Aristegui vs Sanjuana y Notimex

La agencia oficial de noticias mexicanas, fue por décadas un jugoso botín de la mafia periodística que se despachó a lo grande con recursos públicos.
Notimex fue la fuente inagotable de ingresos extra, para una serie de dirigentes que mantuvieron un férreo control sobre esta agencia de noticias del Estado, en complicidad con uno de los sindicatos más corruptos de la era neoliberal.

En Notimex se pagaban viajes al extranjero y viáticos jugosos a quienes formaban parte del círculo selecto del periodismo comprometido con los gobiernos conservadores.
Los corresponsales en el extranjero recibían sueldos y apoyos significativos. Eran espacios destinados a los amigos y recomendados.

Los contenidos que se preparaban utilizando recursos públicos, se vendían abiertamente a empresas privadas que los hacían circular como propios.
Los representantes del sindicato dirigían en buena medida la actividad de la agencia. Cobraban sueldos espectaculares y controlaban los ingresos del nuevo personal. Eran un poderoso gobierno alterno que llegó a superar al representado por las autoridades oficiales.

En Notimex se traficó con todo. Se vendían entrevistas a modo y se realizaban reportajes sobre pedido.
Con la llegada de Sanjuana Martínez, este edifico de la corrupción, comenzó a ser desmantelado. Se terminó la fiesta permanente dentro del círculo de poder y poco a poco se fueron recuperando los espacios que había tomado la corrupción.

En estos momentos, hay denuncias presentadas por Notimex, en contra de quienes formaron parte de las dirigencias anteriores. Igual situación ocurre con los representantes sindicales que tuvieron que ver con el debilitamiento de esta agencia noticiosa.

Hay investigaciones en proceso y de ellas surgirán con seguridad los culpables del estado en que se encontraba Notimex.

Para impedir la pérdida de privilegios, los antiguos periodistas que sienten como un agravio la depuración y saneamiento de la agencia, estallaron una huelga que lleva un año de iniciada.
Esta huelga está manipulada por el líder sindical en fuga, Conrado García Velazco, prófugo de la justicia en este momento. Él es quien está detrás de la actual lideresa Beatriz Adriana Urrea.
Lo que demandan los huelguistas a Notimex es imposible de ser cumplido.

Pretenden que sean reinstaladas 80 personas que ya fueron liquidadas conforme a la Ley, en plaza presupuestales que ya fueron suprimidas.
Piden la autorización de 230 plazas sindicales.

$245,000.00 al mes, por concepto de “ayuda para el sindicato”
364 días al año para su planilla.

El costo de lo que está exigiendo el grupo huelguista, asciende a 150 millones de pesos al año. El presupuesto anual de Notimex es de 178.5 millones anuales.

Si se atienden estas peticiones tal y como están planteadas, Notimex sería un cascarón vacío, sin dinero y sin personal confiable que pudiera sacar adelante a la agencia.

No hay voluntad para arreglar esta situación, efectivamente. Pero esta cerrazón no nace de la directiva de Notimex, sino de las desproporcionadas y cínicas exigencias de los huelguistas.
El último intento de quienes no quieren que el gobierno de México cuente con una agencia de noticias eficiente, que sirva para desenmascarar las fake news publicadas por la prensa conservadora, se da fuera de nuestras fronteras.

El gobierno norteamericano señala que Notimex viola los derechos humanos de periodistas y acusa de esta falta a la directora de la agencia. Recomienda a su contraparte mexicana, que se atienda esta falta que perjudica, según ellos entienden, la libertad de expresión dentro de nuestro país.

¿Cuáles son los argumentos que toma en cuenta el gobierno norteamericano para formular esta recomendación?

Un artículo aparecido hace poco más de un año en el portal Aristegui Noticias, que fue preparado por Signa Lab Iteso y apoyado vehementemente por Artículo 19, supuesta organización defensora de los derechos e integridad de periodistas.

En ese artículo se ataca a la Red AMLO, integrada por gente que apoya con pleno convencimiento al gobierno de la Cuarta Transformación. Se dice que esta red está integrada mayoritariamente por cuentas falsas, o granjas de bots, manejadas desde el gobierno.

Ahí mismo se descalifica, en base a ese estudio deficiente y tendencioso de Signa Lab Iteso, a diferentes espacios informativos pro-AMLO, en redes sociales y en Youtube, al señalar que se trata de sitios “inorgánicos” que distorsionan el debate en redes sociales.

Por último, acusan a Sanjuana Martínez, directora de Notimex, de utilizar granjas de bots, para atacar sin fundamento, a la oposición sindicalizada que se mantiene en huelga.
Este deficiente estudio de Signa Lab Iteso provocó un enorme rechazo social en redes.

Salpicó a Artículo 19, de quien sabemos el día de hoy, recibe financiamiento del gobierno norteamericano. Está patrocinado también por Open Society Foundations, creada por George Soros y otras asociaciones vinculadas al intervencionismo y desestabilización de gobiernos en diferentes partes del mundo.

Pero más que a nadie, deja en evidencia a Carmen Aristegui.

Esta periodista antes defendida por la mayor parte de la sociedad mexicana y actualmente repudiada por buena parte de la misma, ha sido señalada reiteradamente por sus contactos con la CIA y otras agencias del gobierno estadounidense.

Trabaja actualmente para la empresa informativa CNN y ha sido uno de los personajes dentro del periodismo, con más interés en la caída de Sanjuana Martínez en Notimex. Quizá esperando que esa salida forzada, implique la oportunidad de acceder al control de la agencia noticiosa del Estado, en calidad de directora.

Llama la atención que la nota de Aristegui de hace un año, sea la base de la recomendación formulada por el Departamento de Estado Norteamericano.
En la conferencia mañanera de hoy, el presidente López Obrador defendió la honestidad e integridad de la periodista Sanjuana Martínez.

Señaló que la organización Artículo 19, recibe dinero de gobiernos extranjeros en forma directa (también le llega a través de embajadas extranjeras en nuestro país).
Y fue claro al expresar que un país y un gobierno soberanos, no admiten en modo alguno recomendaciones llegadas del exterior.

Notimex ha sido un botín peleado por la prensa corrupta que defiende ese espacio, porque sabe que es fuente de privilegios.
Si López Obrador apoya a Sanjuan Martínez, no es porque se trate de una autoridad corrupta y deshonesta.

La postura de Carmen Aristegui sí es cuestionable en este asunto. Se ha puesto del lado de los huelguistas y hay elementos para pensar que la nota por ella publicada, llegó al Departamento de Estado en la Unión Americana, por conducto de sus contactos en CNN.

Para el gobierno de Estados Unidos, sería muy provechoso que Notimex fuera manejado o dirigido por personajes incondicionales a sus intereses.
Que la información en México fuera controlada desde el extranjero, usando a periodistas probados en su fidelidad y obedientes a sus deseos.
Un periodismo que pudiera, en un momento dado, censurar al presidente en turno, tal y como sucedió en el reciente proceso electoral en Estados Unidos, donde la voz del entonces primer mandatario Trump, fue silenciada por los propietarios de la prensa.

¿Estamos ante este posible escenario?

El gobierno de la Cuarta Transformación y “El Tigre” que lo acompaña, no permitirán que esto suceda.
Somos un país soberano, le pese a quien le pese.

Nunca más una agencia Notimex, controlada por la corrupción, o intereses extranjeros.

Malthus Gamba