Sindicato Mexicano De Electricistas

BOA y su añoranza al pasado: Ese que tenía al pueblo mal; pero ellos estaban muy bien

En realidad, ¿qué valor político o social tiene el nacimiento de BOA?

En varios comentarios compartidos en redes sociales, se lee que para algunos ciudadanos, políticos y comunicadores, es claro que el documento que hizo público el presidente López Obrador, respecto a la creación de un frente conservador que pretende ganar el mayor número de espacios posibles en las elecciones del 2021, significa la aparición del proyecto de la derecha para recuperar el poder.

“Por fin los conservadores tienen proyecto propio” “La derecha se une en torno a un proyecto nacional”. Estas son algunas de las interpretaciones que aparecen en redes sociales, respecto a la documentación que se dio a conocer el martes pasado.

Y aquí nace el error. “Rescatemos México” (Proyecto BOA) de ningún modo puede considerarse un proyecto político-social, donde se definen estrategias que conducirán al país por rumbos planeados y estructurados por la clase conservadora.

Un proyecto de esa naturaleza, define las acciones principales que pretende impulsar la plataforma política que lo presenta.
Y el documento BOA es una agenda de actividades, una definición de ruta para alcanzar puestos de representación en los congresos locales y federal. Es el señalamiento de metas por alcanzar, entre las cuales está el lograr los votos necesarios en el 2022, para la revocación de mandato al presidente López Obrador.

En el documento Rescatemos México, son señalados los actores y las encomiendas que tendrán a su cargo cada uno de sus integrantes.
Y no hay más.

Cuando el Movimiento de Regeneración Nacional, hizo su aparición pública, conocimos de inmediato su plataforma política.
López Obrador había trabajado en ella por años e incluso escribió varios libros, donde daba cuenta del cambio político y económico que pretendía.
El centro de todo estaba en un reajuste social, donde la atención del gobierno se enfocara preferentemente en los menos favorecidos por las políticas neoliberales. Y de ahí partían todas las líneas generales que definirían al nuevo gobierno.

En el escrito del BOA no existe propuesta alguna. Se trata de una agenda política, con fines electorales. Desean ganar espacios en los Congresos, más gubernaturas y que salga López Obrador de la presidencia del país. Es todo.

Entonces ¿en base a qué gira el proyecto conservador?

En realidad y de acuerdo a lo poco que define el documento BOA, a una sola palabra: CONTRAPESOS

Van a estar machacando una y otra vez esa palabrita. Quieren el voto de la gente y no tienen otra cosa para intentar convencer, que repetir hasta el cansancio la palabra contrapesos.

Ya hemos dicho que los conservadores no tienen proyecto alguno.
¿Qué ofrecen entonces estos contrapesos?

Primeramente, detener en seco el proyecto de Cuarta Transformación. Lo dicen claro en su documento. Si llegan a construir un bloque sólido en algún congreso, si ganan gubernaturas en los estados donde se renueva el cargo, intentarán impedir que las acciones de gobierno de la Cuarta Transformación se concreten.

¿Y que ofrecen a cambio?

En vista de que no tienen un proyecto alterno, que compita contra el que impulsa la Cuarta Transformación, su propuesta se reduce al regreso a los tiempos del neoliberalismo.

Contrapesos significa eso en esencia: detener el cambio y revertir todo lo alcanzado hasta ahora por el gobierno del presidente López Obrador.

Regresar el tiempo, hasta el momento en que el PRI de Peña Nieto pierde la presidencia del país.
Usar las gubernaturas y la fuerza opositora en el Congreso de la Unión para dar marcha atrás a todas las políticas sociales que dan preferencia a los sectores menos favorecidos, en la distribución del gasto público.
Dejarán de pagar impuestos los privilegiados de siempre.

La Sociedad Civil S. A. de C. V., manejará los recursos financieros nuevamente y dejará de llegar el dinero al pueblo, gracias a estos predadores intermediarios.

El país continuará en remate y las empresas extranjeras se llevarán lo mejor de nuestros recursos.
Ese es el verdadero proyecto conservador en este momento.

Marko Cortés, a nombre de los panistas y Felipe Calderón hablando por sus granjas de bots, ya que en realidad carece de apoyo social, han dicho una y otra vez, que la finalidad de la derecha nacional es en este momento, revertir todo lo que suene a Cuarta Transformación.
Y para lograrlo necesitan fortalecer los contrapesos que hoy están en manos de Morena.
El Congreso de la Unión y varios congresos locales, tienen mayoría morenista actualmente. Los grupos parlamentarios opositores son minorías que no pueden impulsar reformas de fondo.
Necesitan de un número mayor de gobernadores opositores, para hacer frente a la autoridad federal, representada por el presidente de la república.
En las pre-campañas electorales que ya han iniciado, los grupos reaccionarios insistirán una y otra vez en la necesidad de que existan contrapesos. Nos dirán que dentro de cualquier democracia son necesarios.

Esos contrapesos ya existen. Son el Poder Judicial que hoy en día vive tiempos de reforma, a su interior y el Poder Legislativo, integrado por los representantes que elige el pueblo.

Los gobernadores no son contrapeso. Serían en todo caso una facción que intentaría oponerse a las políticas federales.
En los Congresos locales y federal, la integración de las fuerzas políticas, las decide el ciudadano.
Si los mexicanos votamos en 2018 por un cambio profundo en el país, dando un voto mayoritario a los representantes de Morena, es porque no nos interesa política alguna, que suene a neoliberalismo.

Neoliberalismo es sinónimo de corrupción, impunidad, pobreza, violencia y muerte.
Y eso es precisamente lo que nos está ofreciendo la derecha, al solicitar el voto ciudadano en las siguientes elecciones: más neoliberalismo.

Contrapesos en este momento significa neoliberalismo. Así, sin tapujos.
Debemos entender el significado real de la palabrita que estará de moda, de aquí hasta la fecha de las elecciones del 2021.
Los conservadores hablarán pestes de la Cuarta Transformación y del presidente López Obrador. Señalarán fallas mentirosas sobre el proceso de cambio de régimen que está en marcha.

A cambio nos ofrecerán su intervención para corregir esos errores y para ello, necesitan ser contrapeso.
Creo que ya quedó bastante claro que en este momento, contrapesos significa el retorno del neoliberalismo al poder, con todo el daño que esto implica para el pueblo de México.

Ni un voto a la derecha neoliberal, hoy derrotada.
Si se vota por ellos, retornaremos a los tiempos amargos donde la corrupción y el crimen, fueron gobierno.

Malthus Gamba