería raro ver al dueño de esta fábrica contento con su situación, creciendo. Vería con buenos ojos las leyes y cambios que el gobierno hace y que lo ayudan a crecer, pero los 10 obreros y  los 3 administrativos ( y sus familias ) no vieron crecer su bienestar, y si lo hicieron desde luego no sería en la misma proporción de ese súper crecimiento reflejado en cifras del 20%.

Si analizamos el bienestar, lo más probable es que los empleados trabajarían más tiempo, verían menos a sus familias, tendrían más estrés, etc. No estaría de más ver estadísticas de salud mental , felicidad, nivel de vida, estrés, y hasta salud pública a raíz de que los grandes cambios y reformas para hacer al país “atractivo” y “competitivo” nos trajeron los gobiernos de derecha .

Lo mismo pasa en un país: claro el PIB puede crecer mucho pero esto no implica ningún beneficio a la sociedad en su conjunto, sino solo a un grupo reducido de grandes capitalistas, que se benefician de dicho crecimiento. Si en lugar de ese PIB midiéramos niveles de bienestar, felicidad, salud mental, estrés, salud pública , capacidad real de compra y otros indicadores, veríamos resultados tan desastrosos y alarmantes que sencillamente se aniquilarían el 70% de los partidos políticos.

Por eso los verán defendiendo un PIB como leonas a sus crías, aunque muchos de ellos si saben cómo se calcula. La ganancia que tenemos de todo esto es que AMLO ya puso el tema sobre la mesa, y ahí estará, dando vueltas un buen rato. Eso ya es ganancia . Al tiempo.

Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea