Después de llegar a un máximo de 8.7 por ciento anualizado en agosto, derivado de la presión inflacionaria mundial, la inflación en México comienza a ceder, pues para el mes de octubre se ubica en 8.41 por ciento, debajo del 8.46 pronosticado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), con lo que liga ya dos meses a la baja.

Un dato interesante es que la inflación subyacente, vista como un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, alcanzó un incremento mensual de 0.63 por ciento y de 8.42 por ciento anual, todavía por debajo del pronóstico.

Aunque en este componente, el rubro de alimentos, bebidas y tabaco creció a una tasa mensual de 0.69 por ciento, impulsado principalmente por las importaciones afectadas por mayores inflaciones en sus países de origen, los precios de las mercancías subieron 0.87 por ciento y los de servicios 0.33 por ciento.

Así mismo, los precios de los productos agropecuarios bajaron 0.52 por ciento y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 1.17 por ciento, mientras el  precio del gas doméstico LP disminuyó 7.28 por ciento, la telefonía móvil disminuyó sus tarifas en 4.17 por ciento y la papa, la cebolla, el aguacate y la naranja también disminuyeron sus precios en 16.05, 18.39, 16.22 y 17.25 por ciento mensual, respectivamente.