Bots de carne y hueso: El negocio de las manifestaciones

Una de las características principales del neoliberalismo es la de crear una realidad aparente, alternativa a la verdadera, con el fin de confundir a los ciudadanos intentando destruir su escala de valores, para poder manipularlos en beneficio de las élites que controlan el poder económico y así también hacerse del poder político. Sus herramientas más efectivas son la simulación y la fabricación de montajes bien planeados.

Una investigación de Sin Línea Mx publicada el domingo pasado reveló que este mecanismo se apoya en una estrategia muy bien operada, a través de empresas especializadas en la fabricación de montajes específicos, que simulan una  realidad inexistente por medio de la contratación de multitudes, para aparentar apoyo presencial en eventos, manifestaciones y marchas, proporcionando un número importante de personas que llevan a cabo un papel específico de actuación.

No se trata de líderes charros con cierto poder que acarrean borregos a cambio de una torta y un refresco, sino de empresas profesionales, algunas localizadas en Estados Unidos, que se dedican a proporcionar grandes cantidades de bots de carne y hueso, a quienes se les asigna un papel de actuación para que asistan, marchen, griten, agredan, destruyan o lancen consignas específicas.

Estos actores van acompañados de reporteros, también contratados por estas empresas, que acompañan a los bots de carne y hueso en su misión, registrando en notas y videos el desempeño de su actuación.

Adicionalmente, proporcionan también los servicios de periodistas, opinadores, influencers y medios de información a quienes les pagan para calentar el ambiente antes, durante y después de los eventos, utilizándolos como trolles de apoyo.

En nuestra investigación, de la que se publicó ya la primera parte, se señala directamente a algunas de estas empresas dedicadas a la contratación de este tipo de servicios en 165 países, incluyendo México.

Conforme nuestra investigación avance, podremos seguir desenmascarando las estructuras que conforman este mecanismo de simulación, mediante la cual se opera la guerra sucia a través de las noticias falsas y durante las manifestaciones callejeras violentas.

Por el momento, esto nos comienza a explicar con más claridad cuál es el origen de los fenómenos aparentemente tan concurridos, en los que participan prácticamente los mismos comunicadores en una suerte de nado sincronizado, difundiendo las mismas notas, casi todos con las mismas fotografías o videos, para atacar cualquier decisión del gobierno federal y cuál es su mecanismo de operación.

Si bien están también contratando bots de carne y hueso capacitados para desempeñar un guion en las calles, algo que no pueden hacer, es lograr que todos estos acarreados profesionales acudan a las urnas para votar por sus candidatos corruptos; ese privilegio es sólo para los ciudadanos libres.

El único antídoto que existe para contrarrestar la simulación neoliberal, es contar con principios morales y valores éticos sólidos, que no puedan destruir a través del montaje de su realidad aparente, los cuales por fortuna adquirimos los ciudadanos en México, una vez que nos despertó la pesadilla en la que vivimos los últimos 40 años, gracias a la voracidad de los títeres que los poderosos colocaron en el gobierno.

Como dijo el escritor francés Marcel Aymé: “Algunas personas son tan falsas, que ya no son conscientes de que piensan justamente lo contrario de lo que dicen”.