Preparación y corrupción vs inexperiencia y honestidad

En la opinión de Elí González
calacuayoMX

La oposición al gobierno actual argumenta que ellos tienen experiencia y toman como parámetro lo que ellos han hecho en el pasado. Pero ¿en realidad son mejores?

Los presidentes no son conocedores de todo, en algunos casos ni siquiera cuentan con una cultura básica y en otros, tienen la preparación técnica en ciertas áreas, pero carecen de valores.

Pero, aunque el presidente contara con amplios conocimientos. eso no significa que sea un super presidente, que tenga todas las soluciones y, sobre todo, que tenga la intención de gobernar para todos.

Lo que si se requiere es un sentido de responsabilidad para gobernar un país, como dijo Edmund Burke: ” La ciencia del gobierno, que es practica en sí, y dirige tales propósitos prácticos, es materia que exige experiencia e incluso más experiencia de la que pueda alcanzar en toda su vida una persona, por sagaz y observadora que sea” y yo le agrego: debería exigir valores morales.

Desde hace 3 décadas, el perfil de los máximos representantes del Estado se convirtió en un medio para alcanzar riqueza, era su mayor anhelo para llegar a la jerarquía político-administrativa del Estado, hasta que solo importaba que fuese amigo o empleado de cierto político, para tener el derecho de ocupar un cargo público.

Esta situación ha causado mucho daño al país porque, al no haberse establecido un perfil definido básico para participar en el servicio público, alcanzar el poder ha constituido un atractivo accesible para personas sin una cultura política, incluso, básica para ocupar los cargos públicos. Lo importante era legar al puesto, para alcanzar ingresos desorbitantes.

Ignacio Burgoa Orihuela, jurista mexicano decía que se debería agregar al artículo 55 constitucional el siguiente párrafo: ” Para ser diputados, además de los requisitos actuales, se requiere haber cursado cuando menos, los estudios de bachillerato”

En las últimas décadas hemos tenido en cargos públicos, personas una vez en los cargos, se comportan a la altura de su capacidad de antivalores, soberbia, prepotencia, nepotismo, abuso de autoridad, despilfarro, patrimonialización de lo público, demagogia, desviación de recursos públicos para fines privados, clientelismo político, etcétera.

Lo único que buscaban por encargo de sus jefes y/o amigos era gozar de los privilegios y las mieles del poder, sin que existiera un castigo por las arbitrariedades cometidas, la impunidad era su aliada. La falta de valores era el comportamiento cotidiano en los gobiernos y administraciones públicas.

Adicionalmente, esta forma de operación política se hizo extensiva e incluyente a diferentes espacios y sectores de la sociedad:

a) Los empresarios, al hacer negocios con el gobierno, obtenían y siguen obteniendo privilegios como la exención de impuestos,
b) La omisión en el pago de luz, agua,etc.
c) Medios de comunicación. Para no atacar y estar a bien con el régimen, algunos reporteros, articulistas o fotógrafos recibían prebendas, el ” chayotazo” como ya se mencionó
d) Los ministros de la Iglesia no fueron excluidos de este favoritismo, por lo que también recibían su ” limosna” , es decir, una aportación oficial por apoyar al sistema político
e) Los Líderes sindicales eran cooptados mediante regalos por los empresarios y gobernantes para, por un lado, evitar conflictos laborales y huelgas y, por otro, apoyar al gobierno y al partido en procesos electorales
f) Los jueces descubrieron un negocio lucrativo en su posición de apoyo al ejecutivo. De esta manera, la justicia pasó a ser subjetiva y a venderse al mejor postor.

Se cumplía así otro objetivo del gobierno, el de subordinar al poder judicial al poder ejecutivo, acto contrario a la teoría de División de poderes que señala que los distintos poderes deben hacerse contrapeso

g) Los Diputados y Senadores del poder Legislativo también fueron consentidos del sistema político al ser los encargados de crear las leyes que facilitasen el modelo de país que el presidente en turno se le ocurriese
h) Ciudadanía extorsionada. En el ámbito social, la ” mordida” se hizo común y se extendió horizontalmente, arraigándose en los miembros de la sociedad, lo que derivó en una práctica ” cultural “. Muchos de los elementos de esta forma de operación con sus variantes, continúan vigentes sin que el horizonte se percibiera algún cambio significativo.

En realidad, tenemos que aceptar los cambios y entender que es indispensable para todos, hacer grandes cambios.

Por el bien de México, HAGAMOS EL CAMBIO

Elí González

Profesionista, Empresario, Conferencista y Columnista