Textos y Contextos

Por: Miguel Alejandro Rivera

@MiguelAleRivera

Comenzaron ya las precampañas para dos procesos electorales de suma importancia que se vivirán en 2023: la lucha por las gubernaturas de Coahuila y el Estado de México. Ambos serán termómetros claros de cara a los comicios por la Presidencia de 2024, no sólo por el resultado, sino también por las estrategias y tipos de campaña que veremos, tanto en redes sociales como a nivel discursivo.

Los spots ya no parecen una herramienta de alto impacto, a menos que estos generen algún tipo de percepción negativa en contra del rival o sean parte de la guerra sucia que muchas veces suele desarrollarse en tiempos electorales entre los partidos y la clase política; será muy importante mirar cómo se desarrolla la narrativa sobre todo en el Estado de México, pues con Delfina Gómez, de Morena, a la cabeza, la coalición de la derecha seguramente no hará muchas propuestas, más bien tratará de desprestigiarla.

La exsecretaria de Educación Pública se abrazará de un siempre confiable asidero, que ha sido la figura del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador; ya en sus primeros mensajes de precampaña lanza la propuesta de dar amplitud al proyecto de “ya sabes quién” en el Estado de México; así como los candidatos de izquierda se han recargado en él los últimos casi 20 años, lo hará Delfina Gómez, bajo el entendido de que, si resulta ganadora, habrá apoyos sociales, educación y prioridad a las bases sociales; el tema del agua será toral también en una entidad que vive cierres viales prácticamente todas las semanas porque son cada vez más los municipios que carecen de este líquido… Eso ya debiera preocuparnos a todos.

Por su parte, los Partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática, a través de Alejandra del Moral han apostado al voto femenino, tras llamar al empoderamiento de la mujer, aunque no tardarán mucho en emprender los ataques contra el gobierno federal y contra la figura de Delfina Gómez, ya que, desde que perdieron la presidencia, los grupos de la derecha no tienen propuestas firmes, lo que les ha llevado a perder más de la
mitad de las gubernaturas ante Morena.

Sin duda, su narrativa seguirá aferrada a un hecho que los columnistas conservadores, legisladores, líderes de partido y demás personajes no han soltado desde que sucedió el pasado 13 de noviembre: la marcha con la que “defendieron” al Instituto Nacional Electoral de la reforma que propuso el presidente López Obrador para reformarlo.

Cada que pueden recurren al argumento: “No olvidemos cómo la ciudadanía salió de manera organizada a las calles para protestar contra el gobierno de la Cuarta Transformación y su reforma al INE…”, y si acaso, algunos lo aderezan con: “… como aquella ocasión que, en 2004, la sociedad civil también se manifestó contra la inseguridad en la capital del país, entonces gobernada por López Obrador”. Es decir, en casi 20 años, el conservadurismo sólo puede contar dos manifestaciones que les salieron bien, pues esas en las que han “marchado” en sus autos, o los campamentos fantasmas de FRENAA en el Zócalo de la Ciudad de México, son eventos que seguro prefiere no recordar.

Si la izquierda usara en sus campañas la bandera de la movilización social, ¿cuántas habría que contabilizar? Tan sólo en los tres anteriores sexenios decenas de veces se llenaron el Zócalo, las inmediaciones del Ángel de la Independencia y Reforma para protestar contra las fallidas políticas de Vicente Fox, Felipe Calderón y, claro, de las múltiples reformas de Enrique Peña Nieto.
sí que seguro esas serán las herramientas de la alianza Va por México, que hará todo lo posible por no perder el Estado de México, bastión priista por excelencia cuyo gobernador, Alfredo del Mazo, ha sido un ente desaparecido que no tiene la presencia a favor de su candidata como en su momento sí la tuvieron sus antecesores.

Asimismo, el hecho de que Movimiento Ciudadano recurra, otra vez, a su canción del Movimiento Naranja y, otra vez, a Juan Zepeda para ser candidato, ahora por la gubernatura del EstadoVisualHTML
de México, habla de la poca evolución que ha tenido est
Así que seguro esas serán las herramientas de la alianza Va por México, que hará todo lo posible por no perder el Estado de México, bastión priista por excelencia cuyo gobernador, Alfredo del Mazo, ha sido un ente desaparecido que no tiene la presencia a favor de su candidata como en su momento sí la tuvieron sus antecesores.

Asimismo, el hecho de que Movimiento Ciudadano recurra, otra vez, a su canción del Movimiento Naranja y, otra vez, a Juan Zepeda para ser candidato, ahora por la gubernatura del Estado de México, habla de la poca evolución que ha tenido este partido político tanto a nivel discursivo, como a novel propositivo y de personajes políticos. El que MC no se haya su
Lasmado a la alianza, le deja aún más sencillo el camino a Morena.

El caso de Coahuila es totalmente distinto, incluso sólo por el hecho de que la política cambia mucho en un país tan plural y repleto de regionalismos como México. Si bien la división de las izquierdas no es muy alentadora, el PRI es un partido cuya reputación destruyeron en el estado los Moreira; el escenario se antoja interesante.

Las opiniones vertidas en este espacio son responsabilidad de quién las emite y no necesariamente representan el punto de vista de SinLíneaMx.

Advertisement

Por Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea Mx ¿Te gustaría participa? Puedes enviar tu opinión a contacto@sinlineamx.com