Gran relevo de la 4T en Hacienda

Hoy el Presidente López Obrador anunció que propondrá a Arturo Herrera, actual Secretario de Hacienda y Crédito Público, para que ocupe el lugar de Gobernador del Banco de México, una vez que se cumpla el término del actual en noviembre de este año.

Asimismo, el Presidente nombró a Rogelio Ramírez de la O, un economista egresado de la UNAM y doctorado en esa misma materia por la Universidad de Cambridge, Reino Unido, como nuevo Secretario de Hacienda del gobierno federal.

Estos movimientos en el ámbito del Gobierno de México, proporcionan un nivel alto de certidumbre en relación con el manejo de política económica que la 4ª Transformación continuará llevando a cabo en lo que resta del actual sexenio. Manda además una señal clara a los mercados financieros que será bien recibida, porque implica que el país continuará aplicando una política monetaria, fiscal, financiera y presupuestal basada en la disciplina y la austeridad, con una estrategia firme en relación con evitar todo lo posible la contratación de deuda adicional.

El trabajo desarrollado en esa Secretaría por Arturo Herrera fue pulcro, serio y cuidadoso, dentro del marco conceptual que se estableció desde la titularidad del Poder Ejecutivo. La buena noticia es que, en gran medida, ese modelo conceptual fue desarrollado por quien ahora llega a ocupar la Secretaría de Hacienda.

Ramírez de la O es un economista reconocido a nivel internacional, que ha sido cercano al Presidente López Obrador y que ha funcionado como su principal asesor económico desde hace más de dos décadas.

La orientación de la política económica que viene aplicando este gobierno desde el principio, se fundamenta en los conceptos que Ramírez de la O viene sosteniendo desde hace mucho tiempo y que hasta hoy mantiene el desempeño económico del país como uno de los mejores a nivel mundial, lo cual reconocen los organismos financieros internacionales, los bancos más influyentes del mundo y las calificadoras de riesgo crediticio.

Acciones como el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura, el impulso a la actividad productiva desde la base social, la disminución de tarifas energéticas en combustibles y electricidad, el combate a los monopolios que frenan la competencia en el mercado, el impulso al consumo priorizándolo por encima del rescate de grandes empresas y el fortalecimiento de las empresas productivas del Estado en lugar de llevar a cabo su privatización, son entre otros, conceptos de estrategia aplicada, que el nuevo Secretario de Hacienda siempre ha defendido y a partir de las cuales, el actual gobierno ha fundamentado su política económica.

En resumen, es una muy buena noticia que hoy contemos con uno de los principales artífices de los aspectos económicos en los que se basa la 4ª Transformación como Secretario de Hacienda, pasando de ser su diseñador principal, a un cargo en el que se está operando ese diseño.

Con estos movimientos además, se garantiza la continuidad del nuevo modelo económico desde la dirección del banco central, encargado fundamentalmente del manejo de la inflación y de la moderación en la paridad monetaria, asegurándonos de que un funcionario serio, con dimensión social, ocupara este cargo por primera vez y de manera transexenal.

Todo apunta a que se asegurará la permanencia de la 4ª Transformación en materia de manejo de política económica para el futuro, así como la estabilidad de sus variables como lo hemos venido observando desde el inicio de este período de gobierno, cuya actuación en esta materia se basa en la sensatez.

Como dijo el psicólogo francés Gustav Le Bon: “Para progresar no basta actuar, hay que saber en qué sentido hacerlo”.