Muchas de las cosas que suceden en el país, las conocemos gracias a las conferencias mañaneras.
Situaciones que se dan dentro de la vida nacional y que impactan con fuerza en la sociedad, nunca fueron claras para el ciudadano, durante el periodo neoliberal. Hasta la llegada de la Cuarta Transformación al gobierno, los asuntos relevantes para todos, se mantuvieron en secreto, tras los sólidos muros de Palacio Nacional y la residencia oficial en Los Pinos.
Hoy conocemos un poco más sobre problemas difíciles que enfrenta el gobierno y que se resuelven en favor del pueblo, gracias a la pericia y oficio político del presidente López Obrador.
Esto viene a cuento por lo que el titular del Ejecutivo comentó esta mañana.
Todos hemos sido testigos de la abrumadora campaña que corre en medios de comunicación y redes sociales, en relación a la investigación en curso que se lleva por el caso Ayotzinapa.
Una investigación seria que gira en torno a los resultados obtenidos por la comisión especial, creada para alcanzar la verdad en este asunto.
La campaña que corre en redes sociales y medios informativos conservadores, se inscribe dentro de lo que denominamos “guerra sucia”, y en este caso, tiene un fin específico, de acuerdo a lo señalado por el presidente.

Descalificar la investigación y resultados que van saliendo sobre los eventos en Ayotzinapa y que han llevado a prisión al exprocurador Murillo Karam, a un general del Ejército, a varios integrantes de la delincuencia organizada y a militares pertenecientes al batallón 27 de infantería con sede en Iguala.
Además, Tomás Zerón de Lucio, quien fuera titular de la Agencia de Investigación Criminal en la PGR, se encuentra en Israel, con una ficha roja que lo traerá en un momento dado a México, para que responda ante la Ley, por su participación en actos de tortura, para la fabricación de una “Verdad Histórica” que intentó borrar las huellas que podían llevar a los verdaderos responsables de la desaparición de los estudiantes.

Descalificar a la comisión investigadores y al trabajo que hace la misma, acompañada por Alejandro Encinas y los familiares de los estudiantes, tiene una finalidad clara. Se trata de la misma causa defendida por Murillo Karam y Tomás Zerón.

Intentar esconder la verdad. No permitir que la responsabilidad de estos hechos, alcance a funcionarios y personajes de primer nivel, que fueron parte del equipó cercano al expresidente Peña Nieto.

¿Qué nos dice el presidente hoy el presidente López Obrador en la mañanera?
Lo siguiente:

“Estamos recibiendo presiones de diferentes frentes. Hay amenazas y acciones que intentan detener la investigación. Son presiones fuertes. No desean que demos con los verdaderos responsables de estos delitos. Pero yo quiero dirigirme en esta ocasión a los padres de los estudiantes desaparecidos. Aunque nos presionen e intenten descalificar los resultados que rinde el grupo especial que realiza las investigaciones necesarias, mi compromiso con ustedes sigue siendo el mismo. Llegaremos a la verdad. Se castigará a los responsables de este acto criminal y no habrá impunidad para ningún implicado. Trátese de quien se trate. Si piensan que con filtraciones y guerra sucia van a detener la investigación, están muy equivocados. Vamos a seguir adelante y hasta las últimas consecuencias. Ténganme confianza. No les voy a fallar. Vamos a conocer la verdad de lo ocurrido y todo responsable será puesto a disposición de la Justicia”.

¿Quiénes son los que pudieran estar presionando al gobierno, para impedir que avance la investigación?

Es fácil detectar a algunos de ellos, en la cadena de mando del gobierno de Peña Nieto. Ahí está Osorio Chong, que como Secretario de Gobernación, debió tener conocimiento de los hechos. Luis Videgaray era en realidad el verdadero poder, detrás de la pantalla que fue siempre Peña Nieto. En él puede recaer algún tipo de responsabilidad, si se hace visible su intervención, por declaraciones o pruebas presentadas por otros implicados.

La presión puede llegar también de parte de los viejos mandos del ejército, que no quieren ver manchada su trayectoria, por actos de su pasado, cuando eran elementos activos. “Se mancharía a la institución si se hace pública la verdad de los hechos”, podrán decir.

Presión de la delincuencia organizada, a quien le interesa no calentar el asunto, ni la plaza, pues eso afecta al negocio.
El exgobernador Ángel Aguirre y gente del PRD estatal, pueden sentirse amenazados por la investigación.
Lo cierto es que la presión existe y eso lo comparte el presidente el día de hoy, con la audiencia que escucha su mañanera diaria.

Al mismo tiempo, todos somos testigos de lo que sucede en este momento en redes sociales. Una campaña en contra de quienes investigan el caso Ayotzinapa. Filtraciones de información que se hacen públicas, con el fin de dañar el debido proceso y echar por tierra las pruebas y denuncias presentadas por el grupo investigador.
Todos los personajes afectados, pertenecen al sector conservador, o a la delincuencia organizada. La presión hacia el actual gobierno, viene de algunos de ellos en el mejor de los casos, o de todos, en el peor.
Intentan doblar al gobierno del presidente López Obrador y quedar impunes en definitiva.
Lo mismo está sucediendo en Tamaulipas, donde el grupo de poder panista, está haciendo hasta lo imposible por impedir que el gobernador electo Américo Villareal, asuma la gubernatura del estado, el próximo primero de octubre.
Hay presión nacional. Incluso hay presión internacional, por parte de intereses de distinto tipo en Estados Unidos.
Eso lo señaló también el presidente en la conferencia de este día.
López advierte a los extranjeros injerencistas que no respetan nuestra soberanía: “Yo no soy Felipe Calderón. No voy a permitir intromisiones en asuntos que corresponden únicamente a los mexicanos”
A la oposición, le advierte que no va a permitir que frenen la investigación sobre Ayotzinapa. “Si piensan que con filtraciones y guerra sucia van a detenernos, están equivocados. Soy perseverante y saben que no doy un paso atrás. Vamos a llegar a la verdad”.
Antes no sabíamos nada en absoluto sobre este juego de Poder, que se da dentro del espacio de la presidencia.
Por primera vez conocemos que hay fuerzas que presionan desde varios frentes al gobierno y que son enfrentadas permanentemente por López Obrador.
Hoy se habló también sobre una fuerte mafia dentro del ISSSTE, que se niega a toda reestructuración dentro del organismo, para erradicar la corrupción y ofrecer un servicio de calidad.
A ellos les dijo también: “ Ya pedimos la intervención de la Secretaría de Seguridad, para continuar con la depuración de la dependencia, porque hasta amenazas ha recibido nuestro personal”
Las viejas estructuras del neoliberalismo no acaban de morir y están en guerra permanente contra López Obrador.
Afortunadamente para el Pueblo de México, se trata del mejor y más perseverante presidente que registra la historia moderna del país.
Contra él, nada pueden y menos cuando millones de mexicanos están a su lado y responden por él ante quién sea.
México está cambiando mucho. Y aun quedan dos años de transformación.
El cambio en el país, es irreversible.

Malthus Gamba

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