México está cambiando. Ese hecho es innegable.
Lo acepten o no lo acepten los grupos reaccionarios, la verdad es que el país es otro y muy poco se parece al nido de corrupción que encontró el presidente López Obrador al inicio de su mandato.

Hay un amplio sector social que entiende esa transformación.

Un sector numeroso, compuesto por millones de mexicanos. El cambio es palpable y no se requiere buscar mucho para apreciarlo en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Hoy el presidente se refirió a esa confianza en el presente y en lo que traerá el futuro a nuestra sociedad. Lo llamó “esperanza” y señaló que hasta eso nos había quitado el neoliberalismo, en su paso por el país. “La esperanza brilla de nuevo en los ojos de la gente”, afirmó López Obrador.
Pero hay otro sector, más pequeño y de una terquedad inocultable, que no acepta ni reconoce cambio alguno en su vida cotidiana.
El sector conservador en cerrado en dos vías. Es un núcleo reducido que no acepta a cualquiera dentro de sus filas. Y es cerrado intelectualmente, al negar las evidencias de cambio que saltan a la vista de cualquier otro.

Existen pues, dos segmentos sociales que ven un país distinto, con perspectivas de desarrollo totalmente opuestas.
La razón de este enfrentamiento histórico, tiene que ver principalmente con el modelo económico que se aplica en el país.
Vamos saliendo de una etapa neoliberal, que permitió a muy pocos, acumular grandes riquezas. Estos no quieren cambio alguno que perjudique sus privilegios de clase. Son muchos privilegios y eso los coloca socialmente por encima del resto de los mexicanos. Han creído por décadas ser los únicos dueños del país y no están dispuestos a perder “su” propiedad.
Por eso niegan el cambio que se está produciendo en México. Piensan que negando la transformación, las cosas se mantendrán tal y como eran en el pasado reciente. Que esto no pasará de ser un inconveniente pasajero.

Y pudiera ser así, si el bloque mayoritario pierde el rumbo y se deja engañar por estos profesionales del control social.
¿Qué puede salvar al Pueblo de caer nuevamente en manos de los corruptos del pasado?
El Cambio de Mentalidad.

Millones de mexicanos abrieron los ojos en el 2018, cuando el presidente López Obrador pudo alcanzar el poder, gracias al significativo, contundente y decidido apoyo de la gente.

A partir de ahí se va tejiendo una historia distinta para el país y son puestos a la vista de todos, los vicios y crímenes del neoliberalismo. Se entiende que ahora gobierna el Pueblo y que hay que defender una Transformación, que mejora las condiciones de vida delos ciudadanos, en forma permanente.

La base del Proyecto de Cambio que vivimos, tiene su raíz en el cambio de mentalidad de los mexicanos. La oposición está derrotada, pero tiene una fuerte presencia como poder económico.
Si creemos las historias que nos cuentan a diario los conservadores, en los medios de comunicación que controlan y en sus espacios en redes sociales, caeremos de nueva cuenta en sus manos y permitiremos que se nos maneje en calidad de “tontos útiles”.
Porque hoy vemos una campaña que mentirosamente nos dice que los corruptos de ayer, se han convertido hoy, en defensores de la democracia. Que son los verdaderos aliados del Pueblo y que el enemigo a vencer es el gobierno del presidente López Obrador.
Una campaña publicitaria que intenta reclutar “tontos útiles”, que defiendan la causa de sus explotadores.
El domingo próximo está convocada una marcha, para defender a una de las instituciones más corruptas del país. El Instituto Nacional Electoral. El INE.
Quienes convocan, son los saqueadores que se apropiaron, robaron o vendieron, buena parte del territorio y recursos del país. Son los mismos neoliberales a los que el Pueblo echó del poder, en el 2018.
Esos corruptos requieren con urgencia respaldo social, para armar un proyecto reaccionario que les permita recuperar el poder político en 2024.
Recordemos. Ellos tienen poder económico, pero carecen de poder político en este momento. Y quieren el pastel completo, tal y como sucedía en el pasado.
¿Ustedes creen que verdaderamente la marcha del domingo próximo tiene que ver principalmente con la defensa del INE?
No. No se engañen.
Los conservadores saben perfectamente que esa batalla se librará en el Congreso y no en las calles.
Las calles nunca han sido el terreno de combate que prefieren. Cansa mucho caminar con el rayo del sol en la espalda. Gritar consignas en favor de la lucha y resistir discursos y posicionamientos de pie. Eso no es para ellos.
Lo que la oposición pretende en este momento, es reclutar al mayor número de “tontos útiles” que sea posible.
Gente que marche por ellos. Gente que vote a su favor en 2023 y sobre todo, en 2024.
Los “tontos útiles” son aquellos que no cambian su mentalidad, a pesar de que México se mueve mucho actualmente y sí vive un cambio evidente.
Son los aspiracionistas que creen en la promesa de la “Tierra Prometida”. Los que siguen la zanahoria que nunca alcanzarán. Son parte del Pueblo, lo reconozcan o no. Sus raíces están abajo y muy probablemente, ni con las ramas más altas alcancen la zona de arriba. Anhelan el lujo y el privilegio que están acostumbrados a adorar y ver como modelo.

Los “tontos útiles” son los empleados y trabajadores dignos, que a pesar de verse beneficiados por la transformación, continúan defendiendo los privilegios del patrón.
Los “tontos útiles” son los jóvenes que no se acercan a información confiable, para conocer la realidad de su país y se dejan atrapar por el canto de las sirenas corruptas, que aparecen permanentemente en radio y televisión.
Claudio X González y su gente no tienen proyecto nacional y solo ofrecen el regreso de la corrupción al gobierno.
Para eso, necesitan contar con un Instituto Nacional Electoral corrupto, que les permita un fraude más.
Eso es lo que defenderán el domingo próximo.
Están forzados a reclutar un buen número de “tontos útiles” para las siguientes elecciones y contar con un árbitro vendido que prepare y valide la trampa electoral.
La democracia nunca ha importado a los saqueadores, rateros, racistas, clasistas y discriminadores del pasado.
Por el contrario, han aplastado toda intención de cambio democrático, cuando esto les ha sido posible.
Hoy mienten una vez más, para ver cuántos peces muerden el anzuelo y pasan a defender su causa.
El Cambio de Mentalidad defiende a millones de mexicanos de las acechanzas de los corruptos.
Pero están desprotegidos los desinformados, los aspiracionistas que sienten que su lugar está en el núcleo del privilegio que jamás alcanzarán y aquellos explotados que no pueden renunciar a un servilismo que les fue inculcado desde la infancia.
A ese abrevadero dirige sus anzuelos la oposición, en busca de “tontos útiles”
La pesca no promete mucho.

El presidente López Obrador lo dijo con claridad esta mañana:
“La gente hoy está muy despierta. Y además, ese Pueblo es mucho Pueblo, para tan poca y pobre oposición”
El cambio alcanzará al INE y los corruptos no van a regresar a gobernar.
Y háganle como quieran.

Malthus Gamba