Sindicato Mexicano De Electricistas

Rocío Nahle lo logró; México hizo respetar su soberanía

Independientemente de los detalles técnicos más finos y de los aspectos geopolíticos y geoeconómicos de lo que significa la negociación de la producción petrolera mundial, la realidad clara y dura es que tanto la Secretaria de Energía, Rocío Nahle, cuanto el presidente Andrés Manuel López Obrador defendieron los intereses de México frente a las grandes potencias petroleras.

En una negociación de alto nivel donde está tanto en juego, es perfectamente válido la utilización de todas las técnicas que permitan obtener lo que mejor convenga, incluyendo levantarse de la mesa. Esto no sorprende en absoluto a quienes hayan sostenido este tipo de discusiones.

El acuerdo en la disminución de producción petrolera para estabilizar el precio del crudo ha costado a Rusia y a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) varios millones de barriles diarios, y a los Estados Unidos de Norteamérica le representa bajar su producción en 20%. La presión a Venezuela consistió en amenaza de invasión por parte de Trump y, dentro de esa misma negociación, la defensa ofrecida por Rusia.

Quien piense que las maniobras emprendidas contra Venezuela tienen algo que ver con ideologías o narcotráfico está equivocado de cabo a rabo pues, como en alguna ocasión externó Bill Clinton: “Es la economía, estúpido”, todo forma parte de la negociación petrolera. Por esto considero absurdo y simplista que Rocío Nahle sea criticada por levantarse de la mesa.

México fuertemente presionado para bajar la producción en 400 mil barriles diarios, de casi un millón ochocientos mil que producimos en la actualidad, habría sufrido enormemente en lo económico, pues tal reducción de 23% representa un enorme porcentaje de nuestros ingresos y peor aún en estos momentos que necesitaremos reactivar la economía nacional.

La presión para reducir en ese grado la producción petrolera no solo venía de nuestros vecinos del norte, sino también de los países integrantes de la OPEP y hasta de Rusia. Los dos últimos habiendo logrado someter a Trump a una reducción de 20% en su producción.

A México se le exigía el descomunal esfuerzo de bajar en 400 mil barriles diarios de una producción de un millón 800 mil, pero la Secretaria de Energía y nuestro presidente se mantuvieron firmes y lograron negociar una disminución de apenas 100 mil barriles al día, que representa al rededor del 5%, lo que coopera para la estabilización global del crudo, pero al menor costo posible para nuestro pueblo.

Recapitulando: Mientras la OPEP y Rusia se vieron obligados a bajar su producción petrolera en millones de barriles al día y que, a su vez forzaron a Trump a disminuir la suya en 20%, ni todos ellos pudieron obligar a México a perjudicar a su gente, pudiendo negociar una reducción apenas mayor al 5% de la producción actual.

No cabe duda que es de felicitar la enorme capacidad negociadora de nuestro presidente y de su Secretaria de Energía. Aplausos.

 

Actualización: Finalmente se logra el acuerdo con los 23 países de la OPEP.

¡Felicidades México!