Textos y Contextos
Por: Miguel Alejandro Rivera
@MiguelAleRivera

Qué poca fe se tiene la oposición. Este domingo han organizado una marcha, del Ángel de la Independencia al Monumento a la Revolución, para protestar contra la reforma que propone el presidente Andrés Manuel López Obrador en materia político-electoral, que, en la parte toral y de repudio para quienes la rechazan, busca democratizar al Instituto Nacional Electoral, al dejar a la elección popular a los concejeros electorales.

La queja estriba en que, con la reforma, entre otros puntos como la disminución de presupuesto a partidos y en el número de legisladores, los tres Poderes de la Unión propondrían a los candidatos a consejeros, que ya no serán 11, sino 7, a diferencia de la ley actual, en la que se abre una convocatoria pública y es la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, apoyada por la CNDH y el INAI para formar el Comité Técnico de Evaluación y así elegir a los consejeros.

Lo que es innegable es que en este sistema de democracia representativa se llegan a acuerdos y negociaciones donde, en honor a la partidocracia imperante en nuestro país, se cumplen cuotas en la repartición de los consejeros, con perfiles afines a las ideologías de las instituciones políticas que predominan en México.

Entonces, como la mayoría en el Congreso actual es de Morena, como el presidente es de Morena, y como sólo la Suprema Corte de Justicia de la Nación sería el único Poder “neutral”, a la oposición le preocupa que el régimen actual busque perpetrarse en el poder a través de ese dominio numérico en la propuesta de consejeros… en este caso claro que aplica el conocido refrán: “el león creé que todos son de su condición”.

Y es que para nadie es un secreto que el Instituto Federal Electoral, hoy INE, incurrió en sinnúmero de arbitrariedades, documentadas, para favorecer a los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, cuando tuvieron el gobierno en sus manos. ¿Vamos a ignorar los videos que mostraban la violación de paquetes electorales en las elecciones presidenciales de 2006?

En su libro La cocina del diablo, el sociólogo Héctor Diaz-Polanco explica y documenta diferentes formas en las que en aquellos comicios se violó la ley; desde comportamientos ilógicos las tendencias electorales el día de la elección, hasta pruebas con las que se demostraba que el SNTE operó a favor de Felipe Calderón, pasando por el apoyo de gobernadores en el acarreo de sufragantes y la intromisión del entonces presidente, Vicente Fox en el proceso, se comprobó lo irregular que fueron aquellas votaciones.

Diaz-Polanco escribe: “Así pues, no hay duda de que el grupo que domina el SNTE lo ha convertido en un instrumento de negociación política; que a su interior funciona un dispositivo de operación electoral, aceitado con ingentes recursos humanos y financieros, incluyendo equipo de cómputo sofisticado y conexiones para realizar su tarea prácticamente en todo el país, y que, en fin, ha logrado penetrar en las instituciones, (en especial en el IFE, aunque no exclusivamente) mediante la colocación de cuadros en posiciones estratégicas que facilitan el despliegue en los procesos electorales y garantiza la impunidad. También, es claro que el sindicato magisterial se movilizó para procurar votos a Calderón mediante los métodos tradicionales de defraudación que la Gordillo ha convertido en una de las bellas artes. El 30 de junio de 2011, por lo demás, la maestra reconoció abiertamente el acuerdo político-electoral de 2006 con Calderón”.

Ni hablar de 2012 y el dispendio en la compra de votos que realizó el PRI a través de Monex y el apoyo de Televisa para encumbrar a Enrique Peña Nieto que decidió ignorar el IFE; sin embargo, lo que la oposición acepta con sus marchas y su rechazo a democratizar el proceso es que no se tienen fe, ni en que la gente los apoye, ni menos en regresar a la presidencia, pues en caso de volver, la ley se aplicaría igual para ellos que para el actual gobierno; y es que reforma o no, está casi cantada la permanencia de Morena en el gobierno; para muestra, la encuesta del diario Reforma, medio totalmente contrario al actual gobierno, cuyos resultados arrojaron que un 49 por ciento de votantes elegiría a Delfina Gómez en las próximas votaciones del Estado de México.

Es más, según otro crítico del actual gobierno, Leo Zuckermann, hizo un ejercicio publicado en su columna de Excelsior el pasado 9 de noviembre, en el que explica que con lo que propone el presidente López Obrador, la oposición hubiera tenido mayoría en las pasadas elecciones intermedias. “La suma de la alianza del PAN, PRI y PRD habría conseguido 134 diputados equivalentes a 44.6%. Si se incluye a Movimiento Ciudadano son otros 22 escaños para un total de 156, 52%. Es decir, la oposición habría conseguido la mayoría en la Cámara de Diputados”.

Pero no, la oposición no se tiene fe, ni tiene proyectos, ni propuestas, ni vergüenza para exigir lo que en décadas no pudo ofrecer. Ayer se decretó contingencia ambiental en la Ciudad de México para este domingo, por lo que no podrán circular algunos autos de ciertos engomados y verificaciones; al respecto, desde usuarios de redes hasta personajes como la diputada del PAN Margarita Zavala aseguraron que era una estrategia del gobierno para minar su marcha… Olvidábamos que ellos marchan en autos, y ellos olvidan que para marchar no se necesitan más que las piernas. ¿De verdad no pueden llegar al Ángel en transporte público?

Eso esclarece quiénes se están manifestando, con lo que le dan la razón a algunos de los adjetivos que usa el presidente para referirse a ellos.

Por Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea Mx ¿Te gustaría participa? Puedes enviar tu opinión a contacto@sinlineamx.com