Sorprendente recuperación económica de México en ¡3 meses!

Por @AkireLincho

La severa caída que sufrió la economía mexicana como consecuencia del cierre generalizado de los negocios durante marzo, abril y mayo fue del 17.3% del Producto Interno Bruto. Los pronósticos de los “expertos” entre los que se encuentran los organismos financieros internacionales, las calificadoras de riesgo crediticio, los bancos y no pocos opinadores señalaban que la economía mexicana terminaría el año con una caída cercana al 11% del PIB, considerando que se lograra hasta diciembre una recuperación del 36% de lo que se había perdido.

Seguramente a finales del tercer trimestre del año, todos estos expertos se están llevando una sorpresa con las cifras de recuperación alcanzadas por la economía mexicana en solo 3 meses, además de considerar que la estrategia del gobierno desestimó completamente las recomendaciones de todos estos en el sentido de contratar deuda adicional para lograr levantarse.

Estos mismos “expertos” habían pronosticado una caída severa en los flujos de dinero derivado de los envíos de remesas a México por parte de los migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos; sus pronósticos también fueron muy desafortunados en ese sentido. La realidad demostró que todos sus modelos predictivos de riesgo son altamente imprecisos, sin importar el grado de sofisticación técnica que todos estos genios de la economía neoliberal crean haberles incorporado como variables a considerar.

La estrategia aplicada por el gobierno federal para reactivar la economía no incluyó el otorgamiento de estímulos fiscales a las grandes empresas, ni la contratación de deuda adicional, ni la entrega de apoyos directos a empresas medianas y grandes. Se concentró en la distribución de apoyos directos a los consumidores, en la entrega de créditos a pequeños negocios y en la intensificación del gasto a través de apoyos sociales a la mayoría de la población que es la de menos ingresos.

Lo anterior se potenció con la respuesta de los migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos, que aumentaron el monto de las remesas enviadas directamente a sus familiares en México, las cuales han experimentado un incremento de 10% en relación con el mismo período del año anterior.

Como resultado de esta estrategia, solamente en los tres meses siguientes a la fecha en que el gobierno federal comenzó a liberar los fondos de apoyos directos a la población, el consumo se incrementó, se logró un aumento significativo de la actividad económica y se creó una cantidad bastante considerable de empleos.

En los meses más severos de la pandemia y del cierre de la economía la actividad económica cayó 22%, se perdieron 12 millones de empleos formales e informales, y el Producto Interno Bruto disminuyó en 17.3%

Para sorpresa de todos, aplicando la estrategia del gobierno federal en solo 3 meses la actividad económica creció en 11.2%, se crearon 8.4 millones de empleos formales e informales, y el PIB aumentó en 12% con respecto al trimestre negro de la pandemia.

Esto es equivalente a que durante el tercer trimestre la economía mexicana recuperó el 65% de la actividad económica perdida, el 70% del empleo total y el 50% de la caída en el Producto Interno Bruto, sin haber contratado deuda adicional y sin haber aplicado ninguna de las recetas que los doctores neoliberales querían hacerle adoptar al gobierno.

Como lo pronosticó el Presidente de México, esta recuperación se da en forma de V, habiéndose tocado fondo en mayo y junio, pero con un rebote inmediato al alza de la economía que apunta a lograr una recuperación completa hacia el primer trimestre del año que viene.

Ahí quedan todos los artículos y análisis estridentes que aseguraban que no se puede crecer sin contraer deuda y sin inundar de fondos y privilegios a las grandes empresas. Además de lo que esto significa en términos económicos, lo más relevante es lo que demuestra a nivel conceptual, dejando claro que las estrategias neoliberales están bastante alejadas de ser la panacea financiera, y pueden terminar hundiendo más a las economías que adoptan sus preceptos ineficientes.

Es momento de sentarnos cómodamente en un sofá, acompañados de una bolsa grande de palomitas, para disfrutar el circo de maromas que van a hacer los “expertos” con la cara llena de lodo durante el resto del año, para tratar de explicarnos que lo que está haciendo el gobierno de México es poco recomendable.