Cuando los narcos eran ‘buenas personas’

En la opinión de Elí González
@calacuayoMX

Hoy quiero hablarles de una realidad olvidada por los que nacimos en los 60’s y 70’s. Algunos contemporáneos recordarán algunas cosas cuando lean estas líneas.

Cuando era niño, mis padres tenían una parcela en una ranchería de nombre Los lirios, municipio de Hidalgotitlán en el estado de Veracruz. Frente al ejido mencionado, había otro que se llama Malota y a ambos lo divide el río Coatzacoalcos.

En el ejido de enfrente había grandes extensiones de playa en el río, y grandes terrenos de cultivo. En esos cultivos, tractores agrícolas, cultivando una hierba que a nosotros los niños desconocíamos. Lo único que nos importaba era la sandía que se daba debajo de esas plantas y las que disfrutábamos hasta el hartazgo.

La inocencia en adultos y niños era basta. Esas decenas de hectáreas de cultivo, eran cultivadas y vigiladas por el ejército mexicano. Más tarde nos enteramos que la planta se llamada MARIGUANA.

Nosotros nunca supimos ni entendimos porque el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, cuidaba y protegía esos cultivos. Solo veíamos a un señor de tez blanca, que llegaba y el pueblo era feliz. Repartía víveres, traía comida y los niños lo queríamos como a un ángel. Ese señor era el jefe de todos los militares que cuidaban él sembradío. Teníamos la fortuna que a veces el ejército nos llevaba a sobre volar el río en helicóptero por órdenes del jefe, “El Güero” como lo conocíamos.

Poco tiempo después como en esos negocios siempre existe la traición, en un poblado vecino, a unos 10 kilómetros de ahí, ya nosotros comprendiendo más las cosas a mis doce años, viví de cerca una terrible matazón de 22 policías judiciales. Les dispararon, los maniataron y tiraron al río, algunos vivos aún y murieron ahogados. (Por supuesto la autoridad y los medios, contaron otra historia)

5 años después una investigación en Estados Unidos aclaró que la CIA contrató delincuentes Guatemaltecos, para matar a los judiciales y hacer creer que fue la gente de “El Güero” el que los mató. Beneficiando al cuñado de Echeverría Álvarez (El zuno Arce), con la mercancía.

Lo más curioso es que en ese show, llegaran otros militares, con otros helicópteros y se llevaron presos a los militares y civiles que cuidaban los sembradíos. ¿Y saben que? Esos otros militares cosecharon la hierba y se la llevaron en lanchas y helicópteros con rumbo desconocido.

Esos tiempos del PRIISMO donde sucedían cosas terroríficas e incomprensibles.

Yo si conocí a un narco, pero ese narco, nunca dañó a la población, todos recibimos indirectamente, apoyos de él. Sin saber el porqué de las cosas, solo sabíamos que había un hombre bueno que apoyaba a la gente pobre. Ese hombre, jamás violó a una mujer, jamás ofendió a un campesino. Al contrario, los apoyaba.

A quienes le temía la población era al entonces famosa columna volante. Poco después la policía judicial. Esos si eran verdaderos delincuentes.

Esos tiempos que transcurrían y que la gente no recuerda. Los tiempos en los que la policía judicial era temida. Se referían a ella como “los perjudiciales”. Su jefe era el negro Durazo, al mando de Lopez Portillo. Era un Garcia Luna del pasado, con su José López Portillo como el Felipe Calderón del pasado.

Esos tiempos en los que cada cambio de sexenio, nos regalaban una devaluación.
Recuerdo una canción de un grupo norteño: los tigres del norte que decía “cada sexenio que llega, nos cobran por estrenarlo”

Hoy en México se está dando un giro a ese sistema que opera de manera incomprensible.
Por eso es que creen que el actual presidente actúa como ellos. Porque no conocen otra forma de “gobernar”.

Les recuerdo que ya viene 2021 y no debemos volver a caer con esos delincuentes que quieren regresar al poder.

Lo que le ha pasado a México nos lo mereceremos por no tener memoria histórica y por no informarnos.

La primera conmoción nacional por los secuestros ocurrió a mediados de los ’90, con los casos Harp, Vargas, Losada, Senderos. México estaba gobernado por el PRI y legislado por el PRI y el PAN.

En 1994 nos recetaron una devaluación histórica en la que hubo suicidios masivos por la pérdida de propiedades. Gobernaba el PRI y en el legislativo el PAN.

Los cárteles de la droga se hicieron fuertes principalmente en Jalisco, en el período del gobernador priísta Enrique Álvarez del Castillo, quien después Carlos Salinas de Gortari lo nombró Procurador General de la República para afianzar a las mafias.

Los cárteles y el crimen en Sinaloa se afianzaron con los gobernadores priistas: Antonio Toledo Corro, Francisco Labastida y Renato Vega.

Los municipios del Estado de México han sido desde Carlos Hank González hasta Enrique Peña Nieto, zona franca para delincuentes grandes y pequeños.

Chihuahua una de las entidades más violentas del país. Antes gobernadas por el PRI y ahora por el PAN

Hoy los delincuentes políticos del PRI y del PAN, se atreven a decir ¡Pobre México!

Y si, pobre México, solo un país tercermundista reelige a sus dictadores… Y México reeligió a Carlos Salinas de Gortari, cuando votó por Peña Nieto.

Algunos Mexicanos quieren reelegir las dictaduras, apoyando al miserable criminal de Felipe Calderón y apoyando a los PRI-PANISTAS

Piensa en México, deja tu egoísmo e ignorancia. Ayudamos a seguir concretando el cambio.

Elí González

Profesionista, Empresario, Conferencista y Columnista