Del golpe suave a la hoguera fuera de control

Hace unos días el mítico Canal 6 de Julio presentó un documental titulado: “En nombre de la libertad: 4ta transformación y ultra derecha”, que se basa en el ensayo del politólogo norteamericano Gene Sharp, “De la dictadura a la democracia”, donde se presentan 198 métodos para derrocar gobiernos sin el uso del ejército, sino a través de masivas movilizaciones populares, a este método se le conoce como “golpe suave” o “golpe de Estado blando”.

Para lograr el derrocamiento de los gobiernos, es necesario la ayuda de los medios de comunicación masiva, que “calientan las calles” con marchas y protestas con un extremo uso de violencia, como las sucedidas en Brasil durante el gobierno de Dilma Rousseff, siendo destituida en 2016. Su cargo fue ocupado por el derechista Michel Temer.

Según los productores del documental, han encontrado indicios que hacen suponer, que en México se está llevando a cabo un proceso de desestabilización política contra López Obrador. Y es que desde antes de su nombramiento se han estado llevando marchas promovidas por la derecha, donde se ha pedido su renuncia.

Estas pequeñas movilizaciones han sido objeto de burla a través de redes sociales, pues además de ser pequeñas, han mostrado las fuertes divisiones que existen en la derecha. Probablemente y ante este fracaso, han buscado aplicar la máxima del emperador romano Julio César: “Divide y vencerás”.

La CDMX, principal musculo político del mandatario mexicano, se ha comenzado a gestar un movimiento 100% legitimo, que piden un alto a la violencia contra las mujeres, y es que en los últimos años los crímenes contra las mujeres han aumentado.

El lunes 12 de agosto, se organizo la primera marcha en la Secretaria de Seguridad Ciudadana de la CDMX, y se convocó realizar una para el viernes en el mismo lugar y utilizando diamantina rosa como símbolo de su lucha, por lo acontecido en la primera marcha, cuando al secretario de la dependencia, Jesús Horta, le aventaron diamantina de este color.

Pero las diamantinas fueron acompañadas de petardos, bombas molotov y golpes directos, todo esto por parte de varios grupos de hombres y mujeres con los rostros cubiertos, y que al parecer tenían la orden de reventar la movilización pacífica y al mismo tiempo generar indignación nacional.

Fue cuestión de tiempo que comenzaran a radicalizarse las posturas, entre los molestos por los vidrios rotos y los rayones en las paredes, que a través de redes criticaron estos actos y llamaban a la represión; mientras que otra parte importante se manifiesto a favor de esta forma de protestar.

Aún no sabemos si los manifestantes radicales pertenecen a “grupos de choque”, pero lo que es muy probable, que este acontecimiento puede ser utilizado por grupos contrarios a la 4T, para desestabilizar al gobierno desatando una “hoguera fuera de control”, como lo mencionó hace unos meses la periodista Blanche Petrich.

Quien, en su texto publicado en La Jornada, pide se tomen en cuenta “todos los gritos de quienes queremos que todas las mujeres tengan una vida libre del abuso, la violencia, las ofensas, los agravios y cadenas del machismo, el patriarcado y la misoginia”. Pero al mismo tiempo señala que quiere ver marchando junto con ella a amigos, primos y hermanos, para exigir juntos un alto a la violencia contra la mujer porque de “otra manera no se va a poder”.

Y es que, en un contexto político como el que actualmente se vive en nuestro país, es necesario plantearse las siguientes preguntas: ¿Había infiltrados? ¿Quién o quiénes ordenaron las agresiones contra de un reportero que transmitía en vivo? ¿Comenzaran a pedir la renuncia de algún mandatario?