Sindicato Mexicano De Electricistas

México salió victorioso; gran trabajo de Nahle: Fracasó la maquinaria

Hace unos días, una tuitera publicó un “hilo”, donde daba cuenta de la forma en que operan las granjas de bots, contratadas por la derecha mexicana.

En esos mensajes señala que lleva amistad con una persona que se dedica a la difusión de noticias falsas y a impulsar etiquetas en Twitter, que tienen como finalidad desprestigiar la figura presidencial y poner en mal el proyecto de transformación que impulsa López Obrador.
El bot que hace estas confidencias, dice que las granjas de bots son operadas y pagadas por el partido Acción Nacional, el expresidente Felipe Calderón y su organización que busca registro como nueva fuerza política, “México Libre”.

Se paga por medio de tarjeta personalizada, tramitada directamente por quien realiza el pago. Los sueldos varían de acuerdo a la importancia de la noticia falsa que se desea promover en redes, así como al nivel de interacción que consigue cada bot contratado.
Lo más relevante en este turbio asunto, es que la intención de esta estrategia, no es convencer a la mayoría de los mexicanos y lograr su apoyo hacia la causa conservadora. Se difunden noticias falsas, a sabiendas de que un día después serán desmentidas. Lo importante para quienes pagan, es atraer a lo que ellos mismos califican como “gente más estúpida”. Así lo dice textualmente el bot entrevistado.
La idea de promocionar noticias falsas en redes sociales e impulsar etiquetas que denigren y ridiculicen a quienes trabajan diariamente en el gobierno de la Cuarta Transformación, es engañar a la gente menos informada. Consideran que este sector social es débil de carácter y por lo mismo, fácil de convencer. Llaman estupidez a la falta de interés que demuestran respecto a los asuntos nacionales. Piensan que están poco informados y que por este motivo, el engaño surte efecto inmediato en ellos. Son propensos a dudar ante cualquier insinuación y cambian de opinión constantemente. Eso piensan los conservadores.

La guerra desinformativa que promueve la derecha reaccionaria, tiene entonces una finalidad específica y un destinatario claro.
Tratan de engañar a una parte de la sociedad a la que en realidad desprecian. La consideran estúpida, entre ellos mismos.
Este bot que protege su identidad y aparece en forma encubierta, señala que anteriormente trabajó para el PRI, pero que al desaparecer la fuerza económica de los buenos tiempos, dejaron de utilizar sus servicios. Por los mismo, pasó a formar parte de los equipo de bots contratados por panistas y calderonistas.

Esta reseña sobre las actividades en las granjas de bots, pone de manifiesto varias cosas.
En primer lugar, la estrategia de desinformación como centro de toda actividad en los grupos reaccionarios. A eso le están apostando todo.
En segundo término, algo que también dijo este bot y que tiene que ver con los medios de comunicación.
Periodistas señalados por su pasado chayotero y servil, están al pendiente de las etiquetas que impulsan las granjas de bots, así como de las noticias falsas que tienen órdenes de difundir.

Estos comunicadores, replican de inmediato los mensajes de odio, o las mentiras previamente preparadas por quienes controlan todo el procedimiento.

Saben bien que se trata de información mentirosa. Saben también que va a ser desmentida al día siguiente. Pero lo importante para ellos es crear la idea de que el presidente y su gobierno fallan. Así pretender atrapar incautos.

El día de ayer tuvimos una muestra evidente de la forma como aplica esta estrategia desestabilizadora.
La OPEP, preparó una mesa de negociación en la que participaban los países productores de petróleo, afiliados a la organización.
El tema a tratar era diseñar acciones para estabilizar el precio del crudo. Se llegaron a acuerdos para disminuir en lo individual, la producción de barriles diarios.

Los porcentajes correspondientes a cada nación, fueron votados favorablemente en la mesa, a excepción de un país. México.
Rocío Nahle, advirtió que la propuesta para disminuir en cuatrocientos mil barriles diarios la producción petrolera en México, era inadmisible.

La secretaria de energía rechazó también el ajusta a la baja de cincuenta mil barriles menos y no se movió de su propuesta original, de cien mil barriles únicamente.

Al conocerse la noticia en México y saber que la secretaria de energía se levantaba de la mesa en la OPEP, las granjas de bots entraron de inmediato en acción.

Hablaron de incompetencia e incapacidad para negociar. Pidieron la renuncia de la secretaria y afirmaron que México había quedado exhibido en el extranjero por su impericia para forjar acuerdos multinacionales.

La prensa conservadora inmediatamente hizo suyas estas apreciaciones. Periodistas y analistas como Denise Dresser, David Páramo, Enrique Quintana, Macario Schettino, Ciro Gómez Leyva, Javier Risco, López Dóriga y muchos otros, hablaron del gran “oso” internacional que había hecho el gobierno mexicano.

¿Cómo era posible que nuestro país fuera el único en reclamar las cuotas que fijaba la OPEP?

La información real sobre lo que en verdad estaba sucediendo, no la tenían en ese momento los medios de comunicación del país. Solo conocían detalles y con esos tenían suficiente para crear un escenario de catástrofe.

Toda la noche la ocuparon en colocar notas y mensajes que desacreditaban al gobierno de la Cuarta Transformación.
Y la realidad, como siempre, llegó esta mañana en la conferencia matutina de López Obrador.

Efectivamente, no se aceptaron los términos de la OPEP. México no podía reducir en tanto su producción.
El presidente López Obrador y el mandatario estadounidense Donald Trump, tuvieron una conversación telefónica, en la que Andrés Manuel expuso las razones por las cuales no podía aceptar una disminución así. Propuso que México bajara su cuota en los cien mil barriles propuestos por Nahle y que los doscientos cincuenta mil restantes los disminuyera la producción en la Unión Americana.
El presidente Trump aceptó la propuesta y se comunicó la misma a las autoridades de la OPEP.

México negoció acertadamente su participación en el acuerdo, sin dañar las finanzas nacionales.
Después de esto, uno se pregunta: ¿a cuántos indecisos engañó está noticia falsa? ¿Cuántos “estúpidos” (como los reaccionarios llaman a quienes dudan), atrapó la red de mentiras que tejen a diario los conservadores?
Es miserable el comportamiento de la derecha nacional, que recurre a las más sucias prácticas políticas, con tal de recuperar algo de poder.

Y miserable es también la manera en que juzga al ciudadano mexicano.
Panistas y calderonistas siguen siendo clasistas que ven por encima del hombro al ciudadano a de pie. Miran a la gente como artículo de uso, que sirve a sus fines en momentos electorales, para después ser desechado sin problema alguno.
Ojalá y su cacería de incautos y “estúpidos” fracase.
Ojalá que en el 2021 podamos deshacernos de ellos para siempre.

Malthus Gamba