Sindicato Mexicano De Electricistas

Congruencia

Por: Mima
@mima650217

La nota de la “renuncia” de María Lilly del Carmen Téllez García, al partido de Morena llena los diarios de circulación nacional, haciendo un festín más sobre el gobierno izquierdista de Andrés Manuel López Obrador en el sentido de que “el gobierno se desmorona”.
La prensa tradicional y sus alfiles han dicho tantas cosas negativas de este gobierno que ya no recuerdan lo que han escrito o apelan al olvido de los lectores, me pregunto quien es más inmoral y perverso, los periodistas o la senadora que con maldad y en medio de una situación tan delicada de salud pública y sin respeto alguno al dolor de la sociedad mexicana, lanza una renuncia que en la realidad no existe.

Lilly Téllez, simplemente no puede renunciar a ser senadora de un partido al que no PERTENECE, la señora fue invitada por Alfonso Durazo con quien hizo mancuerna a ser candidata EXTERNA a la senaduría por Sonora, Cuando la señora Téllez en el poder empezó a sacar su confusión entre neoliberalismo, socialismo y progresismo, la comisión de honor y justicia de Morena, intentó quitar a Téllez de la Bancada de Morena pero ese intento no procedió precisamente por que ella es senadora EXTERNA.

La intención de hacer daño a un gobierno que lucha desesperadamente por reconstruir este país que le entregaron hecho pedazos, es realmente una artimaña politiquera y mezquina de parte de Lilly Téllez, en su confusión mental de no saber reconocer el progresismo, nacionalista, lanza una renuncia que ella sabe, no es verdadera, la congruencia no existe en sus acciones, un pequeño sector social compuesto mayormente por delincuentes de cuello blanco pero con acciones negras y las manos teñidas de sangre, le aplaude y la felicitan, ¿sabrá ella que es una algarabía momentánea? Los delincuentes no perdonan a quien los traiciona, ¿será debut y despedida de Téllez de la política mexicana?

 

Captura de pantalla

La vida le ofreció a Lilly Téllez la oportunidad de hacer historia y el llamado le quedó grande, sus miedos a dejar de pertenecer a una élite putrefacta la hundieron en la confusión, nunca entendió que para hacer historia se necesita valor y congruencia.

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