Aunque nadie les cree, pretenden engañarnos que ganaron…

Después de la arrastrada que le dieron Morena y sus aliados a la coalición formada por los cárteles del PAN, PRI y PRD en las elecciones del domingo pasado, parece que a estos últimos todavía les sobró algo de dinero como para seguir dando chayotes a los pasquines inmundos, con el fin de que canten a los 4 vientos sus victorias locales, que son premios de consolación a los que otorgan apariencia de grandes conquistas.

Al PAN le queda cantar victoria por haber ganado 9 alcaldías en la ciudad de México, mientras Morena conserva 7 y la mayoría en la Asamblea Legislativa, sin tomar en cuenta que además se le arrebataron 2 Estados que antes gobernaba. Al PRI le queda cantar su triunfo en el municipio de Cuernavaca sin hablar de los 8 Estados que perdió; y al PRD, a quien le arrebataron el último Estado que gobernaba, le queda festejar su logro al no haber perdido el registro todavía.

Después del cierre del conteo rápido conocido como PREP, se confirma que Morena gana las elecciones para gobernador en 11 de los 15 Estados donde estuvieron en disputa, gana la mayoría en los congresos locales en esos Estados y en otros 4 donde no se eligió gobernador, que son Oaxaca, Hidalgo, Tamaulipas y Ciudad de México. Adicionalmente gana la mayoría en la Cámara de Diputados, que es la instancia donde se controla el presupuesto federal.

De los Estados donde se disputaron gubernaturas, el PAN conserva 2 de las 4 que gobernaba y perdió el congreso local de Tamaulipas; el PRI pierde los 8 que se disputaron, así como los congresos de Oaxaca e Hidalgo; y el PRD pierde Guerrero, último Estado donde gobernaba.

Al final del conteo Morena termina gobernando 17 Estados, dominando 21 congresos locales y la Cámara de Diputados de la legislatura federal. El PAN sigue gobernando 8 de los 10 Estados que tenía, el PRI conserva 4 de los 12 donde gobernaba y el PRD conserva su registro.

Aunque parezca broma, Samuel García de Movimiento ciudadano gana Nuevo León sin contar con escaños en el congreso local y ese partido ahora gobierna 2 Estados; el PES gobierna Morelos y ahora la coalición entre el Partido Verde y el PT, aliados de Morena en el congreso federal, ganan la gubernatura de San Luis Potosí.

En conclusión, esto fue como acabar un partido de futbol donde Morena gana con un marcador de 12 a 1 y la oposición reiteradamente derrotada festeja durante días el golazo que metieron.

Se entiende que a través de su festejo busquen lo que siempre han intentado, confundir a las personas. Parece que a pesar de la paliza que se llevaron, siguen sin comprender que al ciudadano informado y consciente no se le puede manipular por medio de propaganda barata y que una mentira no se convierte en realidad por repetirla continuamente.

Pero detrás del festejo infantil que traen en todos los medios donde todavía aceptan chayote a cambio de su credibilidad, está la cara de la derrota más absoluta y costosa en la historia de estos 3 partidos. Sacrificaron los principios que decían defender para unirse, sacrificaron enormes sumas de dinero para intentar coaccionar el voto, hicieron un gran esfuerzo logístico para hacer trampas, se entregaron abiertamente a la oligarquía podrida que también se exhibió sin recato alguno, cualquier vestigio de credibilidad que pudiera tener el INE, se esfumó con su lamentable desempeño sesgado a favor de este batidillo de porquería, fueron a inclinarse ante la OEA y ante medios extranjeros controlados por las élites internacionales, para invitarlos a inmiscuirse en asuntos que solo competen a los mexicanos y al final sus expectativas se perdieron, la ciudadanía que los conoce así lo decidió en la urnas. Ahora sí que, ¡Qué barato vendieron su amor!

Como dijo el dramaturgo inglés William Shakespeare: “La expectativa es la raíz de toda la angustia”.