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El ataque frontal al gobierno del presidente López Obrador, por parte de los medios más representativos a nivel mundial, ha sido una constantes desde hace bastante tiempo.
El reclamo al presidente por ejercer su derecho de réplica, ante las calumnias que difunde a diario el periodismo conservador en nuestro país, ha sido calificado como una conducta hostil de López Obrador, hacia comunicadores que intentan ejercer un periodismo libre.

La prensa internacional es igual de hipócrita que la mexicana. Creen disfrutar de un derecho especial, que les permite utilizar herramientas como la calumnia, la mentira cotidiana, la alteración de datos y el insulto permanente, sin que esto traiga como respuesta, la condena y descalificación por parte del agraviado.
Si recordamos un poco, encontraremos ejemplos de este tipo de periodismo, basado en el engaño y la manipulación de información.

¿Quién no recuerda a Jorge Ramos en Venezuela, apareciendo en un video preparado por su gente, donde se observa a dos o tres venezolanos sacando de una camión recolector de basura, platos donde hay varias piezas de pollo frito?

En su nota, Jorge Ramos toma el “testimonio” de estas dos personas, quienes dicen que no hay comida en Venezuela y que la gente se ve obligada a comer lo que encuentra en la basura.
¿No hay comida en el país y al mismo tiempo existe gente que puede tirar pollo en buenas condiciones al camión recolector?
Jorge Ramos es un mentiroso consumado y no es la primera vez que recurre a esos trucos, para desprestigiar a los gobiernos que se oponen a los deseos del imperio norteamericano.
The New York Times, The Washington Post, The Economist, El País, son rotativos que publican cotidianamente notas en donde se atacan las acciones del gobierno de la Cuarta Transformación. Es una campaña permanente en favor de los intereses de grupos opositores en nuestro país.

Sin embargo, dentro de nuestras fronteras, esos intentos para desprestigiar al actual gobierno, no tienen mayor incidencia en la opinión pública. Nadie repara en ese tipo de notas. Los medios conservadores extranjeros, son mal vistos por el grueso de la sociedad mexicana.

Estos periódicos, así como muchos otros que disfrutan de cierto prestigio a nivel internacional, se dicen defensores de la libertad y de los derechos humanos.

Si critican al presidente López Obrador, lo hacen según ellos, porque hay datos claros de que el gobierno de México, reprime a los periodistas y no hace algo positivo en favor de ellos.
Estos periodistas fueron los que condenaron al gobierno de nuestro país, por no haber enviado armas a Ucrania, ni haber aplicado medidas de bloqueo a los productos de origen ruso.
También han lanzado críticas al presidente López Obrador, por impulsar una estrategia de Seguridad, donde el uso de la fuerza letal está descartado, como forma para conseguir la pacificación en el país. No se combate la violencia con más violencia, ha señalado el presidente.

Pero la prensa internacional, al igual que la nacional, piden permanentemente, el uso de la fuerza letal, en contra de la delincuencia organizada.
Como dijimos párrafos antes, el periodismo mentiroso, de mano dura y de filiación conservadora, se autocalifica como defensor permanente de la Libertad.
Sobre todo, de la libertad de prensa.

El uso de esta falsa bandera, queda evidenciado en el abandono en que se encuentra en este momento Julian Assange, quien ha sido uno de los promotores históricos de esa libertad total en el periodismo, en favor de las audiencias.

Julian Assange no es noticia para los medios informativos importantes en el mundo. No hay notas relativas a su inminente extradición a Estados Unidos, ni sobre el juicio que se le seguirá en ese país, por supuestas acciones de espionaje.

Assange es el creador del portal WikiLeaks, donde apareció la información relativa a las actividades del gobierno de Estados Unidos en varias naciones del mundo. Actividades ilegales, que salieron a la luz pública, gracias al trabajo de Assange y de varios periodistas en el mundo que trabajaron conjuntamente para abrir públicamente esa información.
Los grandes periódicos en el planeta, hicieron extensivos esos datos en su momento. Los difundieron y le dieron cobertura durante el tiempo en que fue noticia vendible. Se beneficiaron económicamente con el periodismo libre de Assange y de la gente que lo acompaña.

Y hoy, que se avecina la fecha en que Julian Assange puede padecer la venganza que prepara el gobierno norteamericano, por esta masiva fuga de información oficial, ningún medio de comunicación importante se pone de su parte, ni comenta en sus páginas el negro futuro que amenaza al periodista.
¿La razón?
Julian Assange sí representa en los hechos al periodismo libre, que los viejos medios de comunicación dicen falsamente practicar.
Assange enfrentó al gobierno más poderoso en el planeta y lo hizo en defensa del derecho a la información.

Los viejos medios informativos que critican al presidente López Obrador y que olvidan el papel histórico que juega Assange en el presente, nunca han defendido la Libertad.
Son corporaciones que difunden el tipo de noticias que conviene a los poderes económicos y financieros, que son los verdaderos dueños de la información que debe ofrecerse a las audiencias.
No hay periodismo libre en el New York Time, en El País, o en el Washington Post. Si lo hubiera, estarían en este momento en plena campaña en favor de Julian Assange.
El presidente López Obrador señaló todo esto en la conferencia matutina del día de hoy. Habló de una carta que dirigió al gobierno de Estados Unidos, solicitando el indulto y la liberación inmediata de Julian Assange.

Habló de la falta de solidaridad de la prensa internacional, hacia el mejor periodista de nuestro tiempo. Del abandono en que han dejado a quien les proporcionó buenas ganancias económicas en el pasado reciente.

López Obrador señaló que una condena a Julian Assange, ameritaría se impulsara una campaña social, para retirar en Estados Unidos, la estatua de la Libertad que les fue regalada por el pueblo de Francia

¿Para qué una estatua conmemorativa a la Libertad, mientras se condena a cadena perpetua a un periodista libre, que no guardó silencio cómplice como sus demás colegas en el mundo?
La prensa conservadora practica el periodismo “sicario” en favor de fuertes poderes económicos y financieros en México y en el resto del mundo.
La prensa conservadora es malagradecida y hoy le vuelve la espalda a Assange.

Por eso son tan importantes los constante recordatorios que hace el presidente sobre este asunto.
Lo que diga la prensa internacional, importa poco a los mexicanos.

La situación actual de Julian Assange, debe ser asunto relevante para toda gente de izquierda.
Exijamos su indulto y libertad de manera permanente.

Se lo debemos, por el impulso que dio al periodismo libre en todo el planeta.

Malthus Gamba