Francisco Javier Mina: un gran español que combatió a los suyos en México

Algunos simpatizantes del gobierno de la Cuarta Transformación, han criticado desde el inicio de esta administración, la inclusión de personajes identificados por su pasado conservador.

Señalan que es imposible esperar resultados positivos de quienes vienen de una corriente política y de pensamiento contraria a la que defiende el gobierno del cambio.
De un conservador del pasado, es difícil fiarse.

Esto no puede ser considerado como verdad aplicable en todas las situaciones. Aquí en México, encontramos el caso específico de Manuel Bartlett, hoy director de la Comisión Federal de Electricidad y antiguamente, político destacado del PRI.

Bartlett, ha mantenido una posición enteramente nacionalista, en lo que corresponde a la defensa de nuestros recursos energéticos. Su lucha viene de años y ha enfrentado decididamente la fuerza de los grupos económicos y políticos neoliberales, que intentan privatizar y vender el patrimonio de los mexicanos.
El ejemplo viene al caso, porque somos demasiado afectos en ocasiones, para juzgar a ciertos personajes públicos con demasiada severidad, solo por haber pertenecido a un núcleo contrario al que defiende el pueblo de este país.

O lo que también es injustificable. A olvidar los méritos y esfuerzos de aquellos a quienes no identificamos claramente como uno de nosotros.
En estas fiestas patrias, se habla mucho de los héroes que pagaron con su vida el precio de la independencia de nuestro país. Mexicanos que lucharon en contra del ejército realista desde aquel 15 de septiembre de 1810, hasta la finalización del proceso de independencia en 1821.
Todos son aplaudidos merecidamente y recordados con el respeto debido.
Sin embargo, hay un héroe importante en esta lucha armada, del que poco se habla y que sin embargo dio su vida por nuestro país, luchando en contra de las fuerzas españolas.

Se trata de un militar de origen español. Un español que combatió en contra de los ejércitos españoles, aquí en México.
Y también un héroe en España, donde luchó en contra de los ejércitos napoleónicos que invadieron a su patria.
Martín Xavier Mina Larrea, o Francisco Xavier Mina, como se le conoce históricamente, tuvo un paso breve dentro del espacio de la guerra de independencia. Pero fue en el momento preciso y con el conocimiento suficiente, para mantener con vida una lucha armada que parecía condenada al aniquilamiento total.

Las tropas realistas habían acabado con las principales fuerzas insurgentes. Hidalgo, Allende, Morelos, Matamoros y Galeana (Hermenegildo), habían perdido la vida en el inicio de la lucha. El Congreso de Chilpancingo había desaparecido.

Muchos notables insurgentes se habían, o estaban próximos a acogerse al indulto que ofrecía el virrey.

Eran pocos los caudillos que se mantenían a la espera del resurgimiento de la causa de la independencia.

Y es ahí donde surge la figura de Mina, para dar vida a la etapa de guerrilla armada, que se mantendrá viva con Vicente Guerrero y otros cuantos, hasta el momento oportuno en que por cuestiones políticos en España, se hace necesario independizar a México de la metrópoli.
Mina es un oficial de carrera, distinguido en su país por la defensa férrea de la soberanía nacional. Ha enfrentado a las tropas de Napoleón desde el principio, llevando a cabo misiones importantes en Zaragoza, Los Pirineos y Navarra.

Mina es uno de los precursores de la Guerra de Guerrillas. Especialista en el golpe certero a las tropas y posiciones enemigas, en forma relampagueante y utilizando muy pocos hombres.

Al terminar la invasión napoleónica, Mina no ve con buenos ojos la decisión del rey Fernando VII de suprimir la Constitución de 1814. Se enfrenta al rey y cae prisionero, pasando una temporada de reclusión en Francia. Después llegará a Inglaterra, donde Fray Servando Teresa de Mier, infatigable luchador insurgente, lo convence de venir a nuestro país, para reforzar la lucha de los insurgentes por nuestra independencia.
Mina acepta y se embarca rumbo a México.

Son unos cuantos meses los que distan de la llegada de Mina al puerto de Soto la Marina, en Tamaulipas y el momento en que será fusilado en las cercanías de Pénjamo, Guanajuato.

Pero durante ese tiempo, pone en alerta máxima al mando de las fuerzas realistas en el país. Se integra a la guerrilla comandada por otro gran personaje de nuestra Historia. Pedro Moreno. Logran triunfos importantes en varios enfrentamientos con las tropas españolas.
Se difunde entre los pequeños grupos insurgentes, la base elemental de la guerra de guerrillas y esto permitirá que focos de resistencia en el centro y sur del país, se mantengan vigentes por años.

Francisco Javier Mina fue un español que luchó en contra de sus connacionales, al considerar que los derechos humanos están por encima de la sangre compartida.
Un humanista en todo el sentido de la palabra. Habló en su segundo manifiesto de “la república mexicana”, pensando que la democracia y no el absolutismo, representaba el futuro de cualquier nación en el mundo.

Poco o nada se habla actualmente sobre Mina. Quizá por el hecho de que su origen era español. Quizá muchos piensen aún que en esa época, todo español era monarquista, esclavista y colonialista.

Mina es ejemplo histórico de la discriminación arbitraria que ejercemos en ocasiones. Fue un personaje opuesto a la invasión napoleónica en España. Un militar que defendió la Constitución de 1804 en su país. Un insurgente que combatió en México, por la causa de nuestra independencia y que dio su vida por ella.

Los restos de Francisco Javier Mina descansan actualmente, junto con los demás próceres de nuestra independencia, en la columna que honra a estos héroes.
Sin embargo, sería conveniente tener presente en los festejos y conmemoraciones de este día, a este español que derramó su sangre por la libertad de este país.

En tiempos de la Cuarta Transformación, sería conveniente acordarse también de este héroe de la patria. Un héroe hoy casi olvidado.

Malthus Gamba