Con una crisis humanitaria debido a las protestas en Perú, la presidenta de Perú, Dina Boluarte llama al diálogo; ésto, ante más de 50 muertos que han dejado las protestas, luego de que el Congreso destituyera a Pedro Castillo.

Y es que las protestas no cesan, ya que piden la renuncia de la presidenta y de los integrantes del Parlamento, por lo que Boluarte pidió el martes una tregua ante los enfrentamientos con la policía.

En conferencia con la prensa internacional, Boluarte dijo que la tregua busca entablar mesas de diálogo “y, mejor aún, para poder fijar la agenda por cada región y desarrollar a los pueblos”.

“No me voy a cansar de llamarlos al diálogo a la paz y a la unidad”, indicó Boluarte desde en conferencia desde el palacio presidencial.

Apenas, el martes pasado, cientos de manifestantes caminaron por las calles del distrito más rico, San Isidro, pidiendo la dimisión de la mandataria.

Ante las manifestaciones que piden su renuncia, Boluarte dijo que se quedará en el poder hasta la fecha que acuerden los legisladores, quienes siguen sin convocar una reunión que ratifique el pedido aprobado en primera votación en diciembre para que las elecciones generales sean en abril de 2024.

“No tengo ninguna intención de quedarme como presidenta, más allá de lo que en el adelanto de elecciones hayamos fijado”, dijo.

Sin embargo, existe preocupación internacional debido al exceso de fuerza que la policía peruana ha realizado en contra de los civiles. Pero la mandataria peruana defendió el trabajo “inmaculado” de la policía. Y acusó que las protestas sean impulsadas por narcotraficantes, mineros ilegales y contrabandistas.

De acuerdo con Milenio, ya hay más de 56 muertos en menos de dos meses que el gobierno de Boluarte tomó el control en Perú.

Las protestas comenzaron después de que Boluarte —quien era vicepresidenta del mandatario Pedro Castillo, el primer presidente de origen rural de Perú— jurara el 7 de diciembre como nueva mandataria. Ella había prometido exactamente un año antes que si el mandatario era cesado, renunciaría al cargo porque su lealtad era “a prueba de balas”.

Cabe recordar que Pedro Castillo fue destituido el 7 de diciembre, tras un intento fallido de disolver el Congreso.

Con información de Milenio.

Advertisement