Y terminó siendo un “pasquín inmundo”

Como todos sabemos, los valores y principios que se inculcan durante el proceso de formación de las personas, son los cimientos en los que se desarrollan su estructura moral, sus hábitos de conducta y sus códigos de comportamiento social.

Por esta razón, no nos debe sorprender a nadie que las personas se comporten en función de esas enseñanzas que se reciben en el hogar y que se proyectan a lo largo de la vida.

El caso del periódico Reforma, que se ha convertido en un pasquín inmundo, no es más que el reflejo de los valores y principios que conformaron el comportamiento de las personas que lo dirigen, y especialmente, de sus propietarios.

Su historia pública de conductas antisociales comienza antes de que naciera este medio, cuando los actuales propietarios despojaron a su propio padre del periódico que tenía en el Estado de Nuevo León, para sacarle provecho, una vez que este ya había despegado bajo el esfuerzo de su fundador.

Después fundaron el periódico Reforma, que creció al amparo del poder público, recibiendo primero un valioso terreno en donación por parte del gobierno, donde construyó sus instalaciones que perduran hasta la fecha.

Como también es del dominio público, la empresa propietaria del medio se vio en graves problemas financieros y fue rescatada como parte del FOBAPROA, a través de un mecanismo que convirtió las deudas de estos y otros privilegiados del poder en deuda pública, y que vamos a tener que pagar todos hasta el año 2070.

En tiempos recientes pudimos deducir que estos valores se transmitieron hacia la generación siguiente de esta familia, cuando nos enteramos que la hija del dueño del periódico está involucrada en las actividades de la secta NEXIUM, donde se torturaba, se marcaba como reses y se explotaba sexualmente a mujeres en los Estados Unidos, teniendo una participación muy cercana con el fundador y líder de esa organización criminal, que actualmente se encuentra preso en el vecino país del Norte, así como con Emiliano Salinas Occelli, representante de NEXIUM en México e hijo de Carlos Salinas de Gortari.

Como si toda esta trayectoria fuera poco, durante este gobierno, en el que se acabaron los privilegios que el Estado prodigaba a los dueños de este periódico, nos enteramos por medio de una investigación del Servicio de Administración Tributaria de Hacienda, que se hizo pública en una conferencia matutina del Presidente, que dos empresas del grupo propietario del periódico Reforma, se dedicaban a la actividad de vender facturas falsas; en conclusión eran empresas factureras.

Por este motivo, el SAT las denunció penalmente por varias decenas de millones de pesos, amparados por facturas falsas emitidas por estas empresas; como consecuencia, los procesos judiciales se llevarán hasta sus últimas consecuencias.

Todo lo anterior nos revela primero, la naturaleza de principios y valores que la familia Junco recibió en su casa; después nos explica cuál es el origen de las conductas torcidas y delincuenciales que han observado desde hace décadas; y en tercer lugar, nos permite entender que la información publicada por ellos en sus distintos medios como El Norte y El Reforma, sea información falsa o tergiversada, lo cual sabiendo de parte de quien viene, no debe extrañar a nadie.

Como es de esperarse, hoy que el principio de actuación del gobierno y de los ciudadanos en general es el de la verdad, este tipo de personas y los medios que puedan haber administrado con tanto “éxito” mientras los mantuvo el poder, no solamente vayan a la baja en la preferencia de la opinión pública que todavía los lee, sino que en muy poco tiempo, pierdan toda la credibilidad que pudieran tener aún de parte de algunos lectores con disfuncionalidad cognitiva; y sus propietarios, cuya única arma es la calumnia, terminen en la quiebra si no es que en la prisión.

Como dijo el político español del siglo XIX Francisco Romero Robledo “La calumnia es hija de la ignorancia y hermana gemela de la envidia”.