La marcha contra el INE y el poder de las redes sociales

Enorme éxito el de la marcha contra el INE, convocada en redes sociales. El zócalo de la capital del país fue escenario de la primera concentración de ciudadanos con vocación democrática.
Cientos de personas asistieron a un evento, donde se repudió la reelección del consejero ejecutivo del INE, Edmundo Joaquín Molina. Se exigió limpieza al INE y al mismo tiempo, la salida del instituto de Lorenzo Córdova; el validador de los fraudes electorales de los últimos tiempos.

Al pueblo de México, no le hicieron falta recursos económicos, ni la propaganda pagada en medios de comunicación convencionales.
Las “benditas redes sociales” a las que casi a diario saluda el presidente López Obrador, se encargaron de convocar a los ciudadanos que sintieron el agravio de esta reelección, como asunto que lastima a nuestra naciente democracia.
“El pueblo pone y el pueblo quita”, “Lencho fuera”, “No al madruguete en el INE”, fueron algunas de las consignas más coreadas en el evento.

La exigencia ciudadana al instituto en este momento, aparte el viciado proceso de reelección, estuvo centrada en el rechazo a que el INE autorice el registro, como partido político a “México Libre”.
El impulsor de esta nueva asociación, como es sabido, es el expresidente Felipe Calderón. Y nadie quiere que un político que tuvo como secretario de seguridad pública a un narcotraficante como Genaro García Luna, hoy preso en la Unión Americana, vuelva a la escena política.

El proceso para construir esa plataforma, está lleno de zonas oscuras, donde no hay explicación para la forma en que se logró el registro de miles de nuevos militantes, en el espacio de una semana.
Margarita Zavala, que en su vida ha sido imán de masas, se encargó de este proceso de afiliación, en compañía de su esposo.
El rechazo a “México Libre” es evidente en redes sociales, a pesar de los miles de bots que tiene contratados Felipe Calderón.
Paga mucho el expresidente por este servicio, pero tiene una seria limitante: cuando necesita asistencia física en actos, o en urnas, se presenta el problema de que los bots no marchas y tampoco votan.
La marcha como dijimos, fue convocada en redes sociales con dos o tres días de anticipación.
Eso fue suficiente.

La asistencia superó al número de participantes reunidos por Javier Sicilia y los integrantes de la familia LeBarón, hace unos cuantos días, en el cierre de su caminata.
Lo destacable de este evento, del que nada dicen los medios de comunicación tradicionales, es que no hubo personajes que encabezaran el evento. Fue una manifestación ciudadana, nacida en las redes sociales.
Y este paso hacia adelante, nos muestra que el poder organizativo que pueden tener en el futuro las plataformas de Twitter y Facebook es enorme.

Como sabemos, el antiguamente llamado “Cuarto Poder”, se encuentra en caída libre. Son contador los periodistas que gozan aún de credibilidad ante audiencias cada vez más crítica y exigentes.
Hemos visto la caída de personajes antes intocables, como López Dóriga, Loret de Mola, Brozo y varios más, que fueron despedidos por su baja credibilidad. La gente dejó de atenderlos por considerar que lo que difundían en sus espacios, no correspondía a la realidad nacional que vive el país.

Quienes aún quedan en activo, como Ciro Gómez Leiva, Raymundo Riva Palacio, Pablo Hiriart, Pascal Beltrán del Río, Sergio Sarmiento, entre otros, están pasando por los peores momentos de su vida periodística. Su producto ya no se consume y el favor del público adelgaza a diario.

Es ahí donde las redes sociales están haciendo fuerte presencia. La credibilidad de los medios alternos va en constante aumento y con este evento, se constata que su poder de convocatoria supera al que pueden tener aún, cadenas tan poderosas económicamente, como Televisa y Azteca TV.

La marcha de ayer, es el primer ejercicio ciudadano en el país en muchos años. Quienes asistimos, pudimos constatar que nadie manipulaba el evento. Llegaban pequeños grupo con pancartas de elaboración casera, varios youtuberos que dieron cuenta del desarrollo de la marcha y muchos ciudadanos que asistían en solitario, convocados únicamente por su sentido de responsabilidad cívica.
Lo que ha venido haciendo el INE por décadas, a favor de los intereses de los grupos conservadores, llegó a su límite con la reelección de Edmundo Joaquín, como consejero ejecutivo.
Hay un rechazo generalizado de la sociedad, ante las prácticas antidemocráticas utilizadas por el INE, no solamente en este caso, sino a lo largo de su historia como árbitro electoral.
Y ante la amenaza de que “México Libre” obtenga un tramposo registro como nueva fuerza política, esa sociedad comienza a organizarse en forma independiente, para exigir el respeto a las normas democráticas y la salida del INE de los funcionarios que han actuado de manera deshonesta durante muchos años.

Esta marcha no fue convocada por Morena en específico. Fueron cuentas individuales y plataformas informativas en Twitter y Facebook, quienes invitaron a los ciudadanos a participar.

En tres días se logró convencer a la gente, de que era necesario hacer presencia en el zócalo capitalino, para repudiar las acciones presentes y futuras de quienes manejan actualmente al Instituto Nacional Electoral.
Ahora, las redes sociales conocen el nuevo camino que se abre para beneficio de todos los ciudadanos. El poder que antes disfrutaba la prensa envejecida, pasa a manos de quienes participan individualmente en las benditas redes.
La comunicación fluye rápido en estas plataformas y una situación que afecta a muchos, puede ser respaldada en actos y acciones públicas que obliguen a la debida atención del problema.

El ejercicio que vivimos el día de ayer es inédito. Fue un acto verdaderamente ciudadano, en donde no participaron los falsos “luchadores sociales” como los Alvarez Icaza, Dresser, María Amparo Casar, Sicilia, Wllace, LeBarón y otros, que solo asisten a eventos de corte conservador, a los que llaman mentirosamente, apolíticos.
La fuerza y poder de convocatoria de las redes sociales va en aumento. En contraste, la credibilidad en los periodistas del viejo orden, muere.
Estamos viviendo tiempos de importantes cambios en el país.
Uno de ellos, quizá de los más importantes, es la recuperación de la voz del ciudadano en los asuntos políticos y sociales que afectan a la nación.
Como ciudadanos, despertamos, aprendimos a hablar en las benditas redes sociales y ahora, nadie nos va a callar.

Malthus Gamba