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Por: Rafael Redondo
@redondo_rafa

En una entrevista para CNN con Michael Smerconish, Roger Waters, el cofundador de la banda Pink Floyd, acusó abiertamente a la administración Biden y a la OTAN, de ser responsables del conflicto en Ucrania; y, de provocación, la visita de Pelosi a Taiwán. Además, le pidió al conductor del espacio que, le hacía falta leer, y que sólo él, creía en su propia propaganda.

Mientras tanto, en México, Diego Luna, encabezando a otro grupo de actores, muchos desconocidos, pero todos chicos Roma-Condesa, le da retweet al comunicado de un colectivo que, dice llamarse, Seguridad sin Guerra, en el que se acusa al presidente de México de cometer un golpe militar a la Constitución, que ni Calderón, ni Peña, se atrevieron a tanto, y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de ser su cómplice.

Todo se originó, debido a que el presidente dijo, utilizaría todo el marco legal para que el mando de la Guardia Nacional, lo tenga la Sedena, y no suceda lo mismo que pasó con la Policía Federal.

La diferencia entre ambos personajes, Waters y Luna, es una: el nivel de cultura, de información sobre sus dichos. Waters, se lleva de calle a Luna.

Roger Waters, cuando señala que la OTAN es responsable del conflicto en Ucrania, por presionar la frontera rusa, tiene razones. Muchos, ponen en duda lo declarado por el Kremlin a través de Alexandr Lukashévich, ante la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) de que, Estados Unidos prometió a Mijaíl Gorbachov que la OTAN, no avanzaría “ni una pulgada” hacia el Este, si una Alemania unificada permanecía en la Alianza Atlántica.

Independiente del acuerdo, la evidencia nos ofrece respuestas: entre 1999 y 2020, han ingresado como parte de la OTAN, Polonia, Hungría, República Checa, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Letonia, Estonia, Croacia, Albania, Montenegro y Macedonia del Norte. Postulándose, Georgia Ucrania, Suecia y Finlandia.

Tanto Rusia como Irán, están rodeados por más de 40 bases militares de Estados Unidos y la OTAN. Como apuntó Waters, no hay bases rusas, ni en México, ni en Canadá.

Por otro lado, existen los acuerdos de Minsk, que el Kremlin menciona continuamente, y que la prensa occidental, o no menciona, o no desmenuza.

En septiembre de 2014, debido a las tensiones entre el gobierno de Ucrania y las repúblicas prorrusas Donetsk y Lugansk, se firma el Protocolo de Minsk, para poner fin al conflicto que tiene su origen en la recomposición, luego de la desaparición de la URSS. El acuerdo lo firmaron, representantes de Francia, Alemania, Federación Rusa, antigua República de Donetsk y la república de Lugansk; sin embargo, en enero de 2015, volvieron las tensiones de Ucrania sobre los territorios prorrusos. La investigadora de la UAM, Ana Teresa del Cid, menciona que los medios occidentales, omiten mencionar los problemas ucranianos, como la corrupción, el neofascismo, nacionalismo y la deuda ucraniana con el FMI. La élite ucraniana, le teme a la rusa. En Ucrania, hay neonazis, discriminando rusos. O sea, el conflicto regional tiene una historia, anterior a la intervención de la OTAN, y poco se comenta del contexto en los medios Occidentales.

En cuanto a Taiwán, Waters apunta que desde 1949, la mayoría de los países que componen la comunidad internacional, reconocen que, existe sólo una China, y es la del Partido Comunista Chino. Estados Unidos lo hizo hasta 1979, con su política de “una sola China”, la del partido Comunista.

Desde 1920, China se introdujo en una guerra civil. Los bandos: el Partido Comunista Chino, con ideología socialista; y el Kuomintang, de ideología nacionalista. En 1949, el Kuomintang huye a Formosa (Taiwán), fundando un proyecto de nación que, se convirtió en una dictadura militar hasta 1987. Por eso, la comunidad internacional, no lo reconoció como país independiente.

En 1987, Chiang Ching-kuo, levantó la Ley Marcial, llamó a elecciones, y su intención fue la unificación, no la independencia; sin embargo, Taiwán ha servido a Estados Unidos, como base militar para tratar sus conflictos en Asia; eso sí, ha evitado que Taiwán, desarrolle tecnología militar nuclear.

Waters, sabe muy bien de lo que habla.

¿Qué podemos decir de los miembros del espectáculo mexicano, no sólo de Diego Luna?

Ya vimos a Thalía, hablando de la pandemia, sin tener idea de lo que hablaba; también, atestiguamos a los ambientalistas de Selvamedeltren, Derbez, Del Castillo, Ofelia Medina y compañía, hablando de ecología, sin tener idea siquiera, de qué significa el concepto.

Ahora, aparece Diego Luna encabezando una serie de audios, con una tónica similar al melodrama y desinformación de Selvamedeltren, pero, por separado, en un sitio de internet de algo que, se dice llamar, Seguridad sin Guerra. Seguridad sin Guerra se autodefine en su sitio de internet, como un colectivo que agrupa a más de 300 organizaciones contra la militarización. El sitio, no narra su historia, no define sus causas, no aparecen dirigentes. Sin embargo, dice estar contra la militarización y en pro de la profesionalización de las policías civiles. Supongo que como en los audios aparecen actores, son actores quienes organizaron esto. Y lo llamó, “esto”, porque no le puedo dar un nombre. No es una fundación, no es una organización, no tienen definición.

