México está al mando de un nuevo proyecto: La 4T de AMLO

En la opinión de Elí González

Los mexicanos somos afortunados por haber sido testigos y partícipes de un suceso de increíbles magnitudes en julio de 2018.

Estamos siendo testigos de la transfiguración de un país, en beneficio de los más necesitados. Si, ellos que siempre habían sido los olvidados y los perdedores.

Las palabras de Luis Donaldo Colosio Murrieta, (Vale decir el último apellido) por fin hicieron eco en la población más necesitada: “México tiene hambre y sed de justicia” y por fin esta saciando su hambre y su sed.

Cuantas veces soñamos con vuelco real, una transformación verdadera y lo intentamos sin éxito.

Tal fue el caso del año 2000, cuando tuvimos fe en una alternancia que nunca llegó con Vicente Fox.

Vicente Fox Quesada nos demostró que nos equivocamos, cuando lo vimos subordinarse a los mismos jefes del sistema político que nos gobernó por años a través de sus gerentes en la presidencia de la república.

Esos mismos jefes que se hicieron dueños de lo que privatizaban por instrucciones de ellos mismos.

Ellos daban las instrucciones a los presidentes emanados del PRI y del PAN, ellos que hicieron lo imposible por evitar el triunfo del presidente Andres Manuel López Obrador por medio de sus Krauzes, López Dorigas y todos los columnistas y comunicadores que se encargaban de promover las mentiras y opacar las tranzas a cambio de jugosas transferencias de dinero.

Vicente Fox derrochó los recursos nacionales e incrementó el burocratismo; Fox igual que sus antecesores, continuó beneficiando a ese pequeño grupo de “empresarios”, que recibían contratos por asignación directa, concesiones de territorio nacional para explotar las minas y que se quedaban con las empresas públicas que desincorporaban del estado.

Pero la desgracia mexicana continuó cuando en 2006 Felipe Calderón mediante un fraude electoral, llega a la presidencia de la república, subordinado al mismo pequeño grupo, iniciando una guerra que nos dejó un escenario de muerte y criminalidad; que pisoteó el estado de derecho.

La alternancia nunca fue alternancia. El sistema político siguió siendo el mismo. Se comprueba que El PRI y el PAN se saben subordinar perfectamente a ese grupo que solo busca el beneficio propio y que hoy en día continúa la guerra contra la voluntad popular. El beneficio de los 127 millones de mexicanos, no les importa, mucho menos el de los mas pobres de este país.

Y ya ni hablar del 2012 cuando llega el PRI con el hambre contenida durante 12 años, con la determinación de devorar todo lo que pudiera, a base de corrupción e impunidad, todo lo negociaron y todo lo encubrieron.

PERO NO HAY FECHA QUE NO SE CUMPLA y en julio de 2018 se nos presentó la oportunidad de volcar ese tren de desgracias, fraudes, crímenes, tranzas, corrupción e impunidad. Y sí, el hartazgo, el “Ya Basta” por fin hizo eco.

Es por esa razón que los invito a que si ya dimos ese enorme paso de unidad. Vigilemos y acompañemos al presidente en este inicio de una nueva era de gobierno y de mexicanos. México ya es otro después de julio de 2018.

Luchemos juntos y cambiemos nosotros mismos para que este cambio sea cada día más glorioso.

Ya no más la utilización de las instituciones públicas en favor de los políticos.

No aceptemos por mezquinos intereses, la pobreza extrema de nuestros hermanos como si fuera una enfermedad incurable. Dejemos de hacerle caso a los que se oponen a la ayuda del gobierno hacia los mas necesitados

No permitamos que los criminales que nos gobernaron y que perdieron la elección pasada, impongan su ley mediante engaños, abusando de la ignorancia de algunos pocos, y que siguen intentando con el dinero de estos de siempre, sigan comprando voluntades.

Ya no debemos resignarnos a que los jóvenes delincan por falta de oportunidades de empleo y de estudios

¡Ya no más! El cambio debe verse, sentirse y practicarse. Necesitamos un cambio radical.

AMLO ya ganó la elección, ya es presidente. Ahora debemos exigirle resultados. Y nosotros también debemos participar.

No podemos vivir enfrentados y peleando. Necesitamos invitar los que votaron en contra, a una reconciliación porque juntos, podemos hacer más. Debemos hacerles entender que lo que se debe defender es el país, no a los políticos. Debemos trabajar TODOS en contra de la corrupción, en nuestro diario vivir.

Tenemos la obligación de juntos. Proteger el medio ambiente como parte nuestra.

Impulsar y promover el respeto a los derechos humanos, la diversidad y la equidad de todas las formas de vida. Sobre todo, erradicar la discriminación que se resiste a irse, desde los tiempos de la colonia.

Debemos involucrarnos más en este proceso de pacificación, de reconciliación y de moralización de esta sociedad lastimada, herida por la delincuencia gubernamental que se resiste a morir.

El nuevo gobierno debe estar consciente que se requiere de un esfuerzo colectivo para lograr la efectividad de la transformación que necesitamos y que es indispensable alcanzarla.

Yo por mi parte LE EXIJO al presidente que cumpla su promesa de no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.

Que recuerde que las grandes masas que le dimos el triunfo lo hicimos porque necesitamos un gobernante con esas virtudes.

Recuerden amigos,

Ya dimos el primer paso. Pero el cambio somos nosotros. Debemos en nuestro diario vivir erradicar por completo las mochadas a los policías y en todas las instituciones.

Que nuestros hijos se sientan orgullosos de nosotros porque nunca nos verán tirando basura a las calles, corrompiendo o conduciendo sin respeto a los demás.

Debemos concientizar a la gente que evite contaminar el medio ambiente, organizar grupos para recolectar basura y colocarla en su lugar. Que él cambio se empiece a ver en nuestras ciudades limpias y ordenadas.

Entendamos que un país no cambia tan solo por sus gobiernos, cambia, cuando cambian sus habitantes. México está al mando de un nuevo proyecto, tu y yo, ya importamos en este país.

@calacuayoMX

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