La nueva guerra de encuestas contra AMLO y MORENA

Son tiempos electorales, donde la lucha por posiciones de representación, sube su nivel. En unos pocos meses, el voto ciudadano definirá la conformación de la Cámara de Diputados en el Congreso de la Unión, así como gubernaturas, diputaciones y presidencias municipales en varios Estados.

Una de las herramientas de manipulación del voto, preferida por lo que hoy intenta constituirse como oposición electoral, es la encuesta. Anteriormente, cuando el neoliberalismo gobernaba, esas mediciones eran sufragadas en buena medida, con dinero público. Tanto PRI como PAN, disponían de recursos federales suficientes para organizar campañas desinformativas, en donde la encuesta manipulada debía inclinar el voto ciudadano a su favor.

Es memorable el episodio mediático protagonizado por Ciro Gómez Leyva, donde daba por ganador con amplio margen de ventaja a Enrique Peña Nieto. La casa encuestadora que utilizó en su programa, mantuvo como cierta esa ventaja, a pesar de los datos en contra que publicaban empresas más serias.

Al finalizar la elección, Ciro tuvo que pedir una disculpa pública, en donde reconocía que se habían “equivocado”, desde el inicio de las campañas. Todos sabíamos que no hubo equivocación. Se trató de una estrategia mentirosa, que intento crear la percepción de que Peña Nieto sería ganador indiscutible. No tenía objeto entonces asistir a votar, o votar por un candidato que sería derrotado.

Peña Nieto ganó, pero por un margen de diferencia reducido.

Hoy en día no gobiernan PRI y PAN. Fueron rotundamente derrotados en las pasadas elecciones del 2018. Desde entonces, se han dedicado a lamer sus heridas e intentar reagruparse lo mejor posible, para enfrentar a Morena en las próximas elecciones intermedias.

Pero son un grupo de políticos, empresarios, periodistas e intelectuales carentes de capacidad e inteligencia. No han podido levantar un proyecto nacional que interese a los mexicanos. Su “cacareada” educación de calidad, no da para estructurar una plataforma electoral convincente.

Nada ofrecen. Hablan de la necesidad de cambiar el rumbo que hoy establece la Cuarta Transformación, pero sin presentar su proyecto opositor.
Lo único claro para el votante, es que la gente que organiza actualmente Claudio X González y el #TUMOR, quieren regresar al país a los tiempos de la corrupción, impunidad, pobreza y violencia del neoliberalismo.

Fuera de eso no hay algo nuevo.

Las encuestas que comienzan a aparecer en este momento, son promovidas y pagadas por el empresariado mexicano de corte conservador. Utilizan de entrada a los medios de comunicación de su propiedad. En su estrategia para hacerse del poder de nueva cuenta, la mentira y el engaño juegan un papel relevante para conquistas simpatías entre los ciudadanos menos politizados en el país.

Uno de los diarios reaccionarios que da inicio a esta guerra de mentiras, es El Financiero.

El día de ayer, el citado medio publica una encuesta telefónica, en la que asegura que los resultados obtenidos en este ejercicio, revelan que un 43% de los entrevistados, está en desacuerdo con el rumbo que lleva el país, mostrándose contrario a las políticas públicas que impulsa el gobierno de la Cuarta Transformación.

El día de hoy, El Financiero presenta otra encuesta telefónica, en la que da cuenta de que mediante un ejercicio de medición, muy a su estilo, se puede establecer que la gente que en este momento apoya al partido político Morena, se encuentra ubicada en el sector social de más edad, de menor escolaridad y que radica en mayor número, en la parte sur del país. Asegura también que el 28% de los jóvenes de entre 18 y 29 años, piensan otorgar su voto al PAN, al PRI, o al PRD.

Ni ellos mismos se ponen de acuerdo sobre el tipo de ejercicios que están realizando. En momentos los llaman “encuestas”, para referirse a ellos, unos párrafos después, como “sondeos”.
La guerra de encuestas inicia su trabajo de apuntalamiento, en lo que corresponde a la desangelada campaña del #TUMOR y sus desprestigiados candidatos.

Pocas oportunidades tienen de ganar, considerando que quienes se presentan a competir, son las mismas caras representativas de la corrupción en el pasado. Perfiles jóvenes no se ven con ellos.
Las mediciones poco profesionales como las que hace en este momento El Financiero, tienen un solo fin. Mentirle al ciudadano, con la esperanza de que modifique su posición y apoyo político, para respaldar a los candidatos neoliberales.

Ahora resulta que la gente inteligente respalda a los políticos del #TUMOR, quienes han mostrado una incapacidad para razonar y dar vida a un proyecto nacional. Los inteligentes apoyando a los carentes de ideas.

Por el contrario, llaman poco preparados a quienes apoyan una transformación que se mueve sobre los pilares sólidos de un Plan Nacional de Desarrollo. Los ubican (intentando relegarlos), en el sur del país y para finalizar, señalan que se trata de gente de la tercera edad.

El Financiero debería ver a los periodistas y analistas que tiene en nómina, antes de criticar a la gente de edad. Riva Palacio y Pablo Hiriart, son expresiones del periodismo nacional más añejo. Javier Risco es uno de esos personajes que envejecieron profesionalmente, en forma prematura. Quizá por los ejemplos que ha seguido.
Todas las mentiras publicadas en estas encuestas, o sondeos, caen por su propio peso. Morena tiene presencia fuerte en todo el territorio nacional. Hay gobernadores y congresos locales dominados por esta fuerza política.

Si en algún partido hay presencia de jóvenes, es precisamente en Morena, donde han aparecido caras nuevas tanto en el equipo de gobierno del presidente, como en el Congreso Federal y en los congresos locales. A ras de piso, Morena se mueve con un amplio ejército de brigadistas jóvenes.
No hay que hacer caso a este nuevo capítulo de la guerra sucia que impulsa el #TUMOR. Son datos falsos, amañados, que se difunden con la intención de manipular el voto, en favor del neoliberalismo corrupto.

No consumamos este tipo de encuestas pagadas. No demos oídos a las mentiras que difunden los grupos reaccionarios.
Votemos por convicción en junio próximo. Que no nos manipulen los grupos de poder, que intentan reconquistar sus privilegios de clase.
Votemos Morena, que es un movimiento nacional en donde todos cabemos. Donde hay idea, trabajo y esperanza.

Malthus Gamba