Los montajes “a la Claudio”, servirán para diversión y nada más

Mañana tendremos una conferencia mañanera bastante interesante, con el presidente López Obrador.

Si Televisa atiende el llamado del presidente para que autorice la presentación del video en que Loret de Mola fabrica, en complicidad con Genaro García Luna, un operativo de captura en contra de Israel Vallarta y Florence Cassez, muchos ciudadanos jóvenes tendrán la oportunidad de asistir a uno de los episodios más vergonzosos de la prensa nacional y de las autoridades neoliberales, en tiempos de Vicente Fox.

Ese montaje mantiene en prisión hasta el día de hoy a Israel Vallarta. El gobierno del presiente López Obrador ha iniciado gestiones para que se otorgue el indulto a este falso acusado. Florence Cassez por su parte, fue liberada en poco tiempo, gracias a las gestiones del gobierno francés que, en su momento, protestó enérgicamente ante las autoridades mexicanas, por la violación a los derechos humanos de una ciudadana francesa.

En síntesis, el montaje fue operado por Genaro García Luna y Carlos Loret de Mola. Las personas acusadas habían sido detenidas previamente, en un sitio distinto al que aparece en el video de Televisa. Estaban en poder de la autoridad. Pero García Luna quería reflectores. Se preparó un escenario a modo, al que fueron trasladados los detenidos y se fingió que se transmitía en vivo el momento de su captura.

Se utilizó para esto personal y equipo federal. Se obligó a los detenidos a mantener como cierta esta mentira, aceptando que lo registrado en el video era real.
Pero las cosas no salieron como habían pensado García Luna y Carlos Loret. Las autoridades francesas conocieron del montaje y la prensa francesa dio difusión al hecho, que se convirtió en tema de interés mundial.

El anunció que hace el presidente López Obrador el día de hoy, está relacionado con ese tema, porque Claudio X González y la gente del Tumor, intentan operar nuevamente “montajes” explosivos, que puedan perjudicar a los candidatos de Morena a puestos de elección popular, o al gobierno de la Cuarta Transformación, lo que también significaría disminuir el apoyo social a Morena.

El tema de “la jeringa vacía”, que corrió en medios de comunicación conservadores y en redes sociales donde fue operado por las granjas de bots de la derecha, son un ejemplo de lo que intentan los neoliberales, en el estado de desesperación en que se encuentran.

Tienen dos meses para revertir la amplia preferencia ciudadana a favor de Morena y no encuentran la forma de hacerlo.
Siendo la mentira el distintivo del conservadurismo, es evidente que la fabricación de montajes es una de las vías elegidas para recuperar algo del terreno perdido.
Que los familiares de una persona a la que se le está aplicando una vacuna con una jeringa vacía, prefieran seguir grabando, antes de hacer notar al personal médico que existe un problema con el contenido de la jeringa, es de por sí sospechoso.

Pero puede tratarse también de un error humano que pudo subsanarse adecuadamente. No se trataba de un problema mayor.

Lo que sí resulta evidente, es el manejo sensacionalista que tuvo la noticia en la prensa nacional y en los medios de comunicación de corte neoliberal.
Eso es lo que señala el día de hoy el presidente López Obrador. Pudo ser un comprensible error humano. Pero también puede tratarse de un nuevo montaje de la oposición, para engañar a sus audiencias, con un video que se fabrica utilizando a personas previamente adiestradas.

Los montajes que podamos ver en los siguientes dos meses, pueden ser de fabricación nacional, o foránea.

Una de las noticias relevantes del día de hoy, es la que tiene que ver con lo que anuncia una agencia del gobierno norteamericana.

La DEA señala que abrió un expediente en contra de Alfonso Durazo, candidato de Morena a la gubernatura en Sonora, por posibles delitos contra la salud. Lo acusa de tener probables nexos con el cártel del Pacífico. Es todo lo que da a conocer.

Esta agencia que tiene un historial intervencionista en América Latina y varias partes del mundo, fue la que impulsó el desastroso operativo “Rápido y Furioso”. Es también responsable de otro expediente de pésima calidad, en contra del general Salvador Cienfuegos, en donde la base de la investigación, gira en torno a capturas de pantalla y declaraciones de un testigo que escuchó “algo” de otras personas, sin constarle la veracidad de los hechos que conoció “de oídas”.

Si hay alguien culpable por haber creado nexos con la delincuencia organizada, esa es la DEA, que proveyó armamento a los grupos delincuenciales en nuestro país, con el argumento de que las armas de “Rápido y Furioso” eran rastreables, lo cual no fue cierto. Un montaje que costó la vida a miles de mexicanos.

Otra noticia reciente nos da a conocer que Claudio X González está recibiendo financiamiento extranjero, para operar en contra del gobierno del presidente López Obrador. Ese dinero no le servirá al jefe del TUMOR para crear una plataforma política y un proyecto alternativo que compita con la Cuarta Transformación.
El dinero que puedan acumular los conservadores, les servirá para costear la guerra sucia y los montajes que puedan manchar a los candidatos de Morena.
Los conservadores son una clase estéril, que no da frutos. Pero son expertos en destruir.

Carlos Alazraky, un viejo publicista reaccionario, declaró hace unos días: “ahora lo puedo decir, puesto que nadie me contrató para manejar su campaña política. La estrategia para derrotar a Morena, no se basa en mensajes, ni en imagen. La campaña que funciona debe basarse en la mentira, bien difundida. Es una cuestión de mercadotecnia”.
Y ésa es la base de la desesperada estrategia conservadora. Aunque Alazraky no maneje campaña alguna, su método es el que utiliza la derecha para intentar engañar al pueblo de México. Mentir a diario.

Pero “El Tigre” está despierto. Aprendió mucho en el pasado y ya no es manipulable.

Los montajes “a la Claudio”, servirán para diversión y nada más.
El 6 de junio, el TUMOR será barrido por el voto masivo en favor de Morena.
No hay forma de la corrupción gane.
Recuerden. No pasarán.

Malthus Gamba