Tal como lo había prometido, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió, durante la conferencia mañanera de este martes, al juicio que se sigue en los Estados Unidos en contra del ex secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, Genaro García Luna y calificó como “una vergüenza y una tragicomedia” que un alto funcionario del gobierno mexicano esté presuntamente implicado en una conspiración desde la administración pública para beneficiar a los cárteles de la droga.

El mandatario informó que la defensa de García Luna sostiene la inocencia de su cliente, pues argumenta que la fiscalía norteamericana se está valiendo de valiendo de testigos protegidos que tienen también antecedentes penales y que no ha habido pruebas fehacientes.

“Por fin, después de esos tres años, se constituye el jurado para juzgarlo, y ayer inició el juicio, entonces, sus abogados sostienen que es inocente, que quienes lo acusan no cuentan con pruebas. Y que se están valiendo de testigos protegidos que tienen también antecedentes penales, que fueron deportados a Estados Unidos y que eso es lo que están utilizando de pruebas. Hasta ahora no ha habido pruebas, vamos a decir, así, fehacientes”, dijo.

Lo dicho por la defensa forma parte de los alegatos iniciales del proceso, mientras que por parte de la fiscalía, informó López Obrador, “Se habla también que acumuló una fortuna de muchísimo dinero, de alrededor de mil millones de dólares. Ayer, el que lo acusa, habla de que recibía un millón de dólares diarios y vamos a informar también qué dicen nuestros abogados, ya se está hablando de sus cómplices de García Luna”.

En consecuencia, agregó el Jefe del Ejecutivo Federal mexicano, “nosotros vamos a procurar recoger el dinero, es más, hay un juicio, 700 millones de dólares, en Florida y sus abogados plantearon de que no tenía México por qué ir a litigar allá y un juzgado en Florida nos dio la razón, es decir, sí podemos y se está trabando en eso, 700 millones de dólares y otros posibles activos”.

Ayer lunes, la fiscalía de los Estados Unidos, que acusó a Genaro García Luna de traicionar a México y a Estados Unidos al colaborar con el cartel de Sinaloa, presentó a Sergio Villarreal “El Grande”, lugarteniente del Cártel de Sinaloa, como su primer testigo quien, bajo protesta de decir verdad, aseguró haber estado presente y observado la entrega de cuantiosos sobornos por parte de Beltrán Leyva a García Luna, a cambio de la protección de la secretaría a cargo de éste último.

Genaro García Luna, quien fuera el responsable de seguridad de México durante la era del presidente Felipe Calderón, está siendo imputado por los delitos de participar en una empresa criminal, conspiración para la distribución internacional de cocaína, conspiración para la distribución y posesión de cocaína y conspiración para la importación de cocaína, además de otros de naturaleza financiera, por lo que, de ser encontrado culpable, tendría que cumplir una pena mínima de 20 años y máxima de cadena perpetua.

Foto: Reuters

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