Por: Jorge Rivas

El primer día de mayo de 2019, se publicaba en el Diario Oficial de la Federación la Reforma Laboral propuesta por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, justamente la fecha en la que se celebra en México, el día del trabajo, en medio del evento que conmemora dicha fecha el presidente anunciaba esa publicación con la que, aseguraba, comenzaría el camino hacia la democracia sindical en nuestro país.

Se trata del intento de acabar con los sindicatos blancos o charros, con los llamados “contratos de protección”, que tanto daño hicieron no solo a los trabajadores sino al país.

Desde que se anunció el intento de reforma, muchos pensaron, como con otras políticas públicas de este gobierno, que era únicamente una maquillada a la ley pero que en el fondo las cosas seguirían igual, hasta que, dos meses antes de la publicación en el DOF y con el seguimiento del gobierno de la 4T, los trabajadores de Walmart que se afiliaron a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos  CROC (parte del sistema laboral que Peña Nieto tuvo que signar por el TEMEC, es que los trabajadores puedan afiliarse al sindicato de su preferencia), lograron mejoras en su contrato colectivo, una CROC que durante años fue lastre del campesinado mexicano tuvo
que cambiar su filosofía entreguista a los capitales y al poder en turno para ahora defender a los trabajadores.

La pandemia por el COVID-19 detuvo muchos de los procesos en el país, pero desde inicios del 2022, se han dado una serie de triunfos de movimientos sindicalistas independientes que obtuvieron los contratos colectivos en sus empresas que demuestran que el compromiso del
presidente se está cumpliendo aún incluso en contra de intereses dentro de la misma secretaría  del trabajo, que como otras dependencias no acaban de entender que el cambio va en serio, más allá de amigos y familiares.

Casos como el de GM, Panasonic y Saint Gobain en este año, en el que sindicatos independientes arrebataron el control de los contratos colectivos de trabajo a sindicatos charros de la CTM y el CTC son una muestra de la libertad sindical que se comienza a vivir en México, votaciones libres y secretas bajo la vigilancia de la autoridad laboral permitieron que, pese a las amenazas, el terrorismo sindical y el acoso laboral, los trabajadores eligieran en libertad y seguridad.

Porque hay que aclarar algo que tanto opositores como seguidores de la 4T no han entendido, el presidente al garantizar la democracia sindical, no se refería al doble discurso de antes en el que eso significaba “no se preocupen yo voy a quitar a este para poner al otro”, no, se trata de que los trabajadores elijan a sus representantes de manera libre, ya si esos representantes salen
“puques”, o no, es otra cosa.

Este mes de noviembre se llevaron a cabo votaciones en la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México, y en dicho proceso se dio un claro ejemplo del apoyo que están teniendo los trabajadores por parte de la autoridad laboral para votar en libertad, no sin señalar que los trabajadores fueron los principales artífices de que la autoridad laboral hiciera su trabajo de manera imparcial, pues parece que en camino contrario al esfuerzo y discurso del presidente, hay en la Secretaría del Trabajo personas que siguen actuando en favor de intereses ajenos al bienestar colectivo de los trabajadores. Ya si los elegidos por los trabajadores son los idóneos o no, es harina de otro costal, el tiempo lo dirá, veremos si logran convencer a los que no coincidimos con ellos y que estamos convencidos que el cambio se da debido a que la hasta hoy dirigencia, se dejó cercar por aduladores, rencorosos y patéticos traidores que en nada coincidían con las ideas y
los ideales de quién dirigía a la ASSA, pero que como todo líder que se duerme ante el canto de las
sirenas, se alejó de la voz de sus agremiados perdiendo la sensibilidad, y por ello el apoyo, con la que hace unos años inició su dirigencia.

Este domingo 13 de noviembre se llevó a cabo la llamada Marcha en Favor del INE, convocada por partidos, por políticos y por funcionarios del mismo instituto que temen perder todos sus beneficios unos, y oportunidades de enriquecimiento y fraudes otros, más allá de la manipulación y el acarreo, con lo que se demuestra que ni así les alcanza para juntar más que unos miles con todo y la ayuda de televisoras, radiodifusoras, periódicos y chayoteros, lo realmente significativo es que en México se viven tiempos en los que los opositores al gobierno se pueden manifestar en libertad, como nunca habíamos visto antes, más allá de que haya sido un fracaso o un éxito, no hubo infiltrados, no hubo reventadores y no hubo represión…en México hay libertad.

Y a los extraterrestres, primero investiguen, después opinan.

Por Columnas

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