Con el objetivo de que para los pueblos centroamericanos y los estados del sur-sureste mexicano “la migración sea una opción y no una necesidad impuesta por las carencias”, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, presentó ayer en la cancillería el Plan de Desarrollo Integral, un conjunto de estrategias, políticas públicas y proyectos que contemplan el agravado desplazamiento de multitudes del sur hacia el norte no como un fenómeno coyuntural sino como una condición estructural.

En este “marco de nuevo estilo” diseñado por Bárcena, participan las 19 agencias de desarrollo de la Organización de Naciones Unidas y los cuatro gobiernos involucrados: Honduras, El Salvador, Guatemala y México y contempla 15 programas temáticos, 14 proyectos listos para ser aplicados y requerirá una inversión de 45 mil millones de pesos en cinco años. Está diseñado para beneficiar a 70 millones de personas en la región, pues la idea es crear opciones para arraigar en sus tierras a las poblaciones que hoy migran empujadas por la necesidad, en lugar de muros para frenarlas.

Los problemas estructurales de pobreza y desigualdad, de destrucción ambiental y vulnerabilidad frente a los desastres existentes provocan migraciones forzadas e inseguras, que se han agravado sustancialmente en el contexto de la pandemia, por lo que en el documento presentado por la Cepal se estima que las economías de los cuatros países tendrán un crecimiento negativo y un gran aumento de la pobreza en toda esta subregión.

A pesar de la importancia del proyecto y de la presencia del cuerpo diplomático que asistió a su presentación, los países involucrados no enviaron representantes de alto nivel. Sólo por el gobierno de El Salvador asistió su vicepresidente Félix Ulloa. En representación del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, asistió su esposa Ana García. Y el ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Pedro Brolo.

Este plan se basa en cuatro pilares: el desarrollo económico, el bienestar social, la sustentabilidad, la atención al cambio climático y la reducción de riesgos de desastre y la gestión integral del ciclo migratorio, donde cada gobierno eligió su conjunto de prioridades. En el caso de los estados mexicanos de Veracruz, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, incluídos en éste, los proyectos que se atenderán son: el corredor multimodal del Istmo de Tehuantepec, Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro.