Varias veces hemos escuchado a personajes como Samuel García o Enrique Alfaro, hoy gobernadores emanados de Movimiento Ciudadano en Nuevo León y Jalisco, hablando con una arrogancia injustificada sobre lo mucho que aportan para mantener a los mexicanos que no viven en sus estados. García incluso se atrevió a decir que solo trabajan en el Norte del país, agregando que en el Centro administran y en el Sur se lo gastan.

Para terminar con este mito hay que dejar claro que el Producto Interno Bruto Per Cápita de Nuevo León es equivalente al 77% del que tiene la Ciudad de México y el de Jalisco es del 50%. Es decir, en Jalisco cada habitante produce la mitad de lo que produce un habitante de la capital, mientras en Nuevo León lo hace en tres cuartas partes.

Con las últimas visitas del presidente López Obrador a esos estados, fue evidente que necesitan el apoyo de todos los demás mexicanos para realizar proyectos de infraestructura que no han podido hacer, ni con el aumento de las contribuciones que les cobran a sus habitantes.

En 2021 Jalisco ocupó el lugar 14 en generación de producto interno bruto por habitante, sin embargo fue el cuarto estado más beneficiado en monto de transferencias federales, recibiendo 110,600 millones de pesos. A pesar de ello, el presidente López Obrador les entregará otros 9,250 millones que producimos todos los mexicanos, para que puedan terminar la presa del Zapotillo y tengan agua suficiente; también para que construyan el tren Guadalajara–Tlajomulco y para instalarles 45 cuarteles de la Guardia Nacional, con el objeto de que mejore la seguridad del estado, ya que las autoridades locales no han podido hacerlo.

Por su parte Nuevo León ocupó el tercer lugar en la generación de producto interno bruto del país, por detrás de Campeche y Ciudad de México, recibiendo 82,254 millones de pesos en 2021 por transferencias federales. Aún así, el presidente se comprometió a entregarle otros casi 6 mil millones más, para que pueda hacer obras hidráulicas, porque los neoloneses están sufriendo de falta de agua en sus casas. Con parte de ese dinero extra, construirán el tren suburbano y más cuarteles de la Guardia Nacional; ojalá y así mejore la seguridad en el estado. Con esto queda claro que este estado no nos mantiene a todos.

Es importante subrayar que el dinero adicional que les está dando el gobierno federal es dinero que pertenece a todos los mexicanos, que se tiene en las arcas de Hacienda gracias a los ahorros que se han logrado a partir de combatir la corrupción, así como de aplicar un programa estricto de austeridad en los gastos gubernamentales. No es deuda, ni es magia neoliberal, proviene de dejar de gastar en cosas superfluas.

Sin embargo, ninguno de estos dos gobernadores se han esforzado en disminuir la corrupción, o en ajustar sus gastos gubernamentales principescos; de hecho es muy probable que estos hayan aumentado, como lo ha venido haciendo la deuda pública adicional que estos estados han contratado. Ahora sucede que todos los demás tenemos que pagar los platos rotos de los excesos en los que incurren estos gobiernos emecistas, derrochadores, irresponsables y habladores, dignos miembros de una oposición ignorante y presumida.

Como dice el escritor estadounidense Dan Simmons: “Muestran la arrogancia de ese tipo de don nadies que acaban de entrar en el poder”

Por Erika