H1N1, el negocio de Felipe Calderón.

En la opinión de Elí González
@calacuayoMX

Es lamentable que en México siga habiendo gente ingenua, masoquista e ignorante que sigue defendiendo y apoyando a los delincuentes que han saqueado al país. Algunos los defienden porque pertenecen al círculo de la delincuencia política y la corrupción de bajo nivel, pero finalmente, defienden la corrupción.

Los políticos de oposición y sus seguidores no tienen ni siquiera argumentos válidos para criticar.

Critican al gobierno actual sobre el manejo de una pandemia de niveles históricos, que ha afectado al mundo entero y es precisamente México que con este gobierno, ha llevado un manejo responsable, sin endeudar al país y sin un colapso hospitalario real, como en otros países.

Los que critican al gobierno actual son precisamente los que una pandemia MENOR, la convirtieron en negocio. Y fue Felipe Calderón Hinojosa quien hizo de la influenza H1N1, un negocio.

En el Portal de Obligaciones y Transparencia (POT) y Compranet quedó quedó evidencia de algunas “compras” del gobierno de Calderón con la justificación de la Influenza H1N1, entre 2009 y 2012.

El dinero que salió de las arcas nacionales y los préstamos que endeudaron más al país con el pretexto de la influenza H1N1 terminaron en:

– El derrumbe de una planta para fabricar vacunas

– El fraude en la vacunación de los grupos indígenas y

– Los eventos en salones de hotel.

– Una historia de dispendio que jamás ha sido aclarada por Calderón.

El 25 de abril de 2009, Felipe Calderón emitió el decreto por el que se ordenó una gama de acciones en materia de salubridad general para prevenir, controlar y combatir la Influenza estacional y la epidémica.

En el artículo 2 de ese documento, se facultó al entonces secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, para aislar a las personas, inspeccionar sospechosos, INGRESAR A LOS DOMICILIOS, suspender aglomeraciones y, sobre todo, gastar en lo que fuera, sin que mediara licitación pública.

Así, entre 2009 y 2012, se invirtieron más de mil 500 millones pesos mediante 335 contratos por adjudicación directa a un sin número de empresas, entre farmacéuticas, mensajeras, constructoras, organizadoras de eventos y agencias de mercadotecnia.

Además y con el pretexto de la Influenza H1N1, las compras no sólo se realizaron en el Sector Salud; también se hicieron a través de la Secretaría de Turismo, la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de la Función Pública.

La fuga de dinero por el mismo pretexto también la realizaron por medio de organismos como la Comisión Nacional del Agua, Liconsa, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, la Sociedad Hipotecaria Federal, la Corporación Mexicana de Investigación en Materiales, la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, el Consejo Nacional de Fomento Educativo y el Instituto de Investigaciones Eléctricas.

El negocio fue redondo. Felipe Calderón y su gabinete hicieron de nuestro país su negocio. Y en cuestiones de desvíos y saqueo de dinero, la suma es incalculable.

Felipe Calderón llegó a la presidencia por medio del fraude y al llegar a la silla presidencial instauró la delincuencia, corrupción y criminalidad que quedará para la historia de nuestra nación.

Y con total desvergüenza, ahora esos mismos son los que critican y denuncian al gobierno constantemente, con argumentos ridículos.

Ya basta de permitir tanto abuso, tanta ignorancia. Los mexicanos deberían amarse más y dejar de apoyar a sus propios verdugos.

Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea