En el segundo día del testimonio de Sergio Villarreal “El Grande”, durante el juicio que se sigue al ex secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, por delitos relacionados con el crimen organizado, el lugarteniente del Cártel de Sinaloa declaró que cuando estalló la guerra interna dentro del cártel, entre las fracciones de los Beltrán Leyva y la encabezada por El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, Genaro García Luna informó que se mantendría “neutral” y que ante ello, Arturo Beltrán Leyva ordenó secuestrar al entonces hombre fuerte de Calderón.

De acuerdo con el testimonio de “El Grande”, García Luna habría sido “levantado” en la carretera rumbo a Cocoyoc en Morelos y se lo llevaron a una oficina para verse con Beltrán Leyva para demostrar “que no había nada imposible para Arturo”, donde Beltrán Leyva le reprochó el arresto de su hermano y pactaron continuar los pagos y la colaboración del ex funcionario.

Además, Sergio Villarreal declaró, bajo protesta de decir verdad, que García Luna le proporcionó al Cártel de Sinaloa equipos de vigilancia de “un tipo israelí” en la Ciudad de México, entre los que había inhibidores de llamadas, grabadoras y equipos de escuchas telefónicas.

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