Ya viene el primero de julio, vamos todos al informe de AMLO

La conferencia matutina del presidente de México, sigue siendo la fuente de información más confiable para la sociedad de nuestro país.

Por eso la urgencia de los conservadores para desacreditarla y evitar que los datos oficiales, sustentados en argumentos, gráficas y documentos, desmientan las mentiras que la derecha paga para que se publiquen en la prensa tradicional.

En los tiempos que vivimos, la guerra política se verifica en buena medida, en los medios de comunicación, donde juegan un papel importante, las redes sociales.

Hoy el presidente recordó los tiempos en que él mismo fue oposición y debió enfrentar el cerco informativo que los medios tradicionales tendieron en torno suyo, por instrucción de los gobiernos en turno. Nada queda de todo eso. Hoy no hay CISEN que investigue y persiga a opositores. Todo mundo expresa lo que piensa, sin que puedan acusar al gobierno de coartar libertades. Estamos viviendo nuevos tiempos.

Lo que podemos apreciar en estos momentos en el ámbito político, es cómo la fragmentada derecha, pretende poner en juego nuevas piezas sobre el tablero.

Después de la dolorosa derrota de hace casi un año, no encuentran la ruta para reconstruir los viejos partidos políticos que la representaron por décadas. Tanto el PAN, como el PRI se desmoronan y no quedan de esas estructuras sino escombros. Hay desbandada de priistas, a unas semanas de que se elija nueva dirigencia. El PAN de Marko Cortés está en realidad reducido a un pequeño grupo que no tiene peso real en el Congreso.

¿Qué hace la derecha para defender sus intereses?

En primer lugar, crear una campaña de descalificaciones al gobierno de la Cuarta Transformación, intentando restarle popularidad a los ojos de la sociedad mexicana. Ésta ha sido su apuesta desde hace meses, pero a últimas fechas, la han intensificado.

A esta guerrita en medios, se han subido expresidentes sumamente desacreditados, políticos menores y empresarios de la ultra derecha, como Claudio X González y Gustavo de Hoyos. Están pagando una campaña costosa, confiados en que sus mentiras irán permeando de a poco, en la mente de los ciudadanos menos informados en el país.

A diario aparecen noticias y opiniones de comentócratas, que descalifican, sin pruebas, cualquier acción emprendida por nuestro gobierno. Hasta el momento, y de acuerdo a las últimas mediciones, no han obtenido resultados a su favor. La popularidad del presidente se mantiene intacta.

Las otras piezas que intentan poner en juego, son los viejos partidos políticos satélites que impulsaron en la pasada elección, el proyecto panista.

Se trata de los agonizantes PRD y Movimiento Ciudadano. En esos oscuros rincones políticos se están reagrupando las pocas fuerzas con que cuenta la derecha actualmente. Futuro XXI, se llama la plataforma que pretenden impulsar, para convertirlo en partido político, usando preferentemente, la franquicia del empobrecido PRD. Todos los personajes que se están integrando al proyecto tienen un historial impresentable. Formaron parte de los gobiernos corruptos que hundieron al país en la violencia y la miseria.

¿Qué podemos concluir de todo esto?

Que la guerra sucia será la marca en delante de todo movimiento conservador. Sus ataques irán dirigidos principalmente, a las capas sociales más débiles, donde piensa que el apoyo al gobierno de López Obrador es frágil.

Una de las tácticas más usadas en la guerra de cuarta generación, es despertar el miedo en los grupos sociales más vulnerables. Las noticias sobre posibles brotes de violencia, hambre, saqueos, pérdidas del patrimonio o el empleo, suelen asustar a buen número de ciudadanos. Generalmente son noticias falsas. Se fabrican en el escritorio y se difunden por conducto de los medios de comunicación tradicionales, o las redes sociales. No hay argumentos de peso. Se basan en rumores y en noticias fabricadas.

A eso se dedicarán en adelante, con más empeño, los grupos conservadores. Debilitar la credibilidad en el gobierno del cambio, para nutrir de seguidores a su minúsculo proyecto político, es la apuesta que hacen hoy en día.

¿Qué se puede hacer para contrarrestar esta estrategia?

Asistir a las conferencias mañaneras todos los días. Tomar la información directamente de la fuente y compararla después con todo lo que quieran endilgarnos los medios de comunicación que promueven y pagan los conservadores.

Tenemos un presidente honesto, que ha demostrado por años hablar con la verdad. Podrán acusar a López Obrador de lo que gusten, pero de mentiroso, no.

En la conferencia de este día, dejó en claro, ante los señalamientos de una reportera de un medio local en Quintana Roo, que sus dichos están respaldados con registros y documentación actualizada. Con un gráfico, compartido con todos los reporteros, comprobó que los asesinatos en ese Estado, van a la baja. La reportera sostenía lo contrario.

Estamos viviendo momentos de cambio. Son difíciles, porque se trata de erradicar vicios de años. La mejor forma de apoyar a un gobierno que trabaja por el bienestar de la sociedad, es no haciendo caso a la información alarmista y catastrofista que maneja la prensa conservadora. Son los mismos que sirvieron por décadas a los políticos derrotados que hoy forman una plataforma “patito”, que nada tiene de novedosa.

Algo importante que debemos hacer, es estar al pendiente del mensaje que López Obrador dará el próximo primero de julio, celebrando un año de la derrota de la política neoliberal y el inicio del proyecto de Cuarta Transformación.

¿Queremos enterarnos de qué se ha hecho, dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos?

El presidente nos lo explicará ese día, en forma fácil y con documentación en mano.

Ese contacto permanente con la sociedad, es lo que impide a los conservadores conseguir desacreditar al gobierno del cambio.

Un ciudadano informado, es mucha pieza para las mentiras de la derecha.

Malthus Gamba