El mito genial del libre comercio

Durante décadas nos han traído con el cuento de que a México le conviene el libre comercio y eso ha sido una excusa para abrirnos al mundo y dedicarnos a comprar cualquier cosa que nos vendan.

La verdad es que sin sentido común, el libre comercio solo es una trampa. Cualquier comerciante de banqueta sabe que el negocio está en vender más de lo que se compra, pero esto parece no haber sido aprendido por los tecnócratas entrenados en las universidades extranjeras más galardonadas, que gobernaron nuestro país durante los 30 años que duró el neoliberalismo.

En su comercio exterior hasta 1988, México siguió el principio de sentido común exportando más de lo que importaba, teniendo así ganancias en su balanza comercial.

Con la entrada del neoliberalismo en el sexenio de Salinas de Gortari, comenzó el desastre. Se abrieron las fronteras al comercio internacional para exportar más y así fue, exportamos más. Sin embargo, el valor de las mercancías que importamos fue mucho mayor al de nuestras exportaciones. En pocas palabras, desde ese sexenio, mientras más vendíamos más dinero perdíamos.

Con Salinas se firmó el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica y la balanza comercial del país registró una pérdida de casi 56 mil millones de pesos, es decir, que lo que compramos al extranjero costó 56 mil millones de pesos más de lo que le vendimos a otros países.

Después vino Zedillo, quien no se limitó a endeudarnos por más de 500 mil millones de pesos a través del Fobaproa, sino que además le sumó a la pérdida de la balanza comercial otros 7,500 millones de pesos en sus 6 años de gobierno.

Luego llegaron las 2 personajes de los gobiernos del cambio, provenientes del PAN, Fox y Calderón, quienes destruyeron a las dos empresas gubernamentales más importantes, PEMEX y CFE, pisotearon hasta el cansancio los derechos humanos, civiles y laborales, dejaron al país convertido en una olla de violencia, en un cementerio ensangrentado y acumularon más de 81 mil millones de pesos a las pérdidas en el comercio exterior.

La cereza del pastel fue Peña Nieto, un funcionario subnormal que sirvió de gerente para el comité de saqueo de la oligarquía, que nos dejó una pérdida en la balanza comercial equivalente a 57 mil millones de pesos, incluso más que el mismo Salinas.

Entre todos estos, en 30 años de libre comercio internacional para México, lograron acumular una pérdida entre lo que vendimos y lo que compramos del extranjero, mayor a 200 mil millones de pesos.

A partir de 2019, sólo en un año, se logró recuperar todo lo que se perdió en el comercio exterior durante los 6 años del gobierno de Zedillo y en el 2020, con las complicaciones representadas por la pandemia y el cierre de la economía y sin contar todavía lo que se ganó en diciembre, la ganancia en la balanza comercial fue de 31 mil millones de pesos hasta noviembre.

Es decir, que en solamente dos años del nuevo gobierno se ha recuperado más dinero en la balanza comercial del que se perdió en todo el sexenio de Calderón, que fue de casi 37 mil millones de pesos y se rompió por mucho el récord histórico de ganancias en este indicador para un período de un año.

Es sorprendente que ningún medio convencional de información mencione estos datos, tomando en cuenta que esto viene sucediendo desde el año pasado; parece que su sentido común, muy acorde con el de los tecnócratas neoliberales, prefiere concentrase en el hecho de que el Presidente no usa cubrebocas.

Como dijo el poeta y médico estadounidense Oliver Holmes: “La ciencia es un magnífico mobiliario para el piso superior de un hombre, siempre y cuando su sentido común esté en la planta baja”.