El cambio está presente en la Suprema Corte de Justicia

A las catorce horas, tal y como había sido anunciado en medios, dio inicio la conferencia de prensa, convocada por el ministro presidente Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.
Había expectación por conocer lo que el también presidente del Consejo de la Judicatura Federal, expresaría sobre dos temas de interés nacional en este momento: los señalamientos que el ministro ha hecho sobre presiones que recibió en el pasado, por parte del entonces titular del poder ejecutivo, Felipe Calderón, para que se resolvieran asuntos tan importantes como el caso de la presunta secuestradora Florence Cassez y el incendio en la Guardería ABC, donde murieron calcinados 49 niños, a favor de los intereses particulares de quien era presidente.
El otro tema, tiene que ver con la reciente renuncia del magistrado Eduardo Medina Mora, quien no ha dado mayores datos sobre los motivos graves, que lo obligaron a dejar tan intempestivamente el cargo.
La prensa estaba preparada para tomar nota sobre lo que Arturo Zaldívar dijera al respecto. Pero la realidad a la que se enfrentaron en primera instancia fue otra.
El ministro presidente sorprendió a la audiencia, informando que el máximo tribunal de justicia, está empeñado en terminar con la corrupción y otros vicios que se habían tolerado en el pasado y que hoy se combaten con decisión.
El primero de ellos, aunque no constituye delito por sí mismo, es una práctica incorrecta que observada abiertamente entre jueces y magistrados: el nepotismo.
Zaldívar Lelo anunció que esta conducta donde los familiares de los juzgadores son colocados en puestos que tienen que ver con la actividad directa del juez o magistrado, se termina. En adelante, se limpia de nepotismo al poder judicial y ya existe una estrategia definida para alcanzar este fin.
El segundo anuncio, tiene que ver con un ministro del primer circuito, antes un área intocable, que es separado del cargo por haberse detectado “inconsistencias financieras” personales. Esto podría traducirse como que el citado ministro, posee un capital que rebaza lo que podría ser considerado como normal, de acuerdo al sueldo que percibe por el desempeño de su actividad.
La corrupción, dice el ministro presidente, se acaba y hay cero tolerancia para quien incurra en actos deshonestos, dentro del poder judicial.
La conferencia tenía esta finalidad.
Pero la prensa, que debe preguntar por todo, intentado conseguir una claridad que en ocasiones no es posible alcanzar, por limitaciones legales que impone el debido proceso, pidió más datos sobre el asunto de Felipe Calderón y la renuncia de Medina Mora.
En su respuesta, Zaldívar señaló que desde el año de 2011, habló abiertamente en medios, de las presiones que había recibido del entonces aún presidente, Felipe Calderón. Que la prensa lo ha manejado desde ese año, en reportajes, análisis y entrevistas de toda índole. Se trata de un hecho público que le consta a la sociedad en su conjunto, puesto que los medios han hablado del caso, desde el año señalado. Sí existió presión por parte del presidente Calderón. Sí es público el hecho desde el 2011. Y sí dio aviso Arturo Zaldívar al pleno del Consejo de la Judicatura, desde el primer momento.
En cuanto al caso de la renuncia del ex magistrado Medina Mora, Zaldívar señaló que la misma, se presentó ante el presidente, como está establecido. El senado ratificó la separación por renuncia, posteriormente y no hay por tanto competencia de la Suprema Corte y su presidente, en las motivaciones de dicha separación, ni en los motivos que la originaron.
Fue todo lo que expresó Arturo Zaldívar al respecto. Señaló que no diría nada más sobre ambos casos y efectivamente, durante la ronda de preguntas y respuestas, no abundó sobre el tema.

Lo único que señaló sobre el futuro de la Suprema Corte, es que a él, de manera personal, le gustaría que la terna que presente próximamente el presidente, esté conformada por mujeres, para impulsar la paridad de género que se está dando en el máximo tribunal. Sin embargo, reconoció que la decisión final no es suya y que no debe interpretarse su opinión, como un mensaje al poder ejecutivo. El presidente es el único con facultades constitucionales para elegir a los perfiles más adecuados para el puesto vacante.
Esta conferencia de prensa deja claro que el Poder Judicial vive momentos de reacomodo, que se empatan con la visión de cambio de régimen, impulsado por la Cuarta Transformación. La política de cero tolerancia a la corrupción, sigue la misma línea de saneamiento que viven los otros dos Poderes de la Unión.

Esto da certeza a la ciudadanía, de que el camino que sigue el país en estos momentos, es el adecuado.
Si el Poder Judicial, logra sanear la actividad que tiene encomendada constitucionalmente, dando garantías de que la Ley se aplica indistintamente a pobres y ricos, sin favoritismos, ni corrupción, habremos dado un gran paso adelante como sociedad.
Se terminará con la opacidad y retorcimiento de la justicia, a favor de unos cuantos. Disminuirá la violencia y se castigará debidamente a los infractores.
Fue una rueda de prensa bastante interesante y de suma importancia para una sociedad que reclama justicia real y garantías para los ciudadanos que necesitan acudir a jueces y magistrados, para resolver los problemas legales que se les presentan.
Bien por el ministro presidente y bien por un Poder judicial que intenta también terminar con los vicios del viejo régimen neoliberal, para adaptarse a los nuevos tiempos de transformación que vive México.
Hoy podemos decir que los tres Poderes de la Unión, están totalmente comprometidos con el cambio.

Malthus Gamba