Salud universal y la mezquindad de los mediocres

A partir de la publicación en el Diario Oficial del acuerdo que determina la exención de pago de hospitalización, consulta y procedimientos médicos, hecha por la Secretaría de Salud el 30 de noviembre de este año, a partir del primer día de diciembre del 2020, todos los mexicanos que no están asegurados en el IMSS o en el ISSSTE, tienen acceso irrestricto a los servicios médicos en los hospitales federales y centros de salud manejados por el gobierno federal a través del INSABI en toda la República.

Este acceso gratuito y universal a los servicios de salud, incluye los servicios proporcionados en los hospitales de alta especialidad como por ejemplo los Institutos de Neurología, Nutrición y Cancerología.

Adicionalmente, con la intervención de la ONU en el proceso de compra de todos los medicamentos necesarios para proporcionar atención médica a los usuarios, incluso a todos los no asegurados, se podrá contar con cualquier medicina que se requiera para ello, sin importar su costo. Este proceso ya está en marcha y la ONU anunció que comenzarían a adquirir los medicamentos durante el segundo trimestre del año que viene.

Con estas medidas se comienza a cumplir el proyecto de acceso universal y gratuito a la salud para todos los mexicanos, incluyendo los servicios médicos, la hospitalización y los medicamentos que ofreció el gobierno federal el año pasado, para alcanzarse en este período de gobierno.

Pero como en todo nunca falta el prietito en el arroz y hoy hay un segmento de la población que no podrá tener acceso a estos servicios gratuitos, porque los gobernadores de sus Estados decidieron que esas entidades no se adhirieran al INSABI.

Así es que en esos Estados, los habitantes que no cuentan con Seguro Social o ISSSTE, sólo podrán acceder a los hospitales federales pagando las cuotas que sus gobiernos decidan cobrarles.

Esto va a suceder en Aguascalientes, Baja California Sur, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Chihuahua, Coahuila y Michoacán, donde los gobernadores que eligieron le están negando esta posibilidad a la gente que vive en sus estados y que más lo necesita.

Cabe señalar, que el gobierno federal entregó a estos estados los fondos que correspondían a este programa de salud universal y que por lo tanto, no estaría justificado el cobro de ninguna cuota para atender a los enfermos que no estén asegurados.

Sin embargo, conociendo la tendencia neoliberal de los gobernadores de estas entidades, no sería nada raro que continúen cobrándole a los pacientes a pesar de contar con el dinero para no hacerlo. Sólo hay que ver cuántos de estos estados se han endeudado más de lo que estaban antes de la pandemia, con la excusa de que no les alcanza el presupuesto, en lugar de aplicar un plan de austeridad que les permita vivir con lo que les corresponde por ley y que varios de ellos acordaron con Calderón cuando eran legisladores.

Lo anterior sin contar con que ya se dieron casos en algunos de ellos, donde se ha negado la atención gratuita a pacientes que no son residentes permanentes del Estado.

Por desgracia, cuando se actúa a partir de intereses en lugar de hacerlo con base en principios, como es la costumbre de los que se quedaron atrapados en la dinámica neoliberal, la mezquindad no es un obstáculo que les preocupe.

Como dijo el célebre escritor francés Victor Hugo: “Donde no hay más que una mañosa astucia, necesariamente hay mezquindad. Decir astutos es decir mediocres”.