Entre un montón de desconocidos, hay discursos de Diego Luna (pareciera ser que, “esto sin nombre”, lo organiza Diego Luna. Si no es así, entonces quien diseñó el sitio de internet, no sabe diseñar sitios de internet, pues su audio, es el número uno; luego, pude reconocer a, Luis Gerardo Méndez, Kate del Castillo (sí, otra vez Kate), Cecilia Suárez, Marina de Tavira, José María Yazpik y Benito Molina, el chef.

En su comunicado, esta “cosa sin forma”, acusa al presidente de, ejecutar un golpe militar contra la Constitución, de ir más lejos que Calderón y Peña, y acusa también a la Suprema Corte de omisa.

Primero, habría que aclararles que, de entrada, su nombre, no tiene mucho sentido. Se llama Seguridad sin Guerra, en un momento donde la guerra en México, no existe.

Segundo, no existen los golpes militares contra una Constitución.
Un golpe de Estado, generalmente se acompaña de las fuerzas armadas (golpe militar) para derrocar a un gobierno y, por tanto, desconoce una Carta Magna, desde el momento que están derrocando a un gobierno que, se presupone, está legalmente constituido.

De acuerdo a la Constitución Mexicana, el presidente asume el Mando Supremo del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, y se le denomina, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Decir que el presidente de México, está ejecutando un golpe de Estado (militar), contra la Constitución, significaría que, se está aplicando un golpe de Estado para derrocarse él mismo, en tanto Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Tercero, un cuchillo sirve para pelar una papa o para matar. Lo mismo sucede con una silla, una plancha, o el mismo arsénico. En una silla, descansas; de un sillazo, matas a alguien. Con la plancha, desarrugas tu ropa; de un planchazo, mínimo mandas al hospital a alguien. El arsénico cura o mata. El ejército, ejecutó las órdenes de guerra de Calderón. El ejército, construye obra pública, cuida el recurso público, protege aduanas e instalaciones estratégicas, acaba con el robo de combustible y transporta vacunas, con AMLO.

¿Por qué AMLO recurre a la milicia?

Porque no tuvo otro remedio.

Todas las instituciones civiles, han estado y están todavía, infiltradas por la tranza, la corrupción y la delincuencia. La corrupción mexicana, no inició en este gobierno, ni hace tres sexenios. Tiene muchísimo tiempo de existir, quizá su origen, está en el Virreynato.

Ojalá, Seguridad sin Guerra, presentará un plan bien estructurado, para de forma certera, eficaz, podamos profesionalizar a las policías, quienes, todos los días, se enfrentan a la tentación del dinero, o a las amenazas, provenientes de los muy poderosos, grupos delincuenciales.

Ojalá, ese estudio involucrara la fotografía completa. No es un asunto que se reduce a una corporación policial, sino, a un enorme espectro de fenómenos: armas ilegales provenientes de Estados Unidos, enormes cantidades de dinero provenientes del mercado de sustancias ilegales, más grande del mundo, Estados Unidos, marginación poblacional, gobiernos del Tercer Nivel (municipios), centralización de la población de México en sólo tres ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, etcétera. Las variables para profesionalizar un cuerpo policiaco federal, son mucho más complejas que cambiarles de uniforme, o quitar, o poner, su nombre en la Constitución. Lo cierto, es que un audio de gente famosa, pero sin cultura, no sirve.

Una propuesta sólida, la presenta una organización sólida. Los audios melodramáticos, son solo espectáculo.

Cuarto, a todos los actores, chicos Roma-Condesa, les pasó de largo el sexenio de Calderón, en el que sí, hubo guerra, declarada desde el Ejecutivo, y cuyo brazo derecho, hoy, se encuentra preso en Estados Unidos: García Luna.

Este hombre, fue acusado por la corte del distrito Este de Nueva York (acusación CR 19 – 576).

El fiscal Richard Donoghue, acusó al ex funcionario de seguridad de Felipe Calderón, con cuatro cargos diciendo que desde el año 2001, este personaje cometió, 1) conspiración internacional para distribuir internacionalmente, cocaína 2) conspiración para distribuir y poseer premeditadamente, cocaína 3) conspiración para importar cocaína y 4) rendir una acusación falsa en 2018, al Servicio de Inmigración de Estados Unidos.

Estamos hablando del responsable civil, directo, de la famosa guerra contra el narco.

Hace algunos días, apareció en la prensa que, el Departamento Justicia de Estados Unidos, ha presentado más de un millón de páginas de evidencia contra García Luna, y se tienen más de 4, 900 grabaciones de testigos que lo inculpan y, además, que este personaje, desde la cárcel, ha amenazado a testigos. Dicho por las autoridades estadounidenses.

Señores de Seguridad sin Guerra, ¿logran dimensionar el tamaño de la infiltración en un mando civil?, ¿cuánto tiempo les gusta para que México se deshaga de este cáncer?, ¿10 o 20 años?

La diferencia entre Roger Waters y Diego Luna en el nivel de refinamiento en los dichos de uno y otro, es abismal. Me pregunto, ¿México merece tener una comunidad artística con un nivel tan poco ilustrado como el de Diego Luna y compañía?

México, ha tenido generaciones de artistas como Roger Waters; intelectuales, actores, cineastas, realmente involucrados con las problemáticas del país, de ahí su reconocimiento; pero, sobre todo, con un muy buen grado de cultura. Y se me ocurre, la generación del Indio Fernández, rodeado de gente tan pensante como Paz, André Breton, Trotsky o el Che Guevara, y de genios como Diego Rivera. ¡Qué lejos quedaron esos tiempos de gloria!

Por Columnas

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