Los ‘Abajo Firmantes’ S. A. de C. V.

Aparece un desplegado que inmediatamente, corre como incendio en las páginas y programas de los medios de comunicación, afines a la desesperada clase conservadora.

Es un documento firmado por lo que intenta presentarse como “La Inteligencia Nacional”. El calibre de estos cartuchos varía y vemos a conocidos francotiradores en contra de la Cuarta Transformación como Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Claudio X González, Angeles Mastreta, Denise Dresser, acompañados de pequeños actores y “científicos” de los que poco o nada sabíamos hasta el día de hoy.
Entre esos firmantes, aparece también una detenida en un penal femenil. Rosario Robles.

Todos apoyan la solicitud que se hace al presidente López Obrador, mediante este documento, difundido por todas las vías posibles. Quieren que el titular del ejecutivo deje de señalar a quienes fueron parte del sistema político-económico neoliberal.
Desean que el presidente no dé nombres, ni santo y seña sobre aquellos que participaron activamente en los mecanismos en corrupción que implementaron los gobiernos prianistas.

Señalan que eso divide. Parte a la sociedad en dos segmentos irreconciliables. Y eso no es bueno para la sociedad del país.
Como personajes destacados dentro de nuestra sociedad, levantan la voz en nombre de todos los mexicanos de bien y piden que pare el “hostigamiento” hacia los corruptos y cómplices serviles del ayer. Eso dicen.

“Los Abajo Firmantes”, son en su mayoría parte de un corporativo que se dedicó por décadas a defender y difundir un proyecto neoliberal, basado principalmente en la corrupción institucionalizada.

Estos pocos personajes, por más que intenten negarlo, sabían de la suciedad que anidaba en la clase política que gobernaba, o en su caso, eran parte de la “delincuencia de cuellos blanco” dedicada al tráfico de influencias.
Sabían también de la represión que se vivió durante ese periodo, en el que un buen número de periodistas, verdaderos intelectuales y luchadores sociales, fueron silenciados con amenazas, acoso, o incluso privándolos de la vida.
Y poco o nada dijeron entonces. Permanecieron silenciosos y ajenos dentro de sus nichos de confort, avalando el deterioro de la vida nacional con su silencio.

Hoy, estos mismos personajes hablan de restricciones a la libertad de expresión, cuando muchos de quienes integran la lista de firmantes, vomitan a diario todo el veneno que son capaces de producir, en contra del gobierno del presidente López Obrador. Y nada pasa.
Nadie los hostiga de hecho, ni corren peligro sus vidas o sus bienes.
Simplemente se les contesta de manera firme y verídica, poniendo a la vista de todos el papel que jugaron con pleno conocimiento de causa, durante el periodo neoliberal.

Al corrupto se le llama corrupto. Al traficante de influencias se le marcan los beneficios que recibió en forma deshonesta. Al que guardó silencio se le nombra servil, o falto de valor. A quien hoy está en prisión, se le hace patente el peso de la justicia, que ya no se encuentra a la venta.
“Los Abajo Firmantes” hablan a diario en los medios de comunicación tradicionales. Inventan noticias falsas en todo momento. Promueven el regreso de la clase neoliberal que los enriqueció y protegió en el pasado. Tratan de convencer al pueblo de México, de que durante los gobiernos del PRI y el PAN, todos vivíamos mejor. El país crecía significativamente y las libertades se respetaban enteramente.
Nadie calla su mentiroso discurso. Tienen plena libertad para calumniar, si así lo desean. Gozan del derecho a firmar y publicar desplegados en forma cotidiana, en los que se quejan de restricciones a su libertad de expresión. En los que se dicen perseguidos por el aparato de gobierno, aunque sea su propia sombra lo que los asusta.

“Los Abajo Firmantes” se erigen en voz del pueblo, sin serlo. Los medios masivos de comunicación y la prensa servil controlada por el dinero de los conservadores, intentan fijar esta idea en la mente de la sociedad. “Están hablando las mentes más brillantes del país”. “Si ellos lo dicen debe de ser cierto”.

Medios masivos de comunicación + “intelectuales orgánicos” = verdad.
Así quieren que lo interprete la sociedad del país.
Pero el Pueblo de México es sabio y ya despertó a la realidad.

Conoce la verdadera naturaleza de esta “inteligencia artificial”, flaca y tan corrupta como quienes la han mantenido con vida.
Sabe que los Krauze, los Aguilar Camín, los Claudios X González, nunca han defendido las causas de la gente. Se han enriquecido de manera insultante, en base al dinero del pueblo. Han sido parte del sistema corrupto que saqueó la riqueza del país por décadas.
Las Dresser y Mastreta, han vivido cómodamente dentro de los nichos de bienestar, que les dispensó un neoliberalismo consentidor de “la gente bonita”.

Rosario Robles gozó de poder y riqueza durante la última etapa de su carrera política y hoy está donde está, por méritos propios. Por haber cambiado la lucha social por mecanismos de corrupción, que producían millones de pesos desviados del presupuesto público.
A esta corporación heterogénea se refirió el presidente de la república el día de hoy, en su conferencia mañanera. Nunca han sido ni serán, representantes del pueblo de México. Han visto y ven en la actualidad por sus intereses de grupo privilegiado.

No trabajan a favor de la democracia, ni por la libertad de expresión. Su único interés está en sus bolsillos, que no reciben en el presente, las jugosas sumas de dinero a las que estaban acostumbrados.
Eso les dijo hoy temprano López Obrador.

El pueblo sabio, al que ya no engañan, les pide que se callen.
Ellos son quienes deberían evitar por voluntad propia, mostrando un mínimo de decoro, todo encuentro con el pueblo.
No es el presidente quien los condena y señala. Es la sociedad del país quien está cansada de predadores que solo buscan el pequeño resquicio que les permita regresar al sitio de privilegio del que han sido expulsados.
“Los Abajo Firmantes” deberían entender que son historia negra. Pasado oscuro. Página vergonzosa de nuestra Historia.
Su manifiesto a nadie importa, como tampoco interesan al pueblo sus personas.
Estamos viviendo tiempos de cambio, en donde personajes sucios y de pasado impresentable, no ayudan a construir la nueva sociedad a la que aspiramos.

“Son un lastre del que deseamos desprendernos.
Son adoradores del dinero mal habido.
Unos andan libres, despotricando a diario. Otros se encuentran tras las rejas, a la espera de juicio y condena.
Pero todos son iguales. Fieles adeptos al neoliberalismo derrotado en las pasadas elecciones.
Hoy gozan de total libertad para expresarse. Pero jamás recuperarán el poder”.

Hay un pueblo de por medio para impedirlo.

Malthus Gamba