Riesgo de OBSOLESCENCIA permanente en México

Por Miguel Ángel Lizama
@Migueliz8

En la vida cotidiana como en la institucional, lo que no se mueve se anquilosa, acumula polvo y crea telarañas. No se acomoda a nada. Así nace la Obsolescencia o falta de funcionalidad y adecuación al desarrollo y progreso.

Vale el símil para las cúpulas empresariales y mediáticas de México. Carecen de revolvencia, aunque los organismos empresariales puedan alegar que se renuevan cada determinado tiempo. Falso. Se turnan la interlocución con el gobierno, pero siempre son los mismos personajes, no cambian ni se renuevan. Se ha visto con los señores X. González, vigentes y actuantes desde que los empoderó Carlos Salinas. Igual sucede con los medios. Son los mismos dueños sin dinámica social verdadera, con iguales intereses, poco permeables, enquistados en conciliábulos herméticos de acceso ultra restringido, mirando pasar la vida y sus encantos.

La misma falta de revolvencia, hermetismo y acceso muy restringido, se nota en el llamado Poder Judicial, cuya letalidad se ha manifestado en el manoseo de los instrumentos jurídicos que tiene bajo su responsabilidad, empezando por la Constitución, como norma suprema de la vida nacional en beneficio del bien común. Su recurso más mortífero es la llamada INAPELABILIDAD. Esto es, que sentencia emitida ya ni Dios Padre la puede discutir. Aunque sea injusta, socialmente nociva y hasta inconstitucional, como fue el caso del ANATOCISMO O USURA LEGALIZADA. Con su autoridad para interpretar la ley, los jueces la manejan y acomodan a su gusto e intereses, como ya se ha visto repetidamente (sobre todo en las elecciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto), legalizando lo ilegal, legislando en vez del Congreso, ordenando hacer al Ejecutivo, en omnipotencia y omnipresencia sin freno. La Constitución, moldeada al arbitrio de los dictadores neoliberales, sólo sirve para publicitar su existencia virtual, no real (“Suprema Corte, garante de la Constitución…”).

La obsolescencia de los poderes fácticos asociada a la del poder judicial, entrañan un riesgo enorme para el país que apenas se está sacudiendo 7 lustros de perjudicial Neoliberalismo y su carga de Corrupción e Impunidad. El riesgo latente es que esa obsolescencia nulifique la EVOLUCIÓN Y BIENESTAR que el Pueblo requiere y exige.

Sucedió en Argentina y Brasil, por ejemplos ilustrativos. En la primera, la cúpula empresarial asociada a la mediática (con el periódico La Nación como estandarte) denostaron a la Presidenta Cristina Kirchner, no obstante el buen mandato que ejerció y le valió su reelección. El “cuchillito de palo” empleado por la dupla empresarios-medios, la compartió el Poder Judicial para armar una persecución con poco sustento, e hizo que fuera electo el derechista Mauricio Macri, quien a las primeras de cambio fue enviado a las regaderas, para que regresara Cristina acompañando a quien fuera su Jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

En Brasil, la cúpula mediática-empresarial resumida en O’Globo empleó al Poder Legislativo amafiado con el Judicial, para torpedear la Presidencia de Dilma Rousseff hasta sacarla del cargo con manoseadas acusaciones de corrupción con el Presupuesto y en Petrobras, la gigantesca petrolera brasileña. Ello sirvió para imponer un títere hasta que fue electo el neonazi Jair Bolsonaro. Lo más curioso de ese entramado “anti-corrupción” es que el sucesor de Dilma de inmediato fue acusado de corrupción por la grabación de un empresario cárnico, que mostraba la cola de corruptelas del nuevo mandatario.

En México hoy se ve que las cúpulas empresariales, políticas y mediáticas del país aprovechan la nueva libertad democrática del Presidente López Obrador, para utilizar al Poder Judicial en una aparente conjura que pretende torpedear los proyectos más ambiciosos del nuevo Gobierno, que se proponen revertir el empobrecimiento general dejado por anteriores gobierno neoliberales.

LA OBSOLESCENCIA quiere imponer obstáculos constantes a la Administración lopezobradorista que no sólo ralenticen su marcha, sino que acaben por regresar al poder a quienes depauperaron a México y lo pusieron al borde de su extinción en manos de intereses extranjeros, pero que tanto lucro le reportó a su insaciable avaricia.

Ante el evidente apoyo creciente al PRIMER PRESIDENTE REALMENTE ELECTO POR EL PUEBLO, los grandes partidos políticos derrotados, los grandes empresarios frustrados y los grandes Medios rebasados, ensayan diversas vías de acción para demostrar -inútilmente- que la decisión popular FUE MALA (para ellos, no para el país), y en ello van malgastando las ganancias que les dejó la Corrupción y su respectiva Impunidad. Conservan la vana esperanza de recuperarlas con el Retorno de los Brujos de la Economía globalizada, algunos de cuyos aprendices aún siguen enquistados en Hacienda, el Banco de México, todos los “órganos autónomos” que hicieron proliferar para mantener su impunidad y en algunas Comisiones del gobierno “con autonomía de gestión”.

Estas Fiestas Patrias fueron propicias para GRANDES NOTICIAS PARA EL PUEBLO DE MÉXICO: 1) EVIDENTE APOYO POPULAR al Presidente López Obrador, como no se veía desde hace 36 años; 2) LA DECLARACIÓN DE “INSTALACIÓN ESTRATÉGICA” del Aeropuerto de Santa Lucía, cuya construcción quiso ser detenida con un torrente de amparos promovidos por X. González Jr. y “organizaciones civiles” empujadas por él y su asociación civil “No más derroches”; 3) EL ANUNCIO DE QUE EN 6 MESES estará funcionando, para dispersar el BIENESTAR, la conectividad en todo el territorio nacional, hasta las poblaciones más apartadas y hoy menospreciadas por la Iniciativa Privada porque “no son rentables” y tendrían que invertir en la infraestructura (acostumbrada a que toda se la dé el gobierno y sólo invierta en cajas de cobro); 4) LA REVELACIÓN DE QUE YA SE TIENE UN EXPERTO en distribución minorista (como la de CocaCola o Sabritas) para hacer llegar medicinas hasta el último rincón del país, a fin de que no falte ninguna medicina a los pobladores más olvidados por otros gobiernos.

Con estos ejemplos, no es posible que LA OBSOLESCENCIA prevalezca y logre regresar la tecnocracia empobrecedora del país, pero no se debe confiar en que el Presidente haga todo. El Pueblo debe permanecer alerta en su apoyo a AMLO, sin permitir que se hagan eco las continuas mentiras multiplicadas por los medios obsoletos, ni creer que el actual Poder Judicial imparte justicia o que “los órganos autónomos” son independientes y protegen a los ciudadanos. QUE LA OBSOLESCENCIA NO SE VUELVA PERMANENTE.

Sólo la vigilia y cuidado de los avances logrados, lograrán hacer PERMANENTE EL ESTADO DE BIENESTAR que pretende el Presidente López Obrador para México, y aumentar los beneficios para toda la población.

